miércoles, 30 de noviembre de 2022

Presentación de "La jota aragonesa y cosmopolita"

Ayer se presentó en el salón de actos de la Escuela Superior de Canto de Madrid 'La jota, aragonesa y cosmopolita', el nuevo libro de Marta Vela, editado por Pregunta. La autora estuvo acompañada por Martín Llade, periodista y escritor, y Miguel Ángel Yusta, poeta. Se presentó también el proyecto de digitalización del patrimonio 'La jota: las nuevas tecnologías y las personas', coordinado por la Fundación Ecuup y la Academia de las Artes del Folclore y la Jota de Aragón. Las intervenciones estuvieron enmarcadas por actuaciones del alumnado de la cátedra de Judith Pezoa y Elías Romero, con obras de Lahoz, Viardot-García, Iradier, Bretón y Falla.

Disfruté de una buena tarde, acompañada del editor, mi exalumno David Francisco, bajo la atenta mirada del aragonés Ángel Guinda esté donde esté. Los alumnos de la Escuela estuvieron magníficos. Podéis ver la retransmisión en directo en este enlace: https://youtu.be/wrxPRAkrvhA.

También podéis disfrutar del vídeo de la Fundación ECUUP que recoge la definición más completa de la jota: rasmia, empuje y tesón para acometer y continuar una empresa, un término reconocido por la RAE que se usa principalmente en Aragón y en Navarra:

https://www.facebook.com/FundacionECUUP/videos/892707124678591

La jota aragonesa y liberal (1924)

Continuando el camino emprendido en su libro anterior, la pianista, escritora y docente Marta Vela nos muestra en este nuevo trabajo cómo, a mediados del siglo XIX, la jota aragonesa supuso un apoyo fundamental para la incipiente democracia liberal y luchó contra el oscurantismo de la última monarquía absolutista en Francia y la amenaza carlista en España.

https://www.pressreader.com/spain/el-periodico-aragon/20240409/282123526537034

El libro lo presentó Clara Corrales (Radio Clásica) con la intervención de Marta Vela, Miguel Ángel Yusta, Carmelo Artiaga y Carlos Bonal. en la Escuela Superior de Canto (c/ San Bernardo, 44) el 9 de abril. Al finalizar se ofreció un concierto lírico de obras inéditas a cargo de la cátedra de Judith Pezoa y Elías Romero.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Preferiría no hacerlo (agere nolim)


" Preferiría no hacerlo" es otra de mis frases favoritas que pocas veces he pronunciado en alto y que he tapado con excusas de todo tipo, sustituyéndola por "preferiría que", dándole un tono condicional. Se trata de una expresión que demuestra más que falta de voluntad y de comunicación, una insatisfacción tremenda que sale de lo profundo del alma, por eso no es bien aceptada ni en el entorno laboral o familiar, ni con los amigos. No refleja pasotismo ni vagancia ese extraño símbolo de rebeldía individual que termina con altos costes personales. 

Melville no obtuvo éxito con Moby Dick. Acabó aceptando un trabajo administrativo en un despacho de aduanas. De ese tiempo saldrían relatos como  Bartleby, el escribiente (1853), protagonizado por ese hombre que se enfrentaba a la vida con una educada obstinación atrincherado en su frase predilecta: “preferiría no hacerlo"*. En latín: "agere nolim" y en estos tiempos: "no quiero hacerlo" o "no me da la gana hacerlo”.

 La historia de Bartleby empieza con un tono de humor que va perdiendo a medida que avanza la historia, es contada a través de un abogado de nombre desconocido. En su oficina en Wall Street (Nueva York) tiene tres empleados, los dos escribientes apodados Turkey («Pavo»), Nippers («Pinzas») y Ginger Nut («Bizcocho de jengibre») de doce años, que es el chico de los recados. Pero los dos escribientes no son suficientes y pone un anuncio para contratar un nuevo empleado. Bartleby se presenta y es contratado de inmediato. Su figura es descrita como «pálidamente pulcra, lamentablemente respetable, incurablemente solitaria». El antagonista es el jefe que rompe los estereotipos al tratar a sus subalternos de manera comprensiva y cariñosa, que pretende establecer por todos los medios una comunicación, sin conseguirlo, con el escribiente. Finalmente, tendrá que cambiar la sede de su oficina para quitárselo de encima, sin dejar por eso de preocuparse por él. 

