sábado, 29 de enero de 2022

Ángel Guinda, no te olvidaré



El poeta zaragozano, Ángel Guinda, amigo, profesor, joven entre los jóvenes, ángel fieramente humano, amante de la vida (tanto que acabó fumándosela), ha fallecido hoy en Madrid a los 73 años. No te olvidaré.



EL ÚLTIMO DESEO
Que la imagen de mí que te acompañe
sea una luz amable, alegre, viva.
Que no conozcas mi decrepitud,
que no te enteres nunca de que he muerto.
(de "El arrojo de vivir", Olifante)


Las guindas de Guinda
Pon una guinda en tu vida (animación a la lectura en un IES)

viernes, 28 de enero de 2022

Mi frutero-violetero


Si de mi casa tuviese que rescatar algún objeto del fuego, me quedaría con el jarrón azul que heredé de mi abuela Ángeles y que presidía la mesa del comedor de la casa de Ciudad Jardín en Alicante. Me parece bellísimo, un poco barroco como las fachadas de las casas de Valencia y los mosaicos de su Estación del Norte, pero funcional. Abajo se colocan las frutas de la huerta y en la parte superior a modo de penacho emerge el florero estilizado que recibe el nombre de violetero. Es un dos por uno, ofrece flores y frutos. El pie parece de plata, pero debe de ser de metal porque apenas se ensucia. El color del cristal soplado es azul con bordes en tonos más claros, imita las olas de un mar encrespado. Mide 43 cm de alto y 31 de diámetro. No sé cuál es su origen, ni quién lo compró. Siempre pensé que era un modelo de alguna fábrica de vidrio de Valencia o de Mallorca. He buscado en internet y parecer ser un diseño modernista de finales del XIX y principios del XX relacionado con el Art déco. Aquí ofrezco una galería de imágenes de las distintas versiones que he encontrado: un lujoso cristal de Bohemia; una versión inglesa más sofisticada en rosa; y el hermano gemelo, una versión mesetaria en cristal transparente y borde rizado en verde que recuerda a las hojas de las viñas. Me quedo con el mío que incluso tiene un pequeño desperfecto. 


domingo, 23 de enero de 2022

La masculinidad tóxica: El poder del perro y El hijo del capitán Trueno

La homofobia es el rechazo constante de personas heterosexuales a las homosexuales o bisexuales. La sociedad siempre ha decidido que lo hétero es lo natural y desvaloriza y ridiculiza al grupo homosexual. Pero lo paradójico es que esta educación basada en estereotipos hace que el propio homosexual reprima su propia sexualidad; es habitual que desprecie a otros homosexuales percibidos como afeminados (plumofobia). Cuando una persona niega sus propios deseos, sentimientos y gustos, repercute en sus relaciones interpersonales, en su vida sexual e incluso en su salud física y emocional. Son los mismos patrones de exclusión y odio -misoginia, clasismo, racismo, machismo- los que se dan también dentro de un colectivo que agrupa a realidades muy diferentes entre sí.

Toda esta parrafada viene a cuento de un libro de memorias (El hijo del Capitán Trueno)  y una película (El poder del perro) que fueron novedades a finales del año pasado y que son un ejemplo de masculinidad tóxica. Son la prueba de que la homofobia internalizada hace tanto daño como la que viene del exterior: la humillación autopercibida, la sensación de fracaso, el miedo a no ser querido, el miedo a no ser lo que los demás esperan de uno. Las dos obras reflejan un mundo masculino y machista por antonomasia: el de los vaqueros y los toreros, donde podemos adivinar el miedo permanente a que los demás descubran un secreto que, por otra parte, salta a la vista y que todos conocen, así que intentar ocultarlo es siempre un camino que no lleva a ningún sitio excepto al sufrimiento. Y lo más terrible, una vez más, es que las víctimas se convierten a su vez en verdugos.

No he leído el libro, pero la historia de Miguel Bosé y el desencuentro con su padre torero son bien conocidos porque la televisión nos la ha contado mil veces. La hermosa y sorprendente película de Jane Campion, sin apenas diálogos, me ha sorprendido porque tiene todos los ingredientes de una tragedia de Shakespeare. En un paisaje deslumbrante, heroico y crepuscular, rodeado por hombres alfa, el personaje de Phill, entre la culpa y la tortura,  vive encerrado en sí mismo sin aceptar su propia sexualidad. Pronto se ve amenazado por la mujer de su hermano y el hijo de esta que, como un espejo, refleja su propia imagen: un ser inteligente, afeminado y sensible, al que primero rechaza y del que luego se enamora, repitiendo la historia que él vivió de joven. Pero el estudiante de medicina no quiere morir como su padre e idea una venganza macabra digna de la Florencia de los Medici para sacar del alcoholismo a su madre Rosie y librarla del poder del perro. Muerto el perro, se acabó la rabia: en ese idílico paisaje su madre volverá a ser feliz y su crimen permanecerá impune. La soga con la que se ahorcó el padre del joven y la que obsesivamente teje el personaje principal se convierten en el símbolo de la represión de los hombres "distintos". La frase «el poder del perro» viene de la Biblia, Salmo 22:20: Libra mi alma de la espada; mi vida del poder del perro. El poder del perro tiene que ver con ese tipo de pasión: un instinto animal que es sexual y vicioso, fuerte y peligroso. Además, se trata de ese perro que se dibuja en la silueta de las montañas de Nevada que solo los más perceptivos pueden ver y que representa la figura mítica del vaquero Bronco Henry. Un western contemporáneo que se adentra en las contradicciones del ser humano. Recomendable.


