domingo, 19 de julio de 2026
José Rogerio Sánchez, Antología de textos castellanos (1924)
martes, 14 de julio de 2026
José Ciurana i Maijó: Nociones de Preceptiva Literaria (1932)
| Página 6: Preliminares |
Otras veces se atreve a incluir lo que podríamos llamar moderneces. Afirma que el Quijote es una epopeya y nos lo explica utilizando las características de la oratoria. "¿Es el Quijote una epopeya?—Creemos que a las tres epopeyas citadas por todos los preceptistas debe añadirse otra, el libro inmortal de Cervantes, Don Quijote de la Mancha. Es más; opinamos que el Quijote es más importante que cada una de dichas epopeyas, y de tanta importancia, o más, que las tres reunidas, por la sencilla razón de que si el Ramayana es la epopeya de la civilización oriental, la litada de la clásica y la Divina Comedia de la cristiana, civilizaciones de un momento dado en la historia de los pueblos, el Quijote canta y simboliza a la humanidad, cima y compendio de todas las civilizaciones" (pág.179).
Considera al cinematógrafo como una representación y, por tanto, forma parte de los géneros dramáticos: "La definición que del cinematógrafo damos, no es completa, pues se
refiere sólo a las películas de asuntos representables, que es, no obstante, el
único aspecto que podemos considerar del cinematógrafo en la Preceptiva" (pág. 215).
Abrumada ante tanta norma y definición, solo me queda preguntarme si este "catecismo" literario tuvo que ser memorizado por sus alumnos de bachillerato o si les sirvió en su vida posterior. Los preceptos solo sirven si estimulan el proceso de creación libre. Enseñar literatura implica defender la libertad creadora, el rechazo a las fórmulas rígidas y la idea de que el arte evoluciona rompiendo los moldes establecidos por la tradición. Para mí, la Literatura fundamentalmente es arte y disfrute.
Recomiendo leer como antídoto el artículo de Gabriel García Márquez publicado el El País (1981) La poesía al alcance de los niños.
lunes, 15 de diciembre de 2025
Las aventuras del caballero Cristalián, novela de caballería de Beatriz Bernal (s. XVI)
La novela de caballerías no era solo cosa de hombres: el 'Cristalián' de Beatriz Bernal resucita después de 500 años en la edición de Anaya Juvenil.
A pesar de su extensión, más de 800 páginas divididas en cuatro partes y 138 capítulos, la novela llegó a las librerías de diferentes ciudades europeas y se menciona en inventarios de librerías y bibliotecas del siglo XVI y principios del XVII. También aparece referenciada en otras obras literarias posteriores, como en el soneto de Góngora Volviéndose a Francia el duque de Humena. Incluso hace poco se encontró en Italia un manuscrito de 1570 que revela cómo dos enamorados adoptaron los seudónimos "Cristalián" y "Penamundi" (los protagonistas de la obra) para sus cartas de amor secretas.
Leer aquí uno de los ejemplares conservados en la BNE.
Edición abreviada e ilustrada
Casi quinientos años después Anaya Infantil y Juvenil ha recuperado en una edición para lectores actuales dos episodios de la novela adaptados por Diego Arboleda con riguroso respeto al original e ilustraciones exclusivas de Eugenia Ábalos. Además, incluye un epílogo histórico que contextualiza la importancia de Beatriz Bernal.
sábado, 3 de mayo de 2025
Figaro contra Braulio, las malas maneras del castellano viejo
Para terminar con la urbanidad en la Literatura, incluyo algunos fragmentos de un artículo de costumbres del s. XIX que he leído muchas veces con mis alumnos en clase cuando estudiábamos el Romanticismo.
