| 8 sept 2025, Catedral Murcia |
| El flan canónigo |
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| El flan canónigo |
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| Edición 1944 |
https://manuelblastres.blogspot.com/2019/10/luis-miranda-podadera-gramatico-y-autor.html
| Edición 2006 |
La supervivencia de la Ortografía práctica nos
recuerda que saber escribir marcaba fronteras entre las clases sociales y abría
la puerta a los estudios superiores, se exigía en las pruebas de ingreso y
reválida y en gran número de oposiciones. En aquellos años las faltas
gramaticales, en especial las ortográficas suponían un inmediato suspenso. En
su prólogo, el autor lo corrobora con palabras que todavía tienen sentido: “El
correcto uso ortográfico da idea de la cultura del individuo; es, por así
decirlo, el barómetro que marca el grado de ilustración individual […] Y, sin
embargo, es tan poca la atención que, en general, se dedica a corregir la
escritura viciosa y tan grande, comúnmente, el abandono en el dominio de la
ortografía, de la acentuación y de la puntuación, que forzosamente hay que
confesar que se reduce a un tanto por ciento muy limitado el número de personas
que no cometen yerro alguno ortográfico".
De los dos ejemplares que había en mi casa, solo ha sobrevivido el de mi madre que data de 1944 y parece una reimpresión del de 1939. Puede decirse que este libro unió profundamente a mis padres cuando empezaron su relación epistolar, él estudiaba en Barcelona Exactas y mi madre Magisterio en Valencia. Ella le recriminó cariñosamente que se saltara algunas reglas ortográficas y este curso de redacción hizo que mi padre se convirtiera en un gramático extraordinario. Cuando yo estudiaba prácticamente no se usaba, pero ya me habían inoculado el miedo a cometer una falta de ortografía.
En 1921 apareció la primera edición de la Ortografía práctica, conocida como la Miranda Podadera, obra capital en la enseñanza de la ortografía en el siglo XX que, remodelada numerosas veces, todavía hoy puede adquirirse en una edición de 2006 en las librerías. Influyó de forma decisiva en generaciones de españoles. Basada en el aprendizaje memorístico de las reglas, el dominio de la ortografía se efectúa a través de los ejercicios. El manual contempla el uso de las letras, de la puntuación y de la acentuación, y se complementa con unas nociones de paleografía con el fin de ejercitar a los alumnos en la lectura de inscripciones, libros y documentos antiguos. El adjetivo “práctico” del título define a una colección de ejercicios para el dictado, cuya dificultad suele aparecer de forma escalonada, de lo más fácil a lo más complejo, hasta presentar todas las dificultades de los preceptos ortográficos. El problema radicaba en los textos propuestos, llenos de expresiones afectadas y relamidas que nunca se usarían en la vida normal, en lugar de ofrecer distintas tipologías textuales que reflejasen la lengua corriente hablada o escrita. Está claro que la ortografía no puede ser solo un añadido desligado de la actividad lingüística. ¿Quién, alguna vez, ha empleado términos o expresiones como horda de alarbes heterodoxos, holgorio —sin contar que la Academia acepta el término con j o h—, entibar, transverberación o transfixión, engarabitado, berroqueña, enjuto varón, ora. . . ora o yantar?
Además, la mayoría de los textos estaban marcados por un alto contenido ideológico que va desde la religión, la moral o la política. En la edición de 1939, añade nuevos temas en los ejercicios histórico-prácticos: El glorioso Alzamiento nacional español, José Antonio Primo de Rivera y Falange española tradicionalista y de las J.O.N.S., ¡Calvo Sotelo! ¡Presente!, ¡Franco, Franco, Franco! (Ejercicios XXXIII-XXXVI). Animo a investigar cómo los cambios sociales del siglo pasado se han visto reflejados en las distintas ediciones.
