En una entrada anterior sobre Las pintoras de mi familia, explicaba cómo su entorno conservador consideraba que pintar no podía ser un oficio para ellas, sinouna afición. Había que formarse para ser maestras de enseñanza por si se quedaban solteras y asistir a clases de corte y confección para convertirse en buenas amas de casa.
Las tuve presentes en la hermosa exposición de 2024 de Isabel Quintanillaen el Thyssen. Paseando por sus salas, envuelta en el ambiente y en los objetos de las casas en las que viví de pequeña, me emocioné hasta las lágrimas. Con belleza y elegancia la pintora retrató el universo íntimo de la época franquista que mi madre no supo o no pudo reflejar en sus pinturas, preocupada por reproducir láminas de pintores ingleses y franceses de otras épocas.Una guerra ysolo 17 años separan el nacimiento de mi madre (1921) del de Isabel (1938), prácticamente la sociedad era la misma pero ya se observan algunos cambios en el papel que las mujeres desempeñaban. Quintanilla pudo desarrollar su vocación, se formó en la escuela de Bellas Artes, tuvo buenos profesores y compartió su vida con un compañero de oficio. Sin hacer ruido, vivió de su pintura y demostró que pintar era también cosa de mujeres.
El realismo íntimo de Isabel Quintanilla
Ventana con lluvia (1970)
A Isabel no le gustaba tomar como modelo fotografías: "Es copiar". "Si te quieres enriquecer, tienes que ir viendo cómo cambia la luz, cómo se abre una flor, cómo avanzan las sombras. Has de ver algo que te estimule". La pintora retrata eleva los objetos sencillos de la vida cotidiana (un vaso, un mantel, unas flores) a la categoría de arte en una atmosfera íntima de silencio y recogimiento con ventanas que se abren al exterior. En las escenas de la vida domestica aparecen artilugios del momento: un transistor, un radiador, un teléfono, un frigorífico y un elemento que la unía a su madre: una máquina de coser Alfa que utilizó como costurera para sacar adelante a sus hijas. La estancia en Roma junto a su marido en 1966 le abrió nuevos caminos, saltó por la ventana para conectar con el exterior, pintó la vegetación en lucha en una angosta línea del patio y reflejó la arquitectura de las ciudades, los paisajes y las marinas. Como ella misma afirmó en numerosas ocasiones, la pintura era su vida y su vida era la pintura.
Pintoras de oficio
Las mujeres se incorporaron tardíamente a las Escuelas de Bellas Artes, hasta el curso 1920-21 no pudieron asistir a todas las clases, excluidas de las asignaturas que implicaban la copia del desnudo de un modelo vivo. El profesorado exclusivamente masculino intentaba desalentar a las pocas jóvenes que habían logrado ingresar, suponiéndoles menos habilidad y tesón que a los alumnos masculinos porque consideraban que su lugar en el arte no estaba manejando los pinceles, sino como modelos dentro del cuadro. Siempre hubo mujeres que rompieron moldes y pudieron vivir de su arte, pintar se convirtió también en un oficio de mujeres en el clima de libertad de la Segunda República,aunquesiguieron siendo una minoría hasta bien entrado el siglo XX. En los años posteriores a la Guerra Civil, los modos y las costumbres de la sociedad española, dominados por el peso de la Iglesia en los asuntos morales, los problemas económicos y las leyes laborales discriminatorias, dificultaron su acceso a las enseñanzas artísticas: pintar para una mujer volvía a ser un asunto para entretenerse y entretener. Pocas mujeres contaron con el apoyo de su familia al iniciarse en la pintura, pues el mundo externo era considerado peligroso y no indicado para las señoritas de buena familia. Solo algunas disfrutaron de becas en el exterior, se presentaron a concursos, contactaron con galerías de arte y realizaron exposiciones consiguiendo un hueco en el mundo artístico. Únicamente se convirtieron en pintoras de oficio al vender sus cuadros.
En la posguerra, destacaron sobre todo las pintoras realistas. Son testigos de su tiempo. Pintan lo que ven sus ojos. No siguen modas ni vanguardias. Mujeres de distintas generaciones y reconocido prestigio, como Amalia Avia, María Moreno, Isabel Quintanilla, Esperanza Nuere, Clara Gangutia, Jordina Orbañanos, Leticia Feduchi y Alicia Marsans.