Mariano José de Larra (1809-1837), escritor y periodista, empleó el sarcasmo y la ironía para provocar en sus lectores una reflexión sobre la necesidad de progreso y modernización en una sociedad profundamente tradicionalista. Larra critica en el artículo de costumbres El castellano viejo a los hombres maleducados, bastos, irrespetuosos, incultos, cuyo comportamiento se centra en las tradicionales costumbres castellanas. Braulio modelo de grosería y de ignorancia, con una “educación a la española”, se contrapone con el personaje de Fígaro, ejemplo de buenas maneras. El artículo empieza con el encuentro de Fígaro (Larra) con Braulio, un amigo al que no aprecia mucho, le invita a comer a su casa. Ya lo dice el refrán español: En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.Ya habrá conocido el
lector, siendo tan perspicaz como yo le imagino, que mi amigo Braulio está muy
lejos de pertenecer a lo que se llama gran mundo y sociedad de buen tono, pero
no es tampoco un hombre de la clase inferior, puesto que es un empleado de los
de segundo orden, que reúne entre su sueldo y su hacienda cuarenta mil reales
de renta; que tiene una cintita atada al ojal y una crucecita a la sombra de la
solapa; que es persona, en fin, cuya clase, familia y comodidades de ninguna
manera se oponen a que tuviese una educación más escogida y modales más suaves
e insinuantes. Mas la vanidad le ha sorprendido por donde ha sorprendido casi
siempre a toda o a la mayor parte de nuestra clase media, y a toda nuestra
clase baja. Es tal su patriotismo, que dará todas las lindezas del extranjero
por un dedo de su país. Esta ceguedad le hace adoptar todas las
responsabilidades de tan inconsiderado cariño; de paso que defiende que no hay
vinos como los españoles, en lo cual bien puede de tener razón, defiende que no
hay educación como la española, en lo cual bien pudiera no tenerla; a trueque
de defender que el cielo de Madrid es purísimo, defenderá que nuestras manolas
son las más encantadoras de todas las mujeres: es un hombre, en fin, que vive
de exclusivas, a quien le sucede poco más o menos lo que a una parienta mía,
que se muere por las jorobas solo porque tuvo un querido que llevaba una
excrecencia bastante visible sobre entrambos omóplatos.
No hay que hablarle,
pues, de estos usos sociales, de estos respetos mutuos, de estas reticencias
urbanas, de esa delicadeza de trato que establece entre los hombres una
preciosa armonía, diciendo solo lo que debe agradar y callando siempre lo que
puede ofender. Él se muere «por plantarle una fresca al lucero del alba», como
suele decir, y cuando tiene un resentimiento, se le «espeta a uno cara a cara».
Como tiene trocados todos los frenos, dice de los cumplimientos que ya sabe lo
que quiere decir «cumplo» y «miento»; llama a la urbanidad hipocresía, y a la
decencia monadas; a toda cosa buena le aplica un mal apodo; el lenguaje de la
finura es para él poco más que griego: cree que toda la crianza está reducida a
decir «Dios guarde a ustedes» al entrar en una sala, y añadir «con permiso de
usted» cada vez que se mueve; a preguntar a cada uno por toda su familia, y a
despedirse de todo el mundo; cosas todas que así se guardará él de olvidarlas
como de tener pacto con franceses. En conclusión, hombres de estos que no saben
levantarse para despedirse sino en corporación con alguno o algunos otros, que
han de dejar humildemente debajo de una mesa su sombrero, que llaman su
«cabeza», y que cuando se hallan en sociedad por desgracia sin un socorrido
bastón, darían cualquier cosa por no tener manos ni brazos, porque en realidad
no saben dónde ponerlos, ni qué cosa se puede hacer con los brazos en una
sociedad.
A continuación, Larra explora la parodia, la caricatura y lo grotesco para satirizar los malos usos en el banquete. Le obligan a comer y beber a la fuerza en un lugar estrecho donde todos tropiezan. Braulio reprocha a su mujer que la comida no está a punto y ella culpa a las criadas. El trinchador deja caer el capón, el capón tira el vino, el criado corre a la cocina y se choca con la criada que trae otros platos… Además de otros muchos momentos desagradables: hábitos poco higiénicos de los comensales, un niño tirando aceitunas, un gordo que deja todos los huesos al lado del pan... La lectura nos recuerda a una película llena de gags del cine mudo o de los hermanos Marx.
Los días en que mi amigo no tiene convidados se contenta con una mesa baja, poco más que banqueta de zapatero, porque él y su mujer, como dice, ¿para qué quieren más? Desde la tal mesita, y como se sube el agua del pozo, hace subir la comida hasta la boca, adonde llega goteando después de una larga travesía; porque pensar que estas gentes han de tener una mesa regular, y estar cómodos todos los días del año, es pensar en lo excusado. Ya se concibe, pues, que la instalación de una gran mesa de convite era un acontecimiento en aquella casa; así que se había creído capaz de contener catorce personas que éramos en una mesa donde apenas podrían comer ocho cómodamente. Hubimos de sentarnos de medio lado, como quien va a arrimar el hombro a la comida, y entablaron los codos de los convidados íntimas relaciones entre sí con la más fraternal inteligencia del mundo. Colocáronme por mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que era preciso enderezar a cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven adlátere, y entre uno de esos hombres que ocupan en el mundo el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de la única silla en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja. Desdobláronse silenciosamente las servilletas, nuevas a la verdad, porque tampoco eran muebles en uso para todos los días, y fueron izadas por todos aquellos buenos señores a los ojales de sus fraques como cuerpos intermedios entre las salsas y las solapas.
