martes, 14 de abril de 2026

Sin cuentos ni gritos: Franquismo para jóvenes

Sin cuentos ni gritos | Episodio 1: Tras los pasos de la modernidad: las mujeres en la II República

El diario Público ha lanzado un videopódcast de cuatro episodios "Franquismo para jóvenes: entender el pasado para defender la democracia", presentado por Inés García y Paula Ducay, con el objetivo de explicar la dictadura española a las nuevas generaciones. Este formato busca combatir el desconocimiento histórico y la creciente idealización de la figura de Franco entre los jóvenes.

En el primer episodio se abordan los avances en derechos y libertades durante la II República, con especial atención a la educación laica y gratuita; las conquistas del feminismo empezando por el derecho a sufragio; la explosión cultural de la época; o la propia ordenación del Estado a través de autonomías. Una España moderna que quedó condenada al ostracismo tras la victoria de Franco.

domingo, 12 de abril de 2026

PP y VOX según la teoría de Bourdieu: La dominación que se siente como libertad

En este video analizamos por qué trabajadores votan a PP y VOX, partidos que impulsan políticas que los perjudican directamente, explicado desde la teoría de Pierre Bourdieu. Exploramos cómo la dominación más efectiva no es la que se impone por la fuerza, sino la que los dominados interiorizan como natural y defienden activamente. Analizamos el capital simbólico: cómo Rosa acumula "dignidad" y "reconocimiento" cuando no puede acumular dinero, distinguiéndose como "trabajadora esforzada" frente a "las vagas"...



lunes, 6 de abril de 2026

Las novias de negro y de blanco en la posguerra

Boda de la reina Victoria ( Londres, 1840)

A lo largo de la historia las personas han empleado la vestimenta para identificarse, teniendo en cuenta el contexto y la posición social que desempeñaban. El uso del color blanco para las novias, que tradicionalmente se asociaba con la pureza y la inocencia, se produjo en Inglaterra en el siglo XIX. Pero no fue hasta 1840, en la boda de la reina Victoria, cuando se puso de moda en las clases altas y aristocráticas. Hasta entonces las mujeres se casaban con sus mejores galas. Un traje de novia venia a ser un traje de fiesta, con mantilla, sombrero o velo, y del color que quisiera, incluso un traje regional servía. El color negro se utilizaba porque se consideraba elegante, por la obligación de llevar luto por la muerte de un familiar y, sobre todo, porque podía servir en otras ocasiones. En las clases medias y bajas no había dinero para comprar un traje que sólo se utilizase una vez. 


Bodas de negro
Si nos imaginamos una novia, en nuestra mente surge la imagen de una mujer vestida de blanco con un traje de larga cola y un velo tul ilusión* tal y como aparecía en las películas americanas y en los recortables. Pero si miramos en nuestro álbum de fotografías familiares, vemos que nuestras abuelas y la mayoría de nuestras madres se casaban vestidas de negro, sin velo y con un traje corto que a veces era un elegante traje de chaqueta. No había fotógrafos en las ceremonias y el matrimonio acudía unos días después a hacerse una foto en un estudio. 
Las novias de la posguerra, época de represión, escasez y atraso que coincidió con el fin de la Segunda Guerra Mundial, solían vestir muy recatadas*, no se admitía en la iglesia un traje sin manga larga y escotado como en las postrimerías del siglo XX cuando se fue adaptando a la actualidad. En España, las primeras novias vestidas de blanco, salvo algunas excepciones, aparecieron en torno a los años cincuenta. La duquesa de Alba fue una de las pioneras, se casó un 12 de octubre de 1947, día de la Fiesta Nacional.

Boda de la duquesa de Alba


*La práctica de usar velo se remonta a la antigua Roma y Grecia, donde se creía que protegía a las novias de los malos espíritus. Con el tiempo, el velo se convirtió en un símbolo de modestia y pureza en diversas culturas. Tul ilusión era el extraño vocablo aplicado a los velos de novia. El tul proviene de la ciudad francesa Tulle, conocida en el siglo XVIII por la seda y el encaje.

* Se cuenta la anécdota de que un sacerdote, joven con ideas viejas en los años 60, avisaba que si la novia se presentase con un traje sin manga larga y escotado, no les casaría. 

La boda de mis padres 

La boda de mis padres fue atípica para el contexto y muy parecida a las bodas de los años posteriores. Mi madre fue la primera mujer que después de la guerra se casó de blanco en la iglesia de Santiago en Villena, el 2 de agosto de 1947 a las 12 de la mañana. La fecha coincidía con el santo de su suegra Ángeles que llegó a comprar una alfombra para que la llevase al altar. Su boda fue todo un acontecimiento en el pueblo, la gente se arremolinó en los alrededores para verla como si fuera una estrella de Hollywood. Hubo muchos invitados, convite y multitud de regalos. En esos años de penuria, sorprendentemente, la fábrica de clavos familiar estaba en su mejor momento. Contrataron un fotógrafo pero las fotos salieron a lunares debido al calor insoportablePasaron la noche en el hotel Palace de Alicante y el viaje de novios en Palma de Mallorca. Ella iba de blanco con tul y larga cola, él con uniforme militar. Mi madre no lo pasó bien con todos los ojos centrados en ella, no hablaba nunca de su boda como tampoco mi padre lo hacia de la guerra civil. Dicen que mi abuela materna, viuda con otros tres hijos, suspiró aliviada: su hija mayor había hecho una buena boda. El tiempo demostró después que había hecho un buen matrimonio. Mi madre no fue reina por un día, lo fue hasta que murió mi padre, cuarenta y siete años después. La foto de la espectacular dama de blanco, siempre en la alcoba matrimonial, nos acompañó en todos los traslados.