Todo el rencor y amargura de Melville se refleja en el protagonista que se presenta como su alter ego, que poco a poco se va distanciando de la sociedad porque se niega a hacer lo que los demás esperan de él. Al principio muestra diligencia, pero luego la rebeldía se convierte en una resistencia pasiva, que le lleva a vivir sin deseos ni emociones, sin pasado ni futuro. Se ha convertido en un estoico alienado que acepta lo que se ha buscado: la muerte por inanición en la cárcel.   


El relato, que se lee de un tirón en poco tiempo se presenta como precursor del existencialismo y de la literatura del absurdo donde aparecen otros antihéroes que aceptan su destino sin inmutarse: Gregor Samsa (La metamorfosis),  El extranjero de Camus, los personajes de Samuel Becket o  El desierto de los tártaros de Buzzati que casi un siglo después, en 1940, analiza a este militar sin atributos para hacer una crítica más explícita del trabajo tedioso y monótono, sin esperanza que consume la vida. En el 2000, Vila-Matas publicó Bartleby y compañía, donde llama bartlebys a aquellos escritores que renunciaron, por diversas razones, a seguir escribiendo.


Durante los tiempos de Occupy Wall Street (en español Ocupa Wall Street o Toma Wall Street), el filósofo esloveno Slavoj Žižek propuso "Preferiría no hacerlo" como lema oficial del movimiento: estos indignados, como Bartleby antes que ellos, utilizaron la inacción como motor revolucionario para convertirse en palos en la rueda del capitalismo. 

 Una frase y un personaje así se presta a múltiples interpretaciones. Que cada uno elija la suya. Hay muchas razones que llevan al silencio. Tal vez Bartleby sea un enfermo de autismo y depresión en una sociedad capitalista.

* En inglés, I would prefer not to do it. 

Puedes leer el texto aquí


viernes, 18 de noviembre de 2022

Homenaje a Ángel Guinda en el Ateneo de Madrid



Ayer asistimos a otro emotivo homenaje al poeta Ángel Guinda, compañero y amigo. Todos los homenajes nos parecen pocos porque queremos mucho a Ángel y le echamos de menos. 


Rosa León en la Cacharrería

Me soprendió ver a Rosa León que hace tiempo puso voz y música a su poema Somos pareja. No lo cantó, pero sí contó la anécdota del inicio de su relación: cuando la cantante y el actor Juan Diego habían ido a conocerle a Zaragoza precisamente el 23F.

 Pinchad aquí para oír la canción. 

He intentado sin éxito poner el enlace al vídeo que se grabó. Lo pondré cuando lo suban. 

lunes, 14 de noviembre de 2022

Heridas abiertas (síndrome de "burnout")

En facebook apareció esta sorprendente fotografía de un árbol quemado por un rayo exponiendo su tejido vascular: xilema y floema, cuya función es conducir la savia por las diferentes partes del tronco. ¿Podrá hacerlo con esas heridas?

La imagen del árbol mostrando sus entrañas no se me quitó de la cabeza. Me impresionó tanto como cuando vi en la televisión un abdomen abierto mostrando los intestinos. Una muestra de realismo visceral que tiene algo de indecente y desagradable. A tronco abierto y al rojo vivo nos muestra sus interioridades, manifiesta lo oculto, lo desconocido, las venas que transportan el fluido que alimenta, la esencia de la vida. Serviría como una representación visual del síndrome "burnout", también llamado síndrome de desgaste profesional o síndrome de estar quemado, la respuesta que da un trabajador cuando percibe la diferencia existente entre sus propios ideales y la realidad de su vida laboral. Se desarrolla, generalmente, en las profesiones de ayuda y de interrelación social frecuente (sanitarios, profesores y trabajadores sociales), se manifiesta a través de un estado de agotamiento físico y mental que se prolonga en el tiempo y llega a alterar la personalidad y autoestima del trabajador. Dos de los síntomas más comunes son depresión y ansiedad, motivos de la gran mayoría de las bajas laborales.

Una nueva similitud entre los árboles y los humanos cuando son maltratados por el rayo que no cesa. La naturaleza muestra sus heridas abiertas y las personas las mantienen ocultas. 

viernes, 11 de noviembre de 2022

Luciano López Gutiérrez, reivindicación de la copla

Qué buena noticia la publicación de un nuevo libro de Luciano, excelente compañero, profesor y escritor.