Beatriz Gimeno, Miguel Bosé y la homofobia 

Ricardo Gallegos Explicación de "El poder del perro" (contiene spoiler)

sábado, 8 de enero de 2022

El otro sinaí: una fuente de salud

El monte Sinaí
Ahora que las tremendas imágenes del volcán de La Palma han cesado, debo confesar que me han recordado al monte Sinaí o monte Horeb, situado al nordeste de Egipto, entre África y Asia; el lugar donde, según el Antiguo Testamento, Dios entregó los Diez Mandamientos. Para Freud, Yahvé era, con seguridad, un dios volcánico; el fuego abrasador del Monte Sinaí se refiere a un volcán en erupción y reconstruye  la imagen originaria de un demonio ominoso que, sediento de sangre, provoca la destrucción. Como ese dios iracundo se presenta en la actualidad el cambio climático para exterminar la humanidad.

Pero hoy me quiero referir a otro sinaí, una fuente de cerámica de origen valenciano: un sistema de depuración de agua completamente natural, inventado en 1926 por el valenciano Conrado Granell. Además de filtrar y depurar el agua se podía convertir en minero-medicinal introduciendo diferentes preparados químicos para combatir algunas dolencias como la acidez de estómago. Aparece en un contexto en el que la sociedad toma consciencia de la necesidad de seguir en la vida cotidiana unas mínimas medidas higiénicas para evitar la propagación de enfermedades (corriente higienista), algo así como el undécimo mandamiento, siendo el agua un elemento clave en todo este movimiento y las fuentes y los balnearios su estandarte. Se fabricaron distintos tipos de filtros, pero el más conocido fue el modelo de comedor que mide en torno a 157 cm. Los motivos decorativos variaban en función de las épocas de fabricación desde el modernismo al art-decó, pero también según el artista. En el algunos  aparece representada una mujer apoyada en la fuente y al fondo una montaña en clara referencia a las propiedades minerales de la fuente. En otros hay una referencia clara a la historia bíblica, donde se aprecia en la decoración la representación de la entrega a Moisés de los diez mandamientos en el monte Sinaí. 


       “El aparato SINAI, como es fácil de comprender, no es un filtro más; consiste, sencillamente en una prodigiosa fuente mineral en miniatura que elabora a voluntad aguas minerales de mesa y medicinales, completa y perfectamente depuradas y revitalizadas, (…) Con un SINAI ya no se precisa ir en busca de la fuente medicinal; es el propio manantial salutífero el que se lleva a casa.”

                                                  Folleto de promoción del sinaí

La foto de la izquierda corresponde al sinaí que ha estado siempre en casa de mi abuela Carmen Prats y que creo que pertenecía a mi tío Ernesto Rodes Martí. En la actualidad se ha convertido en un objeto de decoración que preside la sala de estar de Casa Zoilo. El estado de conservación es bueno, solo le falta el pedestal que fue sustituido por uno de madera. Responde al modelo neorrenacentista que remite a una copia de los estilos castellanos propios del manierismo y del primer Barroco (finales del siglo XVI y principios del XVII) que acabaría incorporando las decoraciones de la cerámica de Talavera con paisajes y arquitecturas tanto en azul como polícromas.

El vídeo ilustra con todo detalle este elemento cerámico realmente curioso:


lunes, 3 de enero de 2022

Los esperados diarios de Patricia Highsmith

Con motivo del centenario de la autora, se ha publicado en Estados Unidos Patricia Highsmith: Her Diaries and Notebooks: 1941-1995. Se espera que en primavera del 2022 se publiquen en castellano en Anagrama. La enigmática autora de novelas policiacas se caracterizaba por abordar los temas más sórdidos como la maldad, la culpa y el crimen. Seguro que este material inédito nos acercará a comprender mejor su personalidad contradictoria y sus obsesiones: escritura, sexo y misantropía. La foto de la portada nos presenta una imagen insólita: una joven atractiva sin la presencia de gatos ni trenes.  


Iker Seisdedos: Escritura, sexo y misantropía: los diarios de Patricia Highsmith ven la luz

https://www.latercera.com/culto/2021/11/17/patricia-highsmith-y-sus-diarios-matar-es-como-hacer-el-amor-una-forma-de-posesion/

Muñoz Molina, Retrato de la artista muy joven

domingo, 2 de enero de 2022

Autores españoles de los diccionarios más personales

José Antonio Millán, Robinsones del verbo: grandes autores de los diccionarios más personales

Manuel Seco, María Moliner, Sebastián Covarrubias y Julio Casares fueron cuatro titanes de la lexicografía hispana que sacaron adelante libros de referencia únicos.