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| Bodas de negro |
La boda de mis padres
La boda de mis padres fue atípica para el contexto y muy parecida a las bodas de los años posteriores. Mi madre fue la primera mujer que después de la guerra se casó de blanco en la iglesia de Santiago en Villena, el 2 de agosto de 1947 a las 12 de la mañana. La fecha coincidía con el santo de su suegra Ángeles que llegó a comprar una alfombra para que la llevase al altar. Su boda fue todo un acontecimiento en el pueblo, la gente se arremolinó en los alrededores para verla como si fuera una estrella de Hollywood. Hubo muchos invitados, convite y multitud de regalos. En esos años de penuria, sorprendentemente, la fábrica de clavos familiar estaba en su mejor momento. Contrataron un fotógrafo pero las fotos salieron a lunares debido al calor insoportable. Pasaron la noche en el hotel Palace de Alicante y el viaje de novios en Palma de Mallorca. Ella iba de blanco con tul y larga cola, él con uniforme militar. Mi madre no lo pasó bien con todos los ojos centrados en ella, no hablaba nunca de su boda como tampoco mi padre lo hacia de la guerra civil. Dicen que mi abuela materna, viuda con otros tres hijos, suspiró aliviada: su hija mayor había hecho una buena boda. El tiempo demostró después que había hecho un buen matrimonio. Mi madre no fue reina por un día, lo fue hasta que murió mi padre, cuarenta y siete años después. La foto de la espectacular dama de blanco, siempre en la alcoba matrimonial, nos acompañó en todos los traslados.La niña de luto
El luto en España era la manifestación pública del duelo por el que atravesaba una familia, obligaba a vestir de negro el día del matrimonio y evitaba toda actividad de la vida social. La observancia del luto se regía por un riguroso calendario que señalaba los períodos de luto a guardar según el grado de parentesco con el difunto. Paradójicamente, el color negro servía de unión entre funerales y matrimonio, un ejemplo más de cómo afecta la muerte a los vivos. Un perpetuo vivir en Semana Santa. Mientras los varones seguían acudiendo al trabajo, las mujeres eran las más afectadas, obligadas a recluirse en casa al menos durante los primeros seis meses desde el fallecimiento. En 1964, el cineasta Manuel Summers dirigió la película La niña de luto, una comedia costumbrista con buenas dosis de humor negro, que narra las vicisitudes de una pareja de novios que reflejaba y condenaba una realidad todavía vigente en algunos lugares de España. La niña vestida de luto no podía casarse y no valía ni la radio encendida, ni el canario cantando, ni las macetas en el balcón, ni la corbata de color, ni la cervecita en el bar, ni las persianas subidas. Los protagonistas eran Rocío y Rafael, encarnados, respectivamente, por los actores María José Alfonso y Alfredo Landa. Rocío, hija de una humilde familia andaluza, está muy contenta porque llega el final del luto que ha de guardar por la muerte de su abuela. Por fin podrá casarse con Rafael, su novio. Pero al día siguiente, su abuelo come demasiado en un bautizo, y muere de una indigestión. De nuevo, Rocío tiene que guardar luto y aplazar la boda.
Esta raíz medicinal se obtiene del arbusto Glycyrrhiza glabra L., una planta herbácea vivaz, originaria del sur de Europa y de Asia menor que puede llegar a alcanzar el medio metro de altura, cuyas raíces son cilíndricas, largas y leñosas. Su nombre científico significa raíz dulce en griego. En la antigua Grecia utilizaban el regaliz por sus cualidades terapéuticas para tratar cuestiones de salud tan diversas como: úlcera de estómago, virus, gastritis, tos, catarros o dolencias del sistema respiratorio. Su recolección sigue siendo artesanal.
Estos días la academia de tenis Equelite*, al lado de casa Zoilo donde paso los veranos, está en el foco de la prensa nacional e internacional porque allí se ha formado el joven tenista murciano Carlos Alcaraz que acaba de ganar su primer Conde de Godó a sus dieciocho años y se presenta como un tenista de gran futuro, tal vez el próximo Nadal. Emocionada y nerviosa vi la semifinal contra el australiano De Miñaur en la televisión porque estuvo en un tris de perder varias veces contra su oponente, pero no se amilanó tras dos horas y media de partido. Me acordé de mi padre que decía irónicamente que él era gafe cuando veíamos juntos los partidos de Manuel Orantes en televisión porque siempre los perdía, las victorias las conseguía fuera de España cuando no los retrasmitían.
Me acordé de otro partido de su maestro, Juan Carlos Ferrero (Onteniente, 1980), en la final de Roland Garros (2003) contra al neerlandés Martin Verkerk, cuando expresó su agradecimiento a la ciudad de Villena donde se había formado y que tanto le había apoyado. En ambos casos se me saltaron las lágrimas. Es lo que tiene el deporte: pone a flote tus sentimientos más atávicos e impredecibles, te hace pasarlo mal y bien al mismo tiempo. Tengo que volver a ver más partidos de tenis, aunque ya no tenga a nadie con quien comentarlos.
