miércoles, 31 de agosto de 2022

Exposición Casa de México: "Frida Kahlo: alas para volar"


Otra oportunidad que ofrece Madrid en el mes de agosto: visitar una exposición sin reservar entradas, sin colas y con muy poca gente. Terminamos brindando con tequila en la Plaza de las Comendadoras.

Casa de México en España presenta 'Frida Kahlo: alas para volar', una exposición que incluye 31 obras originales, entre las que están 10 de sus autorretratos más célebres, entre ellos 'La columna rota', 'Diego y yo', 'Autorretrato con changuito', 'Mi nana y yo', 'Hospital Henry Ford', además de vídeos, 91 fotografías y una instalación con páginas de su diario. La muestra se centra no sólo en la compleja producción de Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (1907 – 1954), Frida Kahlo, sino también en su faceta más humana, eso sí, huyendo del personaje para explorar su verdadero contexto biográfico e íntimo; invitando al espectador a disfrutar de su arte –poniendo de manifiesto sus contribuciones a la historia de la pintura en dos aspectos clave: la representación del cuerpo femenino y la construcción del nacionalismo mexicano– y a comprender el momento histórico en el que vivió. Una magnífica oportunidad para profundizar en esta artista que logró transmitir temas que continúan muy vigentes: el dolor, la muerte, la reivindicación de la mujer, la violencia de género, las relaciones de pareja, la maternidad, el cuerpo humano, la naturaleza o la herencia prehispánica.


martes, 23 de agosto de 2022

De la Gran Vía al monumento a Eugenio D´Ors

fotograma de Abre los ojos (1996)

Gran Vía, agosto 2022

 Este ferragosto, que nos ha dado una tregua en el calor,  paseo por un Madrid desierto como en mis mejores sueños, libre de ruidos, de gente, de coches, de polución. Un Madrid vacío e insólito con una Gran Vía diferente y totalmente desierta, como en la película de Amenábar Abre los ojos, rodada el 15 de agosto del 96, escena mítica que se repetiría en 2020 con el coronavirus. Esta vez la ciudad sí es para mí. Me dirijo al Museo del Prado, al monumento dedicado a Eugenio D’Ors*y Rovira, escritor, Director General de Bellas Artes, y miembro de las Reales Academias de la Lengua y de Bellas Artes de San Fernando. Situado en el bulevar del paseo, frente al Museo del Prado, fue inaugurado el 17 de julio de 1963 por el entonces alcalde, el conde de Mayalde*. Uno más de los monumentos ignorados por la mayoría de los madrileños que bien merece una visita. 

Parte frontal 
Proyectado por el propio hijo de don Eugenio, el arquitecto Víctor D’Ors, consta de dos partes: por un lado, un mural de granito con ligera línea curva donde aparece una inscripción casi ilegible con fragmentos de la obra del propio autor: TODO PASA: UNA SOLA COSA TE SERÁ CONTADA Y ES TU OBRA BIEN HECHA. NOBLE ES EL QUE SE EXIGE Y HOMBRE, TAN SOLO, QUIEN CADA DIA RENUEVA SU ENTUSIASMO; SABIO, AL DESCUBRIR EL ORDEN DEL MUNDO, QUE INCLUYE LA IRONÍA. PADRE ES EL RESPONSABLE, Y PATRICIA MISIÓN DE SERVICIO, LA POLÍTICA. DEBE SER CATÓLICA, QUE ES DECIR, UNIVERSAL, APOSTÓLICA, ES DECIR, ESCOGIDA, ROMANA, ES DECIR, UNA. UNA TAMBIEN LA CULTURA: ESTADO LIBRE DE SOLIDARIDAD EN EL ESPACIO Y DE CONTINUIDAD EN EL TIEMPO. QUE TODO LO QUE NO ES TRADICIÓN, ES PLAGIO. PECA LA NATURALEZA; SON ENFERMIZOS OCIO Y SOLEDAD. QUE CADA CUAL CULTIVE LO QUE DE ANGÉLICO LE AGRACIA, EN AMISTAD Y DIÁLOGO.

Parte posterior
 En la parte frontal, emerge de una fuente un grupo escultórico, obra de Cristino Mallo, formado por dos figuras de bronce, una femenina que trata de calmar, con un gesto de su mano derecha, a un pequeño dragón que, con aspecto poco amenazante, lanza pequeños chorrillos de agua por distintos orificios de la cabeza. En la parte posterior vemos un medallón con el perfil del escritor realizado por Federico Marés. 

Intrigada traté de desentrañar el significado de estas dos sorprendentes esculturas de estilo clásico, con un cierto sentido mitológico y un aire enigmático. No lo conseguí. Consulté la Wikipedia que me informó que representan a la sabiduría y a la ignorancia, respectivamente, dos conceptos completamente opuestos pero íntimamente relacionados. Y que el pequeño dinosauro es un un tipo de "stegosaurus" o una "erupción barroca y espontánea". El blog perropaco aporta más información: "Según explicaron en su día los creadores (así lo recogieron los periódicos de la época), la mujer representa al clasicismo, lo angélico, la cultura y la norma, que se opone al pequeño dragón, trasunto de lo espontáneo, lo natural, lo demoníaco... es decir, lo que Hitler llamaba "el arte degenerado"-Alineación cultural dentro de las tradiciones más añejas del "nacional-catolicismo", que establecen una relación muy sólida entre el Bien, la Verdad y la Belleza". De modo que condena la innovación frente al clasicismo. 

Así que nos encontramos con una figura femenina con actitud dialogante que representa todo lo bueno de una sociedad cultivada y un monstruo, eso sí pequeño, que representa lo malo. La belleza contra la fealdad más animal. El clasicismo contra el barroco. Razón contra barbarie. Y ahora entiendo la interpretación inteligente que hizo mi amigo Jerónimo, dado el contexto de la época en que vivió el homenajeado: el fascismo contra el comunismo. Un monumento que representa toda la ideología fascista. Menos mal que ninguno de los protagonistas muestra una actitud beligerante. 

Stegosaurus

Ferragosto* es una fiesta italiana de carácter laico celebrada el 15 de agosto que suele ir acompañada de éxodos masivos hacia lugares de playa o a la montaña. Deriva de la locución latina Feriae Augusti (vacaciones de Augusto) que celebraban el fin de las labores agrícolas.

* Eugenio D’Ors fue el responsable de recuperar para España los tesoros del Museo del Prado, que habían sido enviados a Ginebra durante la guerra civil para protegerlos. D’Ors fue una de las figuras más representativas de un movimiento cultural llamado Novecentismo, que se definía por querer tomar una clara distancia con la herencia del siglo XIX en los primeros años del nuevo siglo. La editorial Tusquets publicó en 2018 el libro “La escritura y el poder. Vida y ambiciones de Eugenio d’Ors”, obra del escritor e historiador Andreu Navarra que afirma: “Fue el primer fascista español y fue el maestro y pope de los falangistas”.

José María de la Blanca Finat y Escrivá de Romaní, conocido como el «conde de Mayalde», fue un abogado, militar y político español, hombre de confianza de Francisco Franco y Ramón Serrano Suñer. Durante el régimen franquista ocupó diversos cargos políticos y administrativos, ejerció como alcalde de Madrid entre 1952 y 1965.

viernes, 19 de agosto de 2022

A la vejez, comedia



No sé si hacen más daño los años que los perjuicios o las lesiones (los prejuicios, también). Envejecer es una putada, pero es una etapa más de la vida que nos ha dado y quitado tanto. Recuerdo que mi padre siempre leía en el periódico la sección Necrológicas y se ponía contento cuando alguien más joven que él había muerto. Una alegría triste porque sentía enormemente que hubiese sido antes de tiempo, pero de esa manera manifestaba su deseo de seguir vivito y coleando. Y eso que la vejez, como las canas, no nos llega a todos a la misma vez. Se empieza a asomar a cualquier edad cuando el cuerpo se convierte en tu carcelero, andas como una tortuga y vas más a la farmacia que a los bares. Duermes poco y te ilusionas menos. Prefieres quedar a comer que a cenar. Hablas en diferido, los nombres se te enganchan en la punta de la lengua. Miras sin ver y oyes sin entender. Tienes la mente frágil y el metabolismo atascado. Cometes errores imperdonables en el blog. La televisión no tiene nunca el volumen adecuado a tus oídos, los jóvenes actores no saben vocalizar como los que salían en Estudio1. Vendes el coche y no renuevas el carné. Te da pereza llamar por teléfono. No te has fumado un cigarro desde la última vez que hiciste el amor, sino cartones. Gruñes más que ríes y piensas que los demás, que son tu espejo, son insoportables. No nos queda otra que tomárnoslo con humor. Sentimos las molestias de la edad que nos causan dolencias y las molestias que causamos a las demás por nuestras dolencias, pero todavía nos queda mucho por disfrutar. Como dice Maitena, humorista gráfica, todavía hay cosas que son dignas de envidiar a los mayores: no trabajamos, tenemos todo el tiempo libre; vestimos, hacemos y decimos lo que nos apetece; no sentimos apego por las cosas materiales; disfrutamos de los amigos sin competir con ellos... ¡Fuera las prisas! ¡Qué bien que sigo vivo! 
Cuando alguien me pregunte ¿Cómo estás?, responderé: mayor, que es una forma más acertada de decir vieja. Así me ahorro de dar otro tipo de explicaciones que pueden ser engorrosas. 


Para mí, las frustraciones de la edad avanzada se ponen de manifiesto sobre todo a principios del verano, cuando trato de entrar en la ropa y en los zapatos del año pasado, tarea imposible. Encima, el médico me vaticina que mis curvas junto a mis análisis ahora son peligrosas de verdad. Creo que las personas mayores todavía llevamos dentro el joven que fuimos (ver sexalescencia) y algunas almacenan toda la sabiduría adquirida con los años. Por eso me gusta relacionarme con personas de mi misma quinta, me hacen sentirme joven, van a mi compás. 
La vida es rica en todas las edades a pesar de sus ridiculeces y de la manera estúpida en que nos obsesionamos con lo superfluo. El humor es nuestra tabla de salvación, nos hace reírnos de nuestras vulnerabilidades. A la vejez, comedia.

Interesante el artículo de El Confidencial Esas pequeñas cosas que te irritan cuando te haces viejo: la sátira irresistible de Nora Ephron. "El pasado se me escapa y el presente es una lucha constante. Me resulta imposible seguir el ritmo".

'No me acuerdo de nada' es una recopilación de artículos que ahora recupera en castellano Libros del Asteroide.

Víctor Hugo: Poniéndome viejo.

Benedetti, en el poema Pasatiempo, refleja la percepción de la vida y la muerte desde niño hasta la vida adulta:

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.