A todo esto, el niño que a mi izquierda tenía, hacía saltar las aceitunas a un plato de magras con tomate, y una vino a parar a uno de mis ojos, que no volvió a ver claro en todo el día; y el señor gordo de mi derecha había tenido la precaución de ir dejando en el mantel, al lado de mi pan, los huesos de las suyas, y los de las aves que había roído; el convidado de enfrente, que se preciaba de trinchador, se había encargado de hacer la autopsia de un capón, o sea gallo, que esto nunca se supo: fuese por la edad avanzada de la víctima, fuese por los ningunos conocimientos anatómicos del victimario, jamás parecieron las coyunturas. «Este capón no tiene coyunturas», exclamaba el infeliz sudando y forcejeando, más como quien cava que como quien trincha. ¡Cosa más rara! En una de las embestidas resbaló el tenedor sobre el animal como si tuviera escama, y el capón, violentamente despedido, pareció querer tomar su vuelo como en sus tiempos más felices, y se posó en el mantel tranquilamente como pudiera en un palo de un gallinero.
Fígaro termina huyendo del lugar para rodearse de hombres educados que fingen estimarse aunque no se quieran:
Vístome y vuelo a olvidar tan funesto día entre el corto número de gentes que piensan, que viven sujetas al provechoso yugo de una buena educación libre y desembarazada, y que fingen acaso estimarse y respetarse mutuamente para no incomodarse, al paso que las otras hacen ostentación de incomodarse, y se ofenden y se maltratan, queriéndose y estimándose tal vez verdaderamente.
lunes, 21 de octubre de 2024
Almanaque: El poder del dinero en la literatura popular
domingo, 8 de octubre de 2023
Las olvidadas poetas del siglo XVIII
Sor Gregoria Francisca de Santa Teresa
Sor Ana de San Joaquín
Teresa Guerra
Doña María Josefa de Rivadeneyra
Ana Verdugo y Castilla
Chicaba
María Nicolasa de Helguero y Alvarado
María Joaquina de Viera y Clavijo
María Gertrudis Hore
Rafaela Hermida Jurquetes
Xosefa Xovellanos
Ana María Espinosa y Tello
Clara Jara de Soto
Margarita Hickey
María Rosa de Gálvez
martes, 25 de abril de 2023
Escribir como se habla, nueva tendencia literaria
*Andrea Abreu (Panza de burro); Greta García (Solo quería bailar); Aida González Rossi; Luis Díaz y Andrea Genovart.
Esta tendencia no es nueva, supone una vuelta de tuerca a la frase Escribo como hablo que fue utilizada por el humanista Juan de Valdés para huir de la afectación en la escritura de sus contemporáneos y quedó reflejada en el libro Diálogo de la lengua, que no fue editado hasta 1777:
"El estilo que tengo me es natural, y sin afectación ninguna escribo como hablo; solamente tengo cuidado de usar vocablos que signifiquen bien lo que quiero decir, y dígolo cuanto más llanamente me es posible, porque a mi parecer en ninguna lengua está bien la afectación".
martes, 10 de enero de 2023
Doña Emilia ilustrada, los cuentos de Pardo Bazán en el centro Clara del Rey
El recorrido por la exposición ‘Los cuentos de doña Emilia’, publicados en la revista Blanco y Negro, nos acerca a 14 de los más de 600 cuentos que escribió doña Emilia Pardo Bazán a lo largo de su vida. En ellos encontramos un desfile de diferentes personajes de todas las condiciones; temas universales como el amor, la religión, el terror o la historia; la preocupación de la autora por los temas sociales y políticos; y la vinculación a su tierra, Galicia. Los cuentos son un fiel reflejo de la sociedad española de finales del siglo XIX y principios del XX. El principal ilustrador de los cuentos de la autora gallega es Narciso Méndez Bringa, un todoterreno de la ilustración literaria.
-‘Primaveral-Moderna’ (18/09/1897). Sátira en la que 2
personajes muy distintos coinciden en un tren. Y, como telón de fondo, la
belleza y la naturaleza también lo hacen.