Precisamente, mi
vecino Alcaraz se mudó en la academia a una vivienda prefabricada de 90 metros cuadrados, la que tenía su
entrenador cuando se convirtió en número uno y por la que
pasaron también otras destacadas raquetas como Nicolás Almagro y Guillermo
García-López. En Equelite, el flamante campeón pasa la mayor parte del
tiempo con Carreño y su preparador, Samuel López, con los que ahora también
coincide en el circuito ATP.
*El complejo cuenta con 20 pistas de tenis, gimnasio, colegio, jardines y unos pequeños bungalows donde alojarse. En total, 120.000 metros de instalaciones de primer nivel.
| Victorian pink frosted glass epergne |
| Frutero-florero |
Frutero violetero de cristal soplado y pie metal cromado |
llamado
Guillermo Delicias
tuvo relaciones con Rosa Florida
perdió la Confianza
y se caso con Estrella.
Tuvieron tres hijas
que fueron Alhambra,
Diana y Alianza.
(Poema Tradicional Alicantino sobre
los Balnearios del Postiguet)
Ferrocarril y baños fueron dos conceptos modernos y, en cierta medida, interdependientes. El ferrocarril era la imagen del progreso, de la velocidad, de la exactitud, de la movilidad, de una nueva forma de viajar a destinos desconocidos; el baño de mar era sinónimo de salud, de higiene, de deporte, esparcimiento y relación social. A partir de 1830, tras la aparición del ferrocarril en Europa, todas las compañías explotadoras de Caminos de Hierro ofertan viajes directos a las estaciones balnearias. Incluso las típicas Guías de Ferrocarril, que nos dan una visión rápida de las ciudades y monumentos de las poblaciones que atraviesan, nunca dejaban de citar estos establecimientos. Alicante fue la primera ciudad costera comunicada por ferrocarril con la capital española (1858), lo que supuso el inicio de la actividad turística en la zona, la nueva apertura al mar y la proliferación de los balnearios. Neptuno, La Alianza, Diana, Las Delicias, eran algunos de los nombres de las populares casas de baños a las que los turistas acudían para alojarse y disfrutar de sus días en la playa. Gracias a la crónica que envió un turista inglés al diario Times, sabemos que el bullicio comenzaba desde bien temprano, que para acceder al baño existía una separación entre zona para hombres y zona para mujeres, o, que tras la comida, todo el mundo aprovechaba para descansar y echarse la siesta. Los balnearios mantuvieron todo su esplendor hasta 1938, cuando varias bombas los destruyeron, reduciéndolos a simples pilares de madera sobre la playa. Solamente dos de ellos volvieron a resurgir de sus cenizas: La Alianza y La Alhambra. Ambos continuaron en funcionamiento hasta 1969, año en el que fueron expropiados por el Ayuntamiento debido a las remodelaciones de la zona.
Las casas de baños consistían en sencillas construcciones en madera de una planta, que se adentraban en el mar a modo de plataformas cubiertas sobre pilotes enclavados en el lecho marino. Solían tener distribuciones similares, bien con planta longitudinal y largos corredores en torno a un hueco central, al que volcaban las estancias independientes para el baño, o bien con planta en forma de cruz. Se montaban para la temporada de baños y se retiraban cuando la época estival llegaba a su fin. Ofrecían al bañista todo tipo de servicios, no solo para la puesta en práctica de la talasoterapia, sino también para amenizar las horas de asueto. En torno a estos establecimientos se desarrollaron toda una serie de actividades complementarias que modificaron la fachada marítima de la ciudad. Se abrieron nuevos hoteles y restaurantes para dar servicio a los visitantes y se realizaban conciertos, ferias o teatros al aire libre para amenizar el tiempo de ocio una vez acabada la hora del baño.
En la postal de la derecha se puede ver lo que quedaban de los balnearios a principios de los años 60 del siglo pasado. Debía tener seis o siete años cuando acudí con mi familia a uno de ellos, las chicas nos cambiamos en un pequeño vestuario y nos tiramos al mar por una estrecha escalera. Recuerdo la extraña sensación que tuve al meterme en el agua turbia llena de algas que se adherían a mi bañador como si fuesen sanguijuelas. Acostumbrada a bañarme en playas abiertas y piscinas, la experiencia no me resultó agradable. No repetimos.2. Estación de Villena (Compañía de Ferrocarriles MZA)
3. El Chicharra, desaparecido tren de vía estrecha de la VAY(Villena, Alcoy, Yecla)
4. Orígenes del turismo popular: El "Tren botijo" Madrid- Alicante (1893-1927)
Para saber más
Viajeros hacia el mar: Los balnearios.