 "No hay peor mentira que la que se repite hasta la saciedad y llega al punto en que es admitida como una verdad incontrovertible. Algo de esto ha pasado con un género tan excelso y español como la copla al que se ha querido vincular con el franquismo, como si no hubiera existido mucho antes de dicha etapa histórica y sobrevivido en plena lozanía hasta nuestros días. Lo demuestra fehacientemente el filólogo Luciano López Gutiérrez en Poesía y universo de la copla (Renacimiento). 

Como especialista en el Siglo de Oro, López Gutiérrez  tiene plena autoridad para encontrar precedentes o paralelismos de la copla en los pliegos de cordel, las jácaras, las mojigangas o los pregones, así como el flamenco e incluso en ciertos textos literarios (el autor cita, entre otros, El caballero de Olmedo)  A partir de ahí va surgiendo un género estrechamente vinculado a la poesía, pero que alcanza su plenitud cuando es cantado y que dio lugar a diferentes especímenes -entre ellos, el cuplé- que pueden ser reunidos bajo la común denominación de copla. Un género que nace, canta y populariza el pueblo y que actúa como puente entre la tradición y la literatura culta".

Seguir leyendo a Pablo Ignacio de Dalmases: “Poesía y universo de la copla”: reivindicación de la estirpe literaria e histórica de un género popular


martes, 8 de noviembre de 2022

Mi níspero florece mientras yo tirito de frío

 

Las flores del níspero se observan a la izquierda de la foto


Tengo alergia en un mes que se supone que no la hay. El níspero de mi patio, que no tuvo flores en primavera y por lo tanto no ha dado frutos, despistado lo ha hecho ahora en este veroño. Pero el frío ya ha llegado a mi casa, la comunidad de vecinos ha restringido el horario de la calefacción porque en los meses que llevamos de este año hemos pagado tres veces más que todo el año pasado entero. Y tampoco me atrevo a encender el aire acondicionado porque las eléctricas nos roban. Mientras tirito, con los dedos engarabitados aprovecho para hacer un resumen de algunas de mis lecturas de ayer.


1) Leo en la prensa una entrevista a Ignacio Ramonet (Redondela, Pontevedra, 1943) con motivo de la presentación de un nuevo libro:  En La era del conspiracionismo: Trump, el culto a la mentira y el asalto al Capitolio (Clave Intelectual, 2022). "Yo escribí un artículo hace un tiempo llamado Informarse cuesta. No solo cuesta dinero, porque hay que abonarse a diferentes medios de información sino porque hay que dedicar mucho tiempo a consultar fuentes diferentes. Hay sitios especializados en la revelación del origen de las fotografías o vídeos. Hoy se puede saber, pero se necesita mucho tiempo. Un ciudadano normal no tiene tanto tiempo. Quiere abrir el noticiero de televisión y que le digan la verdad. Eso hoy no es posible".

2)  Isaac Rosa publica el artículo Greta mal, las del museo mal, protestar contra el cambio climático siempre mal. Conclusión: no protesten. O háganlo sin molestar, que nadie tiene la culpa: ni Goya, ni los turistas del museo, ni los gobiernos en la cumbre, ni las empresas comprometidas con reducir emisiones y plantar árboles.

Las activistas han escrito el mensaje “+1,5º” para “alertar sobre la subida de temperatura mundial 


3) Miss Pad Thai, alter ego de Esther González, publica Living la vida sola. «Soy una señora de 35 años, con mentalidad un poco adolescente, economía igual de precaria y un poco intensita», se define. Detrás de su personaje, se encuentra una cántabra, licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco y afincada en Barcelona. Un alegato hecho cómic para desmontar las virtudes de la existencia en pareja. Total, ya es bastante complicado convivir con una misma, como para multiplicar el reto por dos…«El mundo está hecho para la vida en pareja, desde la compra de comida en el supermercado hasta el pago de las facturas. Cuando descubres todo eso, te das cuenta de lo valiente que es estar solo», señala.

domingo, 6 de noviembre de 2022

Acto de ingreso en la RAE de Paloma Díaz-Mas

Hace cuarenta y siete años, dos amigas, estudiantes de Románicas, fueron invitadas a asistir al ingreso en la RAE de su profesor Manuel Alvar (7 de diciembre de 1975). Una de ellas presentó hoy (6 de noviembre de 2022) su discurso Ciencia en judeoespañol en el que pronuncia en judeoespañol fragmentos de las obras científicas seleccionadas. 

