viernes, 20 de julio de 2012

Sí hay dinero: 143.000 ricos de solemnidad


"Contamos en España con 143.000 personas (en datos de Merryl Linch), ricas de solemnidad, y a un número indeterminado de casi tan grandes fortunas, que no pagan los mismos impuestos que los demás. Y, entre ellas, a un selecto club de poco más de tres mil personas que reúnen un capital cercano a los 25.000 millones euros. Con diversos accionistas que amplían el conjunto hasta unos 400.000 millones de euros, atesoran ellos solos un capital mobiliario similar al que disponen, juntos, los 17 millones de hogares que existen en España. Agrupados en SICAV cotizan a un 1%. Una equiparación de impuestos de este grupo con el resto de los ciudadanos aportaría una gran inyección al fisco". 

lunes, 16 de julio de 2012

Las nieves del Kilimanjaro




Hacía tiempo que no iba al cine, el cansancio y la pereza han hecho mella en mí en uno de los cursos más duros que hemos vivido los que nos dedicamos a la enseñanza (y los que nos esperan). Las nieves del Kilimanjaro me ha emocionado. Su director, Robert Guédiguian, realiza una crónica naturalista, en la línea de Zola del S.XIX, sobre una familia trabajadora que, tras sufrir un atraco, se empieza a replantear si todos sus esfuerzos sindicales y su lucha por el barrio han merecido la pena cuando los de su misma clase son capaces de robarles. Lo que parecía al principio un panfleto sobre la existencia de un sindicalista progre, tras ese duro e insospechado golpe se va convirtiendo sorprendentemente en una afirmación optimista de la bondad humana.La película trata de la solidaridad entre los trabajadores; pero también retrata los sentimientos, las contradicciones y los dilemas morales de cada uno de los personajes.  Está basado en un poema de Víctor Hugo Les pauvres gens (La gente pobre), como explica su director: “Cuando el pobre pescador, al quedarse con los hijos de la vecina fallecida, dice: Teníamos cinco hijos, ahora serán siete, antes de descubrir que su mujer se le había adelantado trayéndoles a casa, es conmovedor. Semejante bondad es ejemplar. Además, está la concordancia, el gesto de amor de ambos, el hombre y la mujer, iguales en su generosidad. Pensé que sería un magnífico final para una película. Solo quedaba encontrar una ruta contemporánea que llevara a ese punto”.

Lecturas veraniegas


La mayoría de estos libros los he sacado de la Biblioteca del instituto gracias a un préstamo de la Comunidad, supongo que Esperanza Aguirre, todos sabemos su gusto por la lectura,  no se ha dado cuenta de que estas son unas magnificas partidas para recortar.

La última novela de Bernhard Schlink tiene como personajes protagonistas a un grupo de cincuentones que se reúnen varias décadas después con motivo de la excarcelación de uno de ellos: Jörg, exmiembro de la Fracción del Ejército Rojo (Baader-Meinhof), un fin de semana en una casa de campo. Como todas las reuniones entre personas que hace mucho tiempo que no se tratan, pronto comienza una sensación incómoda por la pérdida de la confianza pasada. A esto se le une la repulsión o el rechazo que sienten los antiguos amigos hacia el ex-presidiario. A lo largo de tres días, estos personajes se verán confrontados con el olvido y el recuerdo, el odio, la amistad, la hipocresía y el perdón El autor explora la memoria colectiva alemana y plantea más preguntas (todas inquietantes) que respuestas. ¿Cómo aceptar a alguien cuyo crimen fue asesinar a varias personas? ¿Cómo incluir en la sociedad a un terrorista? ¿De qué hablar? ¿Qué comentar?

 "¡Qué indefensos estamos en las noches de insomnio! Entregados a unos pensamientos estúpidos que, de estar totalmente despiertos, nuestra inteligencia solucionaría en un momento; a una desesperación contra la que, durante el día, nos ayudan los pequeños logros a la hora de lavar la colada, aparcar el coche o consolar a un amigo; a una tristeza que vencemos con el esfuerzo de un partido de tenis, de una carrera o levantando pesas. En las noches de insomnio encendemos el televisor o cogemos un libro solo para pasear los ojos por las ilustraciones y las páginas, sin lograr dormirnos y volvemos a ser víctimas de esos estúpidos pensamientos de la desesperación y la tristeza".
 "Le gustaba estar sola  y lo estaba mucho tiempo. Cuando se encontraba con gente, las personas le resultaban a menudo profundamente extrañas, incomprensibles con su actividad e inquietantes con su seguridad".

http://elmundohaldane.blogspot.com.es/2012/07/el-fin-de-semana-de-bernhard-schlink-el.html

El libro es una bonita historia de amor y amistad contada con mucho sentido del humor entre un ex militar viudo y Ali, la tendera paquistaní también viuda, en un pueblo pequeño y tranquilo de Inglaterra donde todo el mundo opina y comenta. Los dos son muy buenas personas, educadas, generosas, cultas, les gusta la tranquilidad y les preocupan las injusticias.
Lectura amena y perfectamente olvidable, a la que sobran algunas páginas.