-‘Entre razas’ (11/06/1898). Historia de un hombre español
que recibe la visita de un estadounidense. Y ese encuentro permite conocer 2
modos de vida y cultura muy distintos en la época.
-‘Zenana’ (12/10/1898). Alejandro Magno y Zenana son los
protagonistas de esta historia de amor. Y en ella la belleza puede parecer lo
más importante… ¿O no?
-‘La exangüe’ (15/04/1899). Un cuento que se desarrolla en
Filipinas durante el alzamiento contra España. Y narra la relación entre un
doctor y diferentes personajes.
-‘La enfermera’ (5/05/1903). Una historia idílica de 2
personajes, un enfermo y su mujer.. Aunque no todo es tan idílico como se
presenta.
-‘El montero’ (18/07/1903). Narra la vida de un cantero, cuya
historia se transforma tras una huelga y un accidente con otros trabajadores.
-‘Comedia’ (4/03/1904). Cuenta la vida de Lorenza, una niñera
que cambia la vida del campo por la ciudad. Y cuyo amor por un actor le lleva a
un trágico final.
-‘La mujer española’ (5/01/1907). Una historia que acerca al
lector la postura de la propia autora sobre el feminismo. Así como a la
situación de la mujer en España en el año de su publicación.
-‘Error de diagnóstico’ (21/12/1907). El futuro de una
adolescente cambia de un día a otro sin conocer en realidad qué lo ha
provocado.
-‘La clave’ (7/11/1908). Un encuentro entre Tolina y Calixto.
Su futuro, su herencia, nada es lo que parece.
-‘La Pepona’ (2/02/1909). La triste historia de una niña de 2
años que es robada durante un paseo dominical. Y cuya vida transcurre a partir
de entonces en el mundo de la mendicidad hasta su edad adulta cuando logra
descubrir sus orígenes.
-‘Las náufragas’ (19/06/1909). Un cuento que tiene como telón
de fondo un negocio ruinoso y los avances de la ciencia.
-‘La danza del peregrino’ (8/10/1916). Un relato ambientado
en Santiago de Compostela. Y que se centra en la figura de un ermitaño y en su
viaje a la catedral compostelana para conocer la figura del santo.
https://pongamosquehablodemadrid.com/2023/01/20/los-cuentos-de-dona-emilia-en-el-distrito-salamanca/
lunes, 25 de abril de 2022
Duyos, la Metapedia y José Antonio Primo de Rivera poeta
En ningún momento de la entrada anterior sobre Rafael Duyos (La Chata en los toros, Romance de la infanta Isabel) me refería a él como un poeta falangista, o como "poeta del Imperio" como le llegaron a llamar, aunque se deducía por el contexto. Pero después consulté la entrada de la Metapedia* que es muy explícita sobre su figura porque utiliza términos trasnochados del lenguaje de la guerra y posguerra franquista. Para que os hagáis una idea, copio a continuación la información que ofrece sobre el autor y os animo a que pinchéis en los enlaces:| Mural de Hipólito Hidalgo de Caviedes. En alemán se lee La Ballena Alegre, |
Y buscando el poema de Duyos me he topado con los 11 poemas, desconocidos para mí, que escribió José Antonio Primo de Rivera*, fundador de la Falange. Al poeta frustrado le gustaba rodearse de escritores, regentó una tertulia en el café Lion de la calle de Alcalá junto a Cibeles, La Ballena Alegre*, donde acudían juntos, pero no revueltos, los intelectuales del momento. Para José Antonio la poesía es lo más hermoso del mundo y la forma más alta y más noble de estética y de espiritualidad: "Conmueve, nos enseña, nos hace pensar y sentir, nos dignifica y nos hace mejores". Recordemos que José Antonio con otros miembros de la Falange participó en la letra del himno de la Falange.
*La Metapedia es una enciclopedia electrónica basada en el formato wiki que desde 2006 contiene puntos de vista de extrema derecha, generalmente fascistas, homofóbicos, islamófobos y antisemitas. Un sector conservador y autoritario quiere controlar también el saber en Internet ante la libertad que la Wikipedia ofrece.
* Hoy el lugar, situado en la calle Alcalá 57y 59, está ocupado por un bar y restaurante de ambiente irlandés, que desearía recuperar las tertulias de tiempos pasados. El café Lion y su Ballena Alegre.
| Entrada del café en la actualidad |
- José Mª García de Tuñón Aza, José Antonio y los poetas.