Los profesores Ramón Almela Pérez y Daniel Pérez Utzinger han publicado un libro con 60 artículos de EL PAÍS y su paralela traducción en la lengua de los romanos. Se titula Textos periodísticos en español y traducidos al latín; con su equivalente en el subtítulo: Textus ex actis diurnis deprompti et in sermonem latinum conversi. (Universidad de Murcia, 2025).
Lo más interesante de la obra, muy útil para estudiantes de Clásicas, consiste en observar cómo se han llevado al idioma de Cicerón las palabras que no existían en su época; y comprobar que incluso una lengua muerta puede reanimarse con sus propios recursos. Esto permite imaginar de qué manera se habrían expresado en la Antigüedad esos conceptos conforme a las reglas internas del latín y cómo se habrían adaptado viejos significantes a nuevos significados (igual que ocurrió en los demás idiomas).
En los transportes, la infraestructura se llama substructio; y la bicicleta, birota (bi-rota, dos ruedas), escrita con erre simple porque así figuraba en un diccionario de principios del siglo XIX). Por tanto, la moto se denomina ahora autobirota, de modo que un motociclista es un autobirotarius. El patinete, cuyas ruedas se impulsan con el pie, se dice a su vez pedirrota (aquí con erre doble porque se le supone una formación más reciente). Y además se puede parar un taxi desde la acera gritando raeda meritoria! (“¡carro de alquiler!”).
El libro Con voz propia, mujeres en Villena de Matilde Aliaga Martínez y Dolores Milán Ugeda(Colectivo Luna de Mujeres de Villena) rescata del olvido a más de 250 mujeres que tuvieron relevancia en la ciudad. Todas han hecho historia. De distintas clases sociales, destacaron en la política local, en las artes (compositoras, pintoras, escritoras), en el deporte, en el trabajo e, incluso, en la fiesta, aunque su labor fue invisible durante muchas décadas por el mero hecho de ser mujeres.En la web de la Biblioteca Miguel Hernández de Villena (https://www.bibliotecavillena.com/con-voz-propia/) se pueden consultar los documentos, los audios de las entrevistas, así como las fotos de todas ellas.
El feminismo nos ayuda a romper los mitos y estereotipos que dejan a la mujer solo la parcela de la sensibilidad, el cuidado del hogar, las relaciones entre ellas y sus labores. Destacan personalidades singulares como las de la escritora Mª de los Ángeles Soler Guillén; la empresaria vitivinícola Josefa Amorós; la activista del movimiento obrero, Josefa Conejero Ugeda; la autodidacta tenista Celia Sánchez Navarro; y la generosa aristócrata Concepción Mergelina. Yo desconocía su existencia y he pasado un buen rato leyendo sus biografías en los enlaces que adjunto.
Lola Vitoria Tarruella (1880-1952)
Mi música es para mí, algo muy íntimo… y muy doloroso.
Si no me aturdiese con algo me volvería loca. Y me emborracho con música.
Merece una mención especial la escritora y compositora Dolores Agustina Ana Vitoria Tarruella. Fue una mujer notable e interesante, a la vez que contradictoria. Como muchas mujeres pioneras, su vida está contada a través de relatos inadmisibles que no tenían nada que ver con su faceta artística: desde pequeña sufría fenómenos paranormales y la muerte trágica de sus hijas hizo que se refugiara en prácticas esotéricas. Algunos informadores llegaron a describirla como ”una bruja, estaba loca, muy rara o muy beata”.
