sábado, 26 de septiembre de 2026

No abras a nadie si tienes el servicio de teleasistencia del Ayuntamiento de Madrid


Falso técnico de teleasistencia realizó un hurto de joyas en el dormitorio de una persona mayor con problemas de movilidad

Siempre crees que estas cosas no le pueden pasar a alguien cercano, pero pasan. Lo que más me indigna es que los amigos de lo ajeno se ceben con los más débiles y los responsables se laven las manos con total impunidad. Mi amiga, llamémosla C., tiene más de 75 años, vive sola y se ha caído varias veces en casa. Decidió apuntarse al servicio de Teleasistencia del Ayuntamiento de Madrid para estar más segura con una pulsera salvadora que se ha convertido en la carcelera de su depresión. Ahora tiene más miedo e inseguridad que antes.

Esta historia ocurrió el año pasado, todavía no se ha recuperado.

La caída

 El 8 de septiembre resbaló de madrugada y llamó al servicio de Teleasistencia. Tirada a en el suelo no le resulto fácil ponerse en contacto con la centralita, perdió la noción del tiempo, le pareció que estuvo más de dos horas y solo transcurrieron unos 40 minutos hasta que llegaron dos trabajadores a levantarla. A los allegados no nos avisaron como tenían por costumbre. Esa misma tarde, ya recuperada, avisó del mal funcionamiento del detector de caídas porque no la oían y tenían que venir a solucionar el problema. 

El robo

 El lunes 15, sin previo aviso y sin identificarse, se presentó en su casa un técnico de Teleasistencia. En ese momento se encontraba con una amiga y, confiada, abrió la puerta. El supuesto técnico vio que la base central estaba en la entrada y, sin preguntar, se metió en la habitación para comprobar la instalación eléctrica. Una vez allí, las echó para que observasen el dispositivo central mientras les daba indicaciones. Finalmente, dijo que todo estaba bien y que tenía la pulsera estropeada, que no se preocuparan, en una semana mandarían una nueva.

El jueves 18, ya recuperada, para salir a la calle buscó las pocas joyas que tenía en una bolsa roja encima de la mesilla de noche, no las encontró, solo quedaban las de plata y la bisutería. En ese momento se dio cuenta de que había sido víctima de un hurto. Llamó a teleasistencia. Allí no dieron importancia al hecho y dijeron que esas cosas y otras más graves pasaban y que por eso avisan con antelación cuando va a llegar su personal. Ella no recordaba que le informaran de ello ni oralmente ni por escrito cuando se apuntó al servicio.

La reflexión

Ató cabos, el técnico las confundió con la electricidad y el wifi para echarlas de la habitación y se colocó en la puerta para impedirles el acceso. Parecía muy seguro de lo que decía, incluso llegó a decir que le iba a sustituir el dispositivo de la muñeca por un colgante que se podía utilizar fuera de casa. Eso sí, sus maneras y su vestimenta no eran correctas. De edad mediana, aproximadamente 1,65 de altura, pelo canoso y amarillento, con perilla, llevaba unos pantalones beige sucios. Y al despedirse dijo adiós, guapa. Eso fue lo más sospechoso. 

La consecuencia

Conclusión, le robaron cuatro sortijas, algunas heredadas de su abuela y de su madre de gran valor objetivo, y algunas más modestas compradas con su primer sueldo. Pero lo peor es que se sintió por primera vez en su vida vieja y vulnerable. Llena de rabia, no paraba de llorar. Dejó de salir a la calle. La animamos para denunciar on line, pero para ello tenía que firmar la denuncia en una comisaría y todas le parecían muy lejanas. Como no tenía fotos de lo robado, se empeñó en que jamás las recuperaría. Quería poner punto y final y llevar al olvido la amarga experiencia.