- Juan Bonilla, Falange y literatura
miércoles, 16 de marzo de 2022
Javier Rodríguez Marcos: Elogio de los libros que odias a los 15 años
| Rosalía con Raül Refree presentanhdo 'Los ángeles' (2017) |
1 El futuro siempre tiene razón. Y dice: alguien de 75 años puede hacer una transferencia en un cajero automático, pero alguien de 15 no puede leer un texto escrito en su propio idioma.
2 Prueba de examen: A. “Te quiero ride como a mi bike / hazme un tape modo spike / yo la batí hasta que se montó / segundo es chingarte / lo primero Dios”. B. “El amor faz sotil al omne que es rudo; / faze le hablar fermoso al que antes es mudo”. ¿Cuál de ellos parece más medieval?
3 El texto A, los menores ya lo han adivinado, es de Rosalía. El B, tal vez lo recuerden los mayores, del Arcipreste de Hita. El primer disco de la cantante ―Los ángeles― incluye una versión de Aunque es de noche, de san Juan de la Cruz. El Arcipreste, por su parte, ha sido invocado como antecedente por una de las escritoras más contestatarias de la actualidad, Cristina Morales, autora además de una novela feminista titulada Introducción a Teresa de Jesús, redactada en un castellano que remeda el del siglo XVI. Cuesta creer que se hayan roto los puentes con el pasado. Por mucho que incomoden las películas en versión original. O en blanco y negro.
4 Hércules y Spiderman son lo mismo: superhéroes.
5 Un reciente estudio sobre la enseñanza de la literatura señala la torpeza de seguir utilizando como criterio la cronología y la nacionalidad. Muy cierto. Sobre todo si se le suma el regionalismo autonómico ―un poeta cacereño en lugar de Cernuda― y se insiste en obligar a los alumnos a memorizar nombres y títulos que olvidan cuando aprueban la EBAU.
6 A eso, nos dicen, hay que añadirle tres problemas: el aislamiento asociado al acto de leer, la longitud de los textos y su antigüedad. No es un tema menor: ahora parecen defectos lo que antes se consideraban virtudes.
7 “Fue escrito por un Balzac medieval. La guerra es para él, ante todo, una empresa financiera. Dado que la guerra es costosa, ésta debe ser rentable. La cabeza del caballero, hasta que alguien se la corta, estaba siempre llena de cálculos”. Así analiza Wislawa Szymborska el Poema del Cid en sus Lecturas no obligatorias. Tal vez Balzac necesite una nota al pie, pero la interpretación “polaca” de la Reconquista no tiene desperdicio.
8 Lo obligatorio es anatema. Sin embargo, a cierta edad lo son las matemáticas y las espinacas. Todo depende de cómo se cocinen.
9 El dilema es este: formar estudiantes para los clásicos o reformar clásicos para los estudiantes. Es cuestión de grados: también Mozart tuvo su Luis Cobos.
10 El pasado siempre es sospechoso. Por eso nos empeñamos en decir que los fenicios eran como nosotros y que Velázquez retrata a la perfección la sociedad actual. Tal vez resultaría más interesante subrayar lo mucho que les debemos y lo poco que nos parecemos a ellos. Como los seres humanos de 15 años respecto a los de 75.
El examen viral de sintaxis: nadie conoce a los Beatles Un profesor extremeño de primero de Bachillerato se hace viral con una prueba de Lengua y Literatura.
jueves, 14 de octubre de 2021
Alberto Torres Blandina, Las clases de literatura no sirven para nada
martes, 22 de diciembre de 2020
2020, 150 años sin los hermanos Bécquer
Este año 2020, hace 150 años, con sólo tres meses de diferencia (Valeriano el 23 de septiembre y Gustavo Adolfo el 22 de diciembre), morían los hermanos Bécquer con 36 y 34 años, respectivamente. Estos dos artistas románticos españoles, además de su obra por separado, conjuntamente escribieron e ilustraron gran cantidad de artículos en revistas y otras publicaciones de la época.