Su obra abarcó casi todas las formas musicales. Desde el pasodoble, himnos y marchas, minuetos, intermedios, danzas y polkas, a zarzuelas y óperas como María Rosa (única obra que registró en la Sociedad General de Autores). En el aspecto literario, escribió ensayos, dramas y comedias de éxito: Demasiado tarde, El príncipe soñador, En el hotel de Luciano Madariaga, Las hijas de Suárez o malos caminos, Lida Stalchio, Lierna, Lo que pueden ellos, Mariquilla de la luz y Sor Luz del amor divino, además del guion cinematográfico Hechizo gitano y la tragedia para la gran pantalla Leyenda de amor. Viajo mucho y era asidua a veladas musicales y artísticas, donde no solo presentaba sus creaciones, sino que se relacionaba con personalidades del ambiente cultural de la época. Entre ellas podemos destacar a Carlos Arniches, Margarita Xirgu, Carmen de Burgos, Margarita Nelken, Ramón Gómez de la Serna, Jacinto Benavente, Pablo Sorozábal, Tomás Bretón, José Serrano. Fue elogiada por la prensa de la época: “El día”,” el Liberal”, “ABC” y “La Mañana”
Letra del Himno a Chapí. Autógrafo de Lola Vitoria
Para saber más
- Cito el artículo de un sobrino lejano al que no conozco personalmente: Carlos Prats:
Para el divulgador Gerry Garbulsky, la vida es como un gran rompecabezas que se completa a través de las piezas o experiencias vitales que coleccionamos: metáforas, conversaciones, anécdotas, poemas y aprendizajes. El secreto es la motivación, la sorpresa, la dedicación o el tiempo que le dediquemos. Es más difícil aprender a medida que crecemos, pero no es imposible. El día que dejamos de aprender es el comienzo del fin.
En el siguiente vídeo hace un pequeño homenaje a los docentes, centrándose en una anécdota con la profesora de Lengua de tercero a la que hicieron una pregunta: ¿Qué significa "enquistar solapadamente"? Con creatividad, profesora y alumnos pasaron del terror a la felicidad.
Para saber más
El podcast donde Gerry Garbulsky conversa con personas que admira para seguir aprendiendo durante toda la vida: https://aprenderdegrandes.com/podcast
Mónica Salgado y José V. Pinedo, miembros del Club Foto F, han realizado un divertido e interesante proyecto fotográfico titulado ¿Hay Vida en el Metro? Este proyecto lleva varios meses girando por distintos centros culturales de la Comunidad de Madrid. La exposición fotográfica puede visitarse de forma gratuita hasta el sábado 28 de febrero, de lunes a
sábado, de 9 a 21 horas en el Centro Cultural Clara del Rey - Museo ABC en
Madrid. Esta muestra invita a los visitantes a contemplar imágenes preparadas y capturadas en las estaciones del metro de Madrid que se relacionan con los nombres de las paradas, historias que combinan humor e imaginación y que seguro que provocarán más de una sonrisa en el espectador. Yo he pasado un rato muy divertido.
Velázquez con su paleta de colores en la estación que lleva su nombre, un tenor en Ópera cantando a su amada, una mujer disfrazada de faralaes disfrutando de la Feria de Abril en la estación de Sevilla, y una pareja bailando un tango en la estación de República Argentina. La exposición abarca 21 estaciones del metro de Madrid, incluyendo la famosa estación fantasma de Chamberí.
En el video de Telemadrid podréis presenciar un pequeño juego que muestra algunas de las fotos (con el nombre de las estaciones tapadas) para comprobar si los madrileños eran capaces de adivinar la estación. Inmediatamente me he acordado del entretenimiento que idearon Toñi y Ramón en la pandemia ¿Qué peli es?
Más de un millón de visitas que se corresponden con un millón de gracias por mi parte. Inmersa en las tareas del vivir cotidiano, esta mañana me he dado cuenta de que, si sumo las entradas de bloggeles (718.924) y las de garcilazomolamazo (282.520), he llegado a esta cantidad impensable cuando empecé tímidamente en marzo del 2010. No puedo decir que todos los lectores sean mis amigos como el cantante Roberto Carlos, pero casi.
Gracias a los que seguís mis entradas, a los siete seguidores incondicionales, a los que hacéis comentarios, a todos los profesores de distintos países del mundo que me seguís y a los que tropezáis con ellas por casualidad. Aunque esta noticia excelente se puede deber a un tráfico falso de Bots/Spam.
Y un recuerdo especial para Leonor Herranz Sanz, una de mis amigas lectoras que nos ha abandonado a comienzo del año para irse con su bondad al más allá.
El periodista Carlos Hernández, fallecido este martes a los 56 años, dejó este texto escrito para que fuera publicado en elDiario.es tras su muerte.
(…) De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:
1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.
2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona. Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad.
En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas (…).