Miré en internet, por esas fechas se habían producido robos similares. Llamé al servicio buscando una complicidad para hacer la denuncia. No se responsabilizaron en ningún momento amparándose en que  Telemadrid, televisión que ella no ve, había dedicado varios reportajes para avisar. Está claro que no fueron suficientes. Me parece increíble que la víctima al final sea la culpable. 

Estas son las preguntas que han quedado sin contestar:

 ¿Cómo se han podido hacer con el nombre y la dirección de las víctimas? ¿Dónde está la privacidad de sus datos? ¿Qué están haciendo para que esto no vuelva a pasar?

¿Cómo recuperar la confianza en un servicio que te deja a merced de los ladrones y que encima tiene una copia de la llave de su casa.

Conclusión: No abras a nadie si tienes el servicio de teleasistencia del Ayuntamiento de Madrid 

En cualquier caso, creo que el servicio de teleasistencia debe informar sobre lo sucedido a los otros usuarios de la zona (una simple llamada sería suficiente) para que estén prevenidos y crear una plataforma para que denuncien si les ha pasado lo mismo. No me queda otra que hacer responsables del robo al servicio de ASISPA y, subsidiariamente, al Ayuntamiento de Madrid. La policía tiene que investigar además de informar: un hackeo de datos, un trabajador despedido, alguien que oyó en una conversación que una mujer mayor vivía sola...

Esta historia ocurrió el año pasado, todavía no se ha recuperado. Yo no he podido ayudarla. Ojalá sirvan estas líneas para que se acabe con la impunidad de estos robos. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

Prácticas de ortografía dudosa, José de Casas Hormaechea


Prácticas de ortografía dudosa es un conocido libro de texto escolar escrito por José de Casas a finales del siglo XIX. De pequeño tamaño y tapa dura, está diseñado para que los estudiantes imitaran la letra manuscrita y practicaran mediante la copia y el dictado. Contiene numerosos ejercicios prácticos con palabras de ortografía dudosa (uso de B y V, H o ausencia de ella, diptongos, signos de puntuación y división de palabras).
El manual siguió imprimiéndose en ediciones revisadas por sus editores (como Antonio Páez Hormaechea) hasta bien entrada la década de 1940. De la vida de este maestro y pedagogo sabemos poca cosa, sólo que el 30 de noviembre de 1880, una Real Orden del Ministerio de Fomento aprobó sus Practicas de ortografía dudosa como libro para las escuelas públicas de España. Me han prestado un ejemplar bellísimo de la 23.ª edición (1932), me va a dar pena devolverlo.
 A diferencia de los libros actuales, el manual de José de Casas no estaba compuesto en letra de imprenta común, sino imitando una perfecta letra manuscrita cursiva (la caligrafía que se exigía a los alumnos de la época). Se buscaba que el niño se familiarizara visualmente con la forma real que debían tener las letras al escribir a mano, Recordemos que en aquellos tiempos, una buena letra manuscrita y la ausencia de faltas de ortografía abrían las puertas al empleo administrativo y comercial. El método de Casas combinaba la destreza manual con la formación del carácter a través de los textos seleccionados para las copias. Sin duda un antecedente de la Miranda Podadera para escolares. 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Siete libros sobre Lengua y Literatura primera mitad siglo XX


Con esta entrada termino las breves reseñas  sobre los siete magníficos libros de la primera mitad del siglo XX encontrados en la casa familiar de Villena que tratan temas de Lengua y Literatura. Los dos de Miranda Podadera han acompañado a mis padres en todos los traslados y yo los encuaderné en los años noventa. Los otros estaban escondidos en una vitrina de la casa de mi abuelo y pude rescatarlos antes de la venta de la vivienda que este año cumplió 100 años.

Luis de Oteyza, Las mujeres de la Literatura (1917). Todo un descubrimiento que merecería ser reeditado.