Olga Grao-Gil, Construcciones efímeras en madera: los balnearios de la fachada marítima de Alicante (siglos XIX y XX).
Tomás Mazón Martínez, Orígenes y desarrollo turístico en Alicante: del veraneo al turismo de masas .
Vera Riumbau, Huellas del turismo en la Costa Blanca.
Soy nieta y bisnieta de ferroviarios. así que tengo el gen de la puntualidad metido en la sangre. Mis primeros recuerdos del tren se remontan a los años 60, cuando toda la familia iba a pasar el verano en Villena. No teníamos casa, nos dividíamos entre los Bravo y los Caturla para poder dormir. Dábamos la lata, pero no había forma de cambiar la costumbre. Los trenes entonces eran de carbón y el expreso nocturno, que llevaba el correo, tardaba horas en llegar, porque paraba en todas las estaciones. A la llegada nos encontrábamos a toda la familia esperándonos como si viviésemos a mil kilómetros. Recuerdo mi cara y mi pelo llenos de hollín. A la vuelta a Madrid, mi abuelo nos llevaba con una hora de antelación a la estación porque así presumía ante sus amigos de su familia. Mientras él disfrutaba, los cuatro, llenos de maletas, bultos y polvorones, aguantábamos cómo podíamos la espera interminable en el andén. Recuerdo los nervios de mis padres ante la dificultad de dar con el tren y el compartimento por pasillos atestados de gente de pie. Viajar en tren, por los caminos de hierro, era toda una aventura.
La Compañía de Ferrocarriles MZA fue una de las grandes compañías ferroviarias españolas junto a la del Norte. Las dos compañías rivales acabaron juntas en 1941, cuando se decretó la nacionalización de todos los ferrocarriles de vía ancha. MZA fue creada en 1856, participaron en su capital la Banca Rothschild, el Grand Central francés y el Marqués de Salamanca. La construcción de este ferrocarril se divide en tres partes, comenzando por la inauguración del Ferrocarril Madrid-Aranjuez en 1851 y la prolongación posterior hasta Almansa y, más tarde hacia Alicante, financiadas y construidas por José de Salamanca Mayol. Las dos otras importantes líneas ferroviarias fueron la de Madrid-Zaragoza y la de Córdoba-Sevilla. La estación de Villena se inauguró en 1858, en el viaje inaugural viajó la reina Isabel II, que realizó un pequeño descanso en la ciudad, para lo que se habilitó el Paseo de la Reina, actual Paseo de Ruperto Chapí. El edificio, de segunda clase, se ha conservado casi sin modificar hasta la actualidad.
A mi abuelo Emilio Cuéllar de la Torre, hijo de jefe de estación, que trabajó como revisor en la Compañía de Ferrocarriles MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante) antes de casarse en Villena con mi abuela Ángeles Caturla, le hubiese gustado el trabajo de José Francisco Pascual del colegio Nuestra Señora de los Dolores: Historia del ferrocarril: Villena y la reina Isabel II.
El interesante artículo (El ferrocarril Madrid-Alicante) de Gonzalo Roger incluye un reportaje del escritor Pedro Antonio de Alarcón con sus impresiones personales sobre la inauguración del F. C. Madrid-Alicante.Jean Laurent, el fotógrafo francés que retrató la España del siglo XIX, también fotografió la línea Madrid-Alicante en 1858. El álbum ferroviario titulado “Camino de hierro de Madrid a Alicante. Vistas principales de la línea” sería uno de los primeros álbumes de
fotografía ferroviaria. En este álbum se recogen diferentes vistas en la que se
combina imágenes de algunas de las principales ciudades que atraviesa la línea
como, Madrid, Aranjuez, Villena, Elda, Sax o Alicante, con otras de
infraestructuras ferroviarias como el puente sobre el Jarama, los puentes sobre
el Tajo, ambos en Aranjuez, el puente y el túnel de Elda, el castillo y la
estación de Sax o el puente metálico en Monóvar.