Carmen Bravo, la dama de blanco 

La niña de luto 

El luto en España era la manifestación pública del duelo por el que atravesaba una familia, obligaba a vestir de negro el día del matrimonio y evitaba toda actividad de la vida social. La observancia del luto se regía por un riguroso calendario que señalaba los períodos de luto a guardar según el grado de parentesco con el difunto. Paradójicamente, el color negro servía de unión entre funerales y matrimonio, un ejemplo más de cómo afecta la muerte a los vivos. Un perpetuo vivir en Semana Santa. Mientras los varones seguían acudiendo al trabajo, las mujeres eran las más afectadas, obligadas a recluirse en casa al menos durante los primeros seis meses desde el fallecimientoEn 1964, el cineasta Manuel Summers dirigió la película La niña de luto, una comedia costumbrista con buenas dosis de humor negro, que narra las vicisitudes de una pareja de novios que reflejaba y condenaba una realidad todavía vigente en algunos lugares de España. La niña vestida de luto no podía casarse y no valía ni la radio encendida, ni el canario cantando, ni las macetas en el balcón, ni la corbata de color, ni la cervecita en el bar, ni las persianas subidas. Los protagonistas eran Rocío y Rafael, encarnados, respectivamente, por los actores María José Alfonso y Alfredo LandaRocío, hija de una humilde familia andaluza, está muy contenta porque llega el final del luto que ha de guardar por la muerte de su abuela. Por fin podrá casarse con Rafael, su novio. Pero al día siguiente, su abuelo come demasiado en un bautizo, y muere de una indigestión. De nuevo, Rocío tiene que guardar luto y aplazar la boda.

domingo, 5 de abril de 2026

Polémica por la coincidencia de una procesión y un concierto de Lapili el viernes santo en Villena

 Un momento del traslado del Cristo de la Columna de Villena, con el concierto de Lapili

El pasado viernes 27 de marzo de 2026 (Viernes de Dolores), se produjo un llamativo encuentro en Villena entre el fervor religioso y la música urbana contemporánea que se volvió viral. Como no vivo allí, solo me he enterado por la prensa del extraño encontronazo días después, cuando la Asociación Española de Abogados Cristianos anunció acciones legales contra el Ayuntamiento  por un presunto delito de escarnio contra el sentimiento religioso. Sólo tengo que añadir que  Pilar Vila, conocida en redes como "La Pili" o Daikyri, es la hermana mayor de Rosalía, una figura clave en su carrera, funcionando como su estilista y directora creativa.

La información que incluyo la ha generado IA :

El Encuentro: Procesión y Concierto
La coincidencia ocurrió durante el Traslado del Cristo de la Columna:

viernes, 27 de marzo de 2026

Beatriz Olivenza, El misterio del teatro (Día mundial del Teatro)


Para celebrar el Día Mundial del teatro, además de animar a los teatreros a que disfrutéis de ese misterio muchos años, os recomiendo leer El misterio del teatro, conmovedor artículo de Beatriz Olivenza en loqueescondeelblog.com. Yo también he evocado  recuerdos como espectadora y como profesora de teatro en la ESO.

Mi jornada no había empezado demasiado bien, pero al ver los dibujos que representan a personajes inmortales de la escena, transmutados en recortables que se pueden acoplar sobre las figuras de un actor y de una actriz, he sentido que se me calentaba el alma. Hay una razón, aparte del encantador diseño del cartel: es la primera vez en muchos años que esta celebración me pilla haciendo teatro.

Durante un buen rato, me he quedado colgada de mis pensamientos, evocando innumerables recuerdos asociados al hecho teatral ...

lunes, 23 de marzo de 2026

Pintoras de oficio: El realismo íntimo de Isabel Quintanilla

Maquina de coser Alfa (1951) 
En una entrada anterior sobre Las pintoras de mi familia, explicaba cómo su entorno conservador consideraba que pintar no podía ser un oficio para ellas, sino una afición. Había que formarse para ser maestras de enseñanza por si se quedaban solteras y asistir a clases de corte y confección para convertirse en buenas amas de casa.