Best seller de la ortografía del siglo XX: la Miranda Podadera (1921) 

José Rogerio Sánchez, Antología de textos castellanos (1924)

José Ciurana i Maijó, Nociones de Preceptiva Literaria (1932)

Guillermo Díaz Plaja, Curso general de Literatura universal y española (1941) 

Aurelio Ras, Reflexiones sobre el Quijote (1945)

La mayoría son manuales escolares para estudiantes de secundaria, gastados por el uso, amarillentos y muy deteriorados. El azar los ha unido. Algunos han perdido la portada y la contraportada. Amarillentos por la pátina del tiempo, la tinta apenas resalta y hace difícil la lectura. Huelen a polvo de madera. Pero a mí me parecen auténticas joyas, reliquias del pasado, un cordón umbilical que me une a mi familia, aunque no sepa quién los compró o los estudió. Sus autores (profesores, periodistas y escritores de distintas ideologías) y sus lectores tuvieron que adaptarse a los tiempos oscuros de la posguerra después de haber vivido un periodo de libertad de expresión. 

Destruir libros para conseguir datos

¿Dónde acabarán estos libros? probablemente en la basura, quemados o, si tienen suerte, en una librería de segunda mano. Ahora, en la era digital, muchos son destruidos para extraer sus datos con la intención de privatizar el conocimiento o restringir el acceso a la información. Primero se descuadernan y después se guillotina el lomo para liberar sus páginas, lo que permite escanear y digitalizar el ejemplar de manera más rápida y barata que con el escaneo conservador y cuidadoso utilizado por bibliotecas y archivos. 

Han aparecido artículos en prensa que nos dicen que las empresas de Inteligencia Artificial compran y destruyen miles de libros en todo el mundo para escanear sus páginas y poder entrenar sus modelos con textos de calidad..No es casualidad que en los últimos meses, libreros, distribuidores e investigadores hayan detectado compras masivas de ejemplares, sobre todo de segunda mano. A veces la destrucción no es física, sino mediante la invisibilización del conocimiento para priorizar productos más rentables. 
Se está pasando del libro tradicional al modelo digital de alquiler. Leo que las grandes editoriales ya no venden libros a las bibliotecas, les venden licencias de acceso temporal. En los sectores  académicos, científicos y escolares, aplican mecanismos que hacen desaparecer la disponibilidad libre de una obra para forzar un modelo de negocio basado en la suscripción y el pago continuo.
Las organizaciones sin ánimo de lucro que buscan democratizar el conocimiento escaneando libros han sido demandadas por grandes corporaciones editoriales, lo que en la práctica equivale a la destrucción de catálogos públicos en línea. Esto traerá como consecuencia la eliminación del mercado de segunda mano y litigios contra bibliotecas digitales de acceso abierto. Son muchas las plataformas de audiolibros y libros digitales que están desapareciendo. Hace años tuve que suprimir un blog con los libros recomendados en clase en formato PDF porque los enlaces daban error. 

Para saber más


viernes, 11 de septiembre de 2026

Luis de Oteyza, Las mujeres de la Literatura (1917)

2024
 Luis de Oteyza (Zafra, 1883, Caracas 1961) fue periodista, escritor y poeta. Dirigió el periódico Libertad y una de las primeras emisoras de radio que emitieron en Madrid, Radio Libertad. Enviado por su periódico a Marruecos para entrevistarse con Abd el-Krim, publicó un conjunto de artículos de gran interés periodístico e histórico, titulados "En el campo enemigo" (1922) sobre el caudillo del Rif.
Al leer el título "Las mujeres de la literatura" (1917) creí que trataba sobre las mujeres escritoras. Pronto me di cuenta de que la preposición "de" se refiería a las que aparecen como personajes en la literatura y yo había leído "en" que indica protagonismo como autoras. En este ensayo, Oteyza analiza a 50 grandes personajes femeninos de la literatura universal creados por hombres en distintas épocas (Helena de Troya, Dulcinea, Celestina y Lady Macbeth). La única excepción es Asís Taboada, la protagonista de Insolación de Emilia Pardo Bazán, una mujer dividida entre lo que la sociedad exige de ella y lo que su propio cuerpo y sus sentimientos desean. 