Paloma Díaz-Mas, filóloga y escritora: “La historia de los sefardíes nos hace comprender mejor la nuestra”. La nueva académica de la RAE ingresa en la institución con un discurso sobre la vida del judeoespañol a través de los tratados científicos que produjo un idioma hoy casi extinto. 


sábado, 5 de noviembre de 2022

La empatía de Atticus y Scout Finch


Matar a un ruiseñor (1960) de Harper Lee es una historia sobre los prejuicios y el racismo que dio lugar a una excelente película. La narra Scout Finch, una niña de seis años que, a través de sus inocentes ojos y acompañada de su hermano y su mejor amigo, descubre  la realidad de un mundo repleto de injusticias y prejuicios. Comienza la historia con seis años y la termina con nueve, y en estos tres años evolucionan sus ideas sobre la igualdad y la amabilidad, algo que aprende de su padre Atticus, todo un ejempo de honestidad, templanza e integridad. Cuántas veces me he identificado con la pequeña Scout, que se refugia en los brazos de Atticus al volver del colegio diciendo que todo le ha ido mal. En ese breve diálogo su padre le explica el concepto de transigencia empática: «Uno nunca termina de entender a una persona hasta que haya considerado las cosas desde su punto de vista —le dice Atticus a Scout—… hasta que te hayas metido en su piel y caminado dentro de ella».

 La empatía es la capacidad que tenemos para identificarnos con alguien y compartir sus sentimientos incluso cuando son radicalmente opuestos a los sentimientos propios. Con la empatía no solo se presta ayuda a otra persona, sino que se mejora como ser humano. Yo echo de menos la empatía en las relaciones personales, sobre todo en las redes sociales tanto en la familia como con los amigos. Jugamos a ser ingeniosos, a no olvidarnos de un cumpleaños, pero no dedicamos tiempo a preguntarnos cómo se siente el otro. Lo contrario de la empatía es la "ecpatía", definida como un proceso mental voluntario de exclusión de sentimientos, actitudes, pensamientos y motivaciones inducidas por otro.

Ahora la empatía se define como ponerse en los zapatos de otro que es un calco de inglés "means standing in another's shoes". Expresión que a mí me parece casi un sarcasmo, porque no hay nada peor que reutilizar unos zapatos, que no son ni flexibles ni se adaptan a la piel del nuevo usuario. Es imposible andar con ellos. En España la frase debería traducirse en todo caso como ponerse en las alpargatas de alguien, porque para entender su historia y su cultura, es necesario tener presente que la mayor parte de su población viene de una pobreza de siglos. Y esa larga miseria siempre ha caminado en alpargatas.



Atticus Finch  fue el nombre de una excelente librería que tuvo una vida efímera en la calle La Palma.

martes, 1 de noviembre de 2022

Halloween en la antigua Roma (Mundus patet)

 Artículo de Abel G.M.:  La fiesta de los muertos romana 


El origen de la fiesta de Halloween no es solo celta. En la antigua Roma existía una celebración similar, el "mundus patet", tres días al año en los que las almas difuntas volvían a la tierra.

La expresión mundus patet significa “mundo abierto” y se refiere al Mundus Cereris, un edificio de piedra situado en el foro. Es una de las construcciones más antiguas de Roma y marcaba el centro exacto de la ciudad. Se creía que ese era el punto de conexión entre el mundo de los vivos y el de los muertos, por lo que la mayoría del tiempo su entrada permanecía sellada por una gran losa que solo se retiraba en tres ocasiones al año: el 24 de agosto, el 5 de octubre y el 8 de noviembre.

Los romanos creían que, así como las plantas toman nutrientes de la tierra para crecer, también el mundo de los vivos necesitaba de una conexión con el inframundo para sobrevivir. Por una parte, había que honrar a los manes para que protegieran a sus descendientes; por otra, se debía venerar a las divinidades de la tierra (como Ceres, diosa de la agricultura, o Vulcano, dios de los volcanes) para que esta siguiera dando sus bendiciones y no ocurrieran desastres naturales.