Las tuve presentes en la hermosa exposición de 2024 de Isabel Quintanilla en el Thyssen. Paseando por sus salas, envuelta en el ambiente y en los objetos de las casas en las que viví de pequeña, me emocioné hasta las lágrimas. Con belleza y elegancia la pintora retrató el universo íntimo de la época franquista que mi madre no quiso o no pudo reflejar en sus pinturas, preocupada por reproducir láminas de pintores ingleses y franceses de otras épocas. Una guerra y solo 17 años separan el nacimiento de mi madre (1921) del de Isabel (1938), prácticamente la sociedad era la misma pero ya se observan algunos cambios en el papel que las mujeres desempeñaban. Quintanilla pudo desarrollar su vocación, se formó en la escuela de Bellas Artes, tuvo buenos profesores y compartió su vida con un compañero de oficio. Sin hacer ruido, vivió de su pintura y demostró que pintar era también cosa de mujeres.

El realismo íntimo de Isabel Quintanilla

Ventana con lluvia (1970)
A Isabel no le gustaba tomar como modelo fotografías: "Es copiar". "Si te quieres enriquecer, tienes que ir viendo cómo cambia la luz, cómo se abre una flor, cómo avanzan las sombras. Has de ver algo que te estimule". La pintora eleva los objetos sencillos de la vida cotidiana (un vaso, un mantel, unas flores) a la categoría de arte en una atmosfera íntima de silencio y recogimiento con ventanas que se abren al exterior. En las escenas de la vida domestica aparecen artilugios del momento: un transistor, un radiador, un teléfono, un frigorífico y un elemento que la unía a su madre: una máquina de coser Alfa que utilizó como costurera para sacar adelante a sus hijas. La estancia en Roma junto a su marido en 1966 le abrió nuevos caminos, saltó por la ventana para conectar con el exterior, pintó la vegetación en lucha en una angosta línea del patio y reflejó la arquitectura de las ciudades, los paisajes y las marinas. Como ella misma afirmó en numerosas ocasiones, la pintura era su vida y su vida era la pintura. 

Pintoras de oficio

Las mujeres se incorporaron tardíamente a las Escuelas de Bellas Artes, hasta el curso 1920-21 no pudieron asistir a todas las clases, excluidas de las asignaturas que implicaban la copia del desnudo de un modelo vivo. El profesorado exclusivamente masculino intentaba desalentar a las pocas jóvenes que habían logrado ingresar, suponiéndoles menos habilidad y tesón que a los alumnos masculinos porque consideraban que su lugar en el arte no estaba manejando los pinceles, sino como modelos dentro del cuadro. Siempre hubo mujeres que rompieron moldes y pudieron vivir de su arte, pintar se convirtió también en un oficio de mujeres en el clima de libertad de la Segunda República, aunque siguieron siendo una minoría hasta bien entrado el siglo XX. En los años posteriores a la Guerra Civil, los modos y las costumbres de la sociedad española, dominados por el peso de la Iglesia en los asuntos morales, los problemas económicos y las leyes laborales discriminatorias, dificultaron su acceso a las enseñanzas artísticas: pintar para una mujer volvía a ser un asunto para entretenerse y entretener. Pocas mujeres contaron con el apoyo de su familia al iniciarse en la pintura, pues el mundo externo era considerado peligroso y no indicado para las señoritas de buena familia. Solo algunas disfrutaron de becas en el exterior, se presentaron a concursos, contactaron con galerías de arte y realizaron exposiciones consiguiendo un hueco  en el mundo artístico. Únicamente se convirtieron en pintoras de oficio al vender sus cuadros.

En la posguerra, destacaron sobre todo las pintoras realistas. Son testigos de su tiempo. Pintan lo que ven sus ojos. No siguen modas ni vanguardias. Mujeres de distintas generaciones y reconocido prestigio, como Amalia Avia, María Moreno, Isabel Quintanilla, Esperanza Nuere, Clara Gangutia, Jordina Orbañanos, Leticia Feduchi y Alicia Marsans.



viernes, 13 de marzo de 2026

Álex Grijelmo, La lengua muerta está muy viva: EL PAÍS se escribe en latín

 

Los profesores Ramón Almela Pérez y Daniel Pérez Utzinger han publicado un libro con 60 artículos de EL PAÍS y su paralela traducción en la lengua de los romanos. Se titula Textos periodísticos en español y traducidos al latín; con su equivalente en el subtítulo: Textus ex actis diurnis deprompti et in sermonem latinum conversi. (Universidad de Murcia, 2025).

Lo más interesante de la obra, muy útil para estudiantes de Clásicas, consiste en observar cómo se han llevado al idioma de Cicerón las palabras que no existían en su época; y comprobar que incluso una lengua muerta puede reanimarse con sus propios recursos. Esto permite imaginar de qué manera se habrían expresado en la Antigüedad esos conceptos conforme a las reglas internas del latín y cómo se habrían adaptado viejos significantes a nuevos significados (igual que ocurrió en los demás idiomas).

En los transportes, la infraestructura se llama substructio; y la bicicleta, birota (bi-rota, dos ruedas), escrita con erre simple porque así figuraba en un diccionario de principios del siglo XIX). Por tanto, la moto se denomina ahora autobirota, de modo que un motociclista es un autobirotarius. El patinete, cuyas ruedas se impulsan con el pie, se dice a su vez pedirrota (aquí con erre doble porque se le supone una formación más reciente). Y además se puede parar un taxi desde la acera gritando raeda meritoria! (“¡carro de alquiler!”). 

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