Precisamente, incluye un prólogo de la escritora donde celebra  cómo el autor juzga a las figuras femeninas y no duda en considerarlo feminista por presentarlas con tan complejas perspectivas psicológicas como los hombres: Lo que no conviene omitir es que el servicio prestado por Oteyza a la psicología femenina, que viene a mostrarse en estas páginas como cifra y signo de civilizaciones y sociedades, contribuyó a mi propósito de no escribir prólogos*.

Oteyza, muy popular en su tiempo, supo ganarse sobre todo a a las lectoras con su ingenio e imaginación poética. No es un erudito en la materia, es un lector crítico que busca la complicidad cuando expone su particular interpretación de estos personajes diversos entre sí, a la vez que manifiesta sus fobias y filias respecto a sus autores. Escribe con espíritu burlón, sin prejuicios, con pinceladas humorísticas, sin moralina. No duda en criticar la superioridad masculina y la religión. La lectura es ágil, amena y, sobre todo, moderna para su época. Como muestra incluyo sus comentarios sobre Madame Bovary su concepción del amor naturalista. Merece la pena leerlo, aunque un siglo después algunos de sus comentarios nos chirríen y choquen con lo esperado en la actualidad. 

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Tampoco esta vez he encontrado un archivo PDF gratuito de dominio público, aunque se puede conseguir en tiendas de segunda mano por poco precio. 

*Cristina Patiño Eirín, Aproximación a los prólogos de Emilia Pardo Bazán

Guillermo Soler García de Oteyza, El ingenioso e inquieto Oteyza en campo enemigo


Los estereotipos femeninos 
en Anticípolis de Luis de
 Oteyza

Años después, Oteyza volvería a retratar personajes femeninos, en este caso estereotipos, en una novela ambientada en Nueva York, el símbolo de la modernidad en esos años, Anticípolis (1931). El tema es la disputa entre modernidad y tradición representadas en el conflicto entre dos los modelos femeninos del “ángel del hogar” y la “flapper” (joven moderna).


sábado, 5 de septiembre de 2026

Cuchillas Palmera: ¡Ras, ras y ya está! (Jingle el Sultán)

A veces, una palabra o pensamiento serio me induce a decir tonterías o fruslerías para descargar la tensión. Por asociación de ideas el apellido de Aurelio Ras me ha llevado a recordar un anuncio publicitario de las cuchillas de afeitar Palmera (fabricadas en España por la empresa Juan Vollmer en Irún) que utilizaba la onomatopeya "ras, ras" para imitar el sonido suave y al ras del afeitado. Sus campañas en radio, prensa y televisión destacaban por eslóganes ingeniosos y forman parte del recuerdo sonoro de la memoria colectiva. 

Las campañas publicitarias comenzaron a partir de los años 50 hasta los 70 a través de la radio (con patrocinios en espacios como radionovelas en la Cadena SER y voces como la de Celia Gámez) y posteriormente en la televisión. Su repercusión creció de forma masiva a partir de 1955, cuando los vehículos publicitarios de la marca empezaron a participar en la Vuelta Ciclista a España, regalando cuchillas directamente a los espectadores

El anuncio más conocido de las cuchillas Palmera es el famoso "jingle" radiofónico del Sultán, compuesto e interpretado por un conocido grupo musical de la época Los Xey a mediados de los años 50. Su pegadiza melodía de estilo oriental y su onomatopeya final pasaron a formar parte de la cultura popular española. No he encontrado ningún registro de audio para incluirlo aquí, en su lugar he colocado el anuncio para el cine de Estudios Moro Ras ras (El fantasma barbudo) con la voz del grupo, realizado en el año 1955.



La letra contaba la historia graciosa de un sultán que no se llevaba bien con su pueblo porque iba barbudo. Sus vasallos le exigían que se afeitara comprando las cuchillas Palmera. Los Xey esquivaron la estricta censura franquista mediante la fantasía y el absurdo, una sátira musical sobre el cuidado de la barba no levantaba sospechas. Los censores vigilaban de cerca el tono lúgubre, la protesta social o la sensualidad pecaminosa, pero en la canción no encontraron ningún paralelismo con la dictadura de Franco ni con el erotismo que mostraba. La lectura actual sustituiría la palabra edén por harén y vasallos por mujeres. El jingle de las cuchillas Hoja Palmera utilizaba una melodía alegre que transmitía optimismo, algo que encajaba perfectamente con la estética blanca y familiar que el régimen aprobaba para la radio. 

Ajaulí, ajaulá
jamala jamalajá.
Ajaulí, ajaulá
jamala jamalajá.

Un sultán vivía
en un suntuoso edén
mas con sus vasallos
no se llevaba bien
porque le decían:
¡Aféitese bien!,
compre hoja Palmera
¡que requetebién! 

Hoja Palmera
el sultán veloz compró
¡ras, ras y ya está!
Y desde entonces
el sultán feliz vivió
¡ras, ras y ya está!

Un sultán vivía
en un suntuoso edén
mas con sus vasallos
no se llevaba bien
porque le decían:
¡Aféitese bien!,
compre hoja Palmera
¡que requetebién¡

Décadas más tarde, el grupo vocal El Consorcio rescató esta nostálgica pieza y la incluyó en su disco recopilatorio de canciones de radio antiguas. Actualmente, Señora Audacia, un grupo creado por IA, que hace versiones de anuncios radiofónicos de los años 40 y 50 con una estética nostálgica de la radio de otra época, la ha recuperado. 


La melodía sería estupenda para una coreografía de las fiestas de moros y cristianos de Villena, que en estos momentos se está celebrando en todo su esplendor. El espiritu "festero" del pueblo vence por unos días al disgusto del robo del tesoro.

Para saber más:

"Cuando era un chiquillo me llamaba mucho la atención ver a mi padre afeitándose. El ruido “cris”, “cris”, al pasar la cuchilla por la piel. Las caras raras y graciosas que ponía, un señor tan serio y respetable, cuando tenía que rasurarse por encima del labio o al apurarse las patillas. Ritual, que seguía con los golpes con la maquinilla en el lavabo para quitar los pelos y yo jugando con las cuchillas mientras mi padre me decía, “deja eso que te vas a cortar”. A veces quitaba la cuchilla de la maquinilla, me ponía jabón en la cara con la brocha y me afeitaba de mentirijillas. ¡Qué grande y magnífico me parecía entonces mi padre!, y, ¡qué magnífico y enorme me parece ahora desde la insalvable distancia que interpone el tiempo entre nosotros y nuestros recuerdos!".

Mis recuerdos son similares a los de Juan Carlos Barajas, yo era una chiquilla sentada en la taza del váter mirando embobada a mi padre que hacía un extraño ritual mientras se miraba al espejo y cantaba. En pijama no era el mismo señor serio que salía de casa luciendo un uniforme de color caquí. Al terminar, con la brocha me ponía el jabón sobrante en la nariz y en las mejillas. Yo sabía que no tenía que imitarle porque era una mujer y como mucho me saldrían pelos, sobre todo en las piernas, que tendría que depilarme con crema mejor que con cuchilla para evitar accidentes como hacía mi hermana cinco años mayor. Y esa escena maravillosa no la he podido repetir con los hombres que he amado porque llevaban barba como mandaban los tiempos de rebeldía. Supongo que al final de los 70 la venta de las cuchillas Palmera decaería por ese y otros muchos motivos. 

sábado, 8 de agosto de 2026

Aurelio Ras, Reflexiones sobre el Quijote (1945)


Reflexiones sobre el Quijote es un ensayo de crítica literaria escrito por Aurelio Ras Fernández (1882-?) y publicado originalmente en Madrid en el año 1945 por la Librería Beltrán, 180 páginas en su formato clásico de octavo mayor. Un estudio sin pensamientos novedosos y lleno de citas de filósofos, con una visión apologética del Caballero del Ideal. En el capítulo del libro titulado “La aristocracia” se muestra abiertamente clasista y racista: “nos presenta a un don Quijote perteneciente a la clase de hombres superior, en oposición a Sancho. Señala que, a veces, la raza superior se condensa en instituciones como la caballería andante”*.
El autor escribió más reflexiones donde analiza diferentes dinámicas sociales: sobre la técnica, el estilo, la burocracia, la moda, la orientación de España... En los archivos históricos de la prensa digitalizada por la BNE constan sus colaboraciones periodísticas de juventud junto a su hermana, la célebre grafóloga Matilde Ras, con quien llegó a publicar cuentos y poesías desde finales del siglo XIX. Matilde era un año mayor que Aurelio y una destacada escritora y periodista de la Edad de Plata. Vinculada al feminismo, tuvo una relación amorosa con Elena Fortún.

No parece que fuese un escritor de éxito. Lo subo a mi blog porque en el libro he encontrado esta dedicatoria: "A don Emilio Cuéllar de la Torre, con el deseo de que le sea grata la lectura de este libro". Ignoraba esta faceta de mi abuelo, yo solo le he visto leer el periódico y escribir cartas mientras se tomaba un café acompañado de un vaso con agua de seltz en el Villenense, que estaba al lado de su casa de La Corredera, en esos años Generalísimo. Lo que sí sé es que en esa casa sus tres hijos siempre estaban leyendo. El vicio de leer nos lo han transmitido a la mayoría de los nietos. Ahora fantaseo sobre cómo y dónde se produjo el encuentro del escritor con mi abuelo.


 *Manuel Herranz Martín, La recepción de El Quijote en la España franquista (1940-1970) 

martes, 4 de agosto de 2026

Guillermo Díaz Plaja, Curso general de Literatura universal y española (1941) y Teoría e historia de los géneros literarios (1942)

 El Curso general de Literatura universal y española  fue el manual más utilizado en la posguerra en la enseñanza media. Gracias a él, varias generaciones aprendieron a leer a los autores. El método de Guillermo Díaz-Plaja (1909-1084) consistía, básicamente, en acercar los textos al alumno para  aprender que las obras literarias son el síntoma más sensible y auténtico del pasado. Consiguió muchas vocaciones de lector.

El profesor, escritor y poeta, presenta una voluntad integradora frente a fraccionamientos ideológicos. Destaca en él su formación humanista. Tomaba ejemplo de los textos franceses, cuya claridad aplicaba a nuestros valores clásicos y modernos. En El intelectual y su libertad  (1972) reflexiona sobre el triunfo del franquismo y de sus intelectuales y manifiesta su entrega a la defensa de los valores culturales: 

"La cultura fue, desde el siglo XVII, sinónimo de ánimo libre, de rechazo de la esclavitud. Los pueblos –decían los filántropos de esta época- son tanto más felices cuanto más cultivados; cuanto más lejos se encuentran de la ignorancia y del fanatismo. Hoy se exige, se nos exige, además, una militancia política; una explícita formulación de dogmas sociales y económicos. Pero al hacer esta declaración, ¿no abjuramos de una parte de nuestra libertad para someternos a la férrea batuta del dirigente político?"  



El libro tiene derechos de autor y no puede ser reproducido. 

 
Edición,1942
Junto al libro anterior, he encontado el manual para cuarto Teoría e historia de los géneros literarios (1942) que se puede descargar em formato PDF por cortesía de los herederos del autor en una edición digital: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes  (Ediciones La Espiga, 1946).