https://gatropolis.com/literatura/entrevistas-lit/pilar-alcala-becquer-gustavo-valeriano/
http://www.vicentealvarez.com/becquer/articulos/ARTICULO2.pdf
atintadelpoema.com/proverso/2020/02/17/los-hermanos-becquer-150-anos-de-su-muerte/
http://www.vicentealvarez.com/becquer/articulos/ARTICULO2.pdf
jueves, 5 de noviembre de 2020
La revista digital de las Bibliotecas de Vila-real: Héroes literarios con diversidad funcional
Preparando la entrada anterior, Varones demediados en la batalla y en la literatura (que no fueron discapacitados de nacimiento), encontré el interesantísimo blog de las Bibliotecas de Vila-real. "En Tesoros Digitales nos proponemos dar a conocer, a través de dossiers temáticos abundantemente ilustrados, las bibliotecas digitales a través de sus portales web. En cada dossier proponemos reseñas y extractos de las obras más relevantes relacionadas con el tema desarrollado, además de ofrecer enlaces al texto en línea, y a veces al audiolibro y a las primeras adaptaciones cinematográficas de las obras citadas". En Los textos de Tesoros Digitales "Proponemos una selección de relatos, cuentos… evocados en alguno de nuestros Tesoros Digitales". Recomiendo recorrer sus páginas con detenimiento.
lunes, 3 de agosto de 2020
Ana Caro, la primera dramaturga profesional
![]() |
| La dama del abanico (1635), Diego Velázquez |
De su actividad literaria nos han quedado dos comedias: El conde Partinuplés, y Valor, agravio y mujer. También una Loa sacramental en la que juega con las distintas jergas que se podían escuchar en la ciudad. Parece ser que asumió ser la encargada de escribir los autos sacramentales para las fiestas del Corpus de Sevilla entre 1641 y 1645, pero sólo se han conservado los títulos: La cuesta de la Castilleja, La puerta de la Macarena y Coloquio entre dos.
Si nos fijamos en lo que se ha conservado de su teatro, vemos que construye con habilidad enredos y crea personajes femeninos de gran fuerza. El conde Partinuplés es una comedia caballeresca sobre las leyendas artúricas y carolingias, entreverada de historias mitológicas; destaca el papel de la maquinaria escénica para una comedia llena de encantamientos, lances y torneos. Valor, agravio y mujer es una comedia de enredo de ambiente palatino que desarrolla, invirtiéndolo, el mito de Don Juan, con alusiones a El burlador de Sevilla. Está construida sobre el tópico de la mujer vestida de hombre y maneja los convencionalismos con habilidad.
El hecho de recibir estos encargos y, seguramente, algunos otros de los que no hay constancia documental, muestra claramente que esta escritora fue apreciada y aceptada en su época. En la obra Varones insignes en letras naturales de la ilustrísima ciudad de Sevilla, Rodrigo Caro dice de ella que es “una insigne poeta, que ha hecho comedias representadas en Sevilla, Madrid y otras partes con grandioso aplauso, y ha hecho otras muchas y varias obras de poesía, entrando en muchas justas literarias, en las cuales, casi siempre, se le ha dado el primer premio”.
No se conserva de ella ni un retrato, la imagen que se asocia a Caro Mallén de Torres es el óleo La dama del abanico (1635) del pintor Diego Velázquez, por haber sido usado como ilustración de portada de su obra editada Valor, agravio y mujer.
https://www.mujeremprendedora.net/ana-caro-mallen-de-soto/
martes, 30 de junio de 2020
Un tolerante en el intolerante Islam del siglo XI: Omar Jayam
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| Estatua de Omar Jayyam en Laleh Park (Teherán) |
La poesía en lengua española gozó, durante la Edad Media, de la influencia de la poesía árabe a través de la tradición sufí y de los llamados poetas andalusíes. La gracia y el donaire de estos poetas podrían emparentarse, de algún modo, con el candor de la poesía popular hispánica, recogida por los poetas místicos, y con el espíritu epigramático, tan vital en el siglo de Oro. También Influyó en numerosos poetas: Rubén Darío, Lorca, Félix Grande, García Baena ...
Aquí dejo la interpretación de Camarón de Viejo Mundo, una bulería con una selección de Kiko Veneno de poemas de Omar Jayam, publicada en 1979, en el disco La Leyenda del Tiempo.
*La traducción literal de su apellido es "fabricante de tiendas (de campaña)" (relacionada con la palabra española de origen árabe "jaima") profesión de la que se supone habría tradición en su familia.
* El sufí Ali Shah, tradujo los Rubaiyat en colaboración con Robert Graves, ambos reprochaban a Fitzgerald haber realizado una traducción completamente desfigurada de Jayam, tanto en la forma como en el fondo. Los sufíes, como los poetas místicos españoles, interpretan mediante alegorías la poesía de Jayam: el vino es Dios, los efebos sus compañeros de religión, la taberna es la iglesia.
https://paginasarabes.com/2019/05/21/omar-khayyam-desde-la-trigonometria-hasta-la-poesia-de-los-cuartetos/







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