Divertida, interesante y aleccionadora es la novela Criadas y Señoras. No he visto la película y
me ha llamado la atención que la portada original, que presentaba unas deliciosas pastas con trocitos de chocolate, haya sido sustituida por una imagen de la película que supongo más edulcorada.
Mississippi, 1962. La alta y delgaducha Skeeter tiene veintidós años, acaba de regresar a casa después de estudiar en la universidad y se propone ser escritora contra la voluntad de su madre que la quiere ver casada. Se alía con Aibileen y Minny, dos criadas negras. Juntas llevarán a cabo un proyecto clandestino y liberador que supondrá un riesgo en una sociedad puritana y racista: dar testimonio de cómo son las relaciones entre las criadas y las señoras.
Kathryn Stockett nos cuenta con sentido del humor el drama que la raza negra ha sufrido durante siglos en Estados Unidos. Pero también nos habla de la inferioridad de la mujer respecto al hombre, de la maldad y la mezquindad que podemos llegar a tener los seres humanos. La escritora ha dado voz a tres mujeres que luchan por conseguir sus sueños y sus derechos. El derecho a compartir el mismo cuarto de baño que los blancos,  leer los mismos libros o coger el mismo autobús y no tener que bajarse en mitad de la nada por la noche.  En definitiva, el derecho a ser libres. 

http://bibliobulimica.wordpress.com/2010/06/24/libro-criadas-y-senoras/

La lectura de Bajo el cielo de Dublín es el primer contacto que tengo con esta autora irlandesa de novela sentimental y optimista, al parecer muy conocida en su país. La llegada de Emily, una prima americana y el inesperado nacimiento de su sobrina consiguen que un grupo de personas de un barrio de Dublín se una y se esfuerce por colaborar con la pequeña Frankie. En este qué bello es vivir todos los personajes son optimistas, a todos les salen bien las historias, aunque sean duras. Sólo hay dos personajes negativos y una muerte aceptada. Tanta felicidad parece cargante, pero se lee bien. El final es emotivo. Lo he leído con cierto interés porque este mes se me ha presentado un ángel en forma de examinador de un curso de informática. Después de dedicarle tiempo  y esfuerzo a un curso de power point, el examen presencial me salió fatal: todas las respuestas del test parecían iguales y me atasqué con la práctica. Unas manos en forma de alas me condujeron a terminar el práctico. ¡Gracias!


Libertad de Jonathan Franzen es una novela típicamente americana que adapta al siglo XX los
postulados "sex, drugs and rock and roll" con un poco de ecologismo. Hay partes indigeribles, el prólogo es una muestra de ello con demasiada información sobre unos personajes que no han sido presentados.  Superado este escollo, los capítulos siguientes irán ahondando en las las difíciles relaciones de un matrimonio progre con dos hijos y  sus respectivas familias en las tres últimas décadas.   Pero ningún personaje resulta simpático, los episodios que pretenden ser humorísticos les convierten en caricaturas ridículas. Todos se quieren pero no saben demostrarlo. Lo mejor, la incertidumbre sobre la historia de amor complicado entre  Walter y Patty y el recuerdo de un amor que pudo ser y que es imposible vivir con su mejor amigo, un cantante de rock.  Lo peor, las casi setecientas páginas y las referencias históricas. No sé si me ha gustado, no sé si la recomendaría.  Otro autor judío que intenta escribir Guerra y Paz sin conseguirlo.
Los suecos también saben hacernos reír. El abuelo que saltó por la ventana y se largó, es una novela divertida, absurda y sorprendentemente surrealista. Arranca con un buen comienzo de tintes policiacos, un abuelo que el día que cumple 100 años se escapa por la ventana de la residencia en la que vive, roba por azar una maleta llena de dinero y en su huida se encontrará a una serie de personajes disparatados.  Paralelamente nos va dando a conocer la vida de este hombre, Allan Karlsson, un dinamitero parecido a Forrest Gump, que en el periplo de su vida ha conocido a personajes históricos decisivos en la historia de la humanidad como pueden ser Franco, Stalin, Churchill, Truman… El único pero es que las situaciones cómicas se repiten y al final parecen predecibles.
Como muestra del humor sutil que se gasta el autor este ejemplo: un tipógrafo sueco, harto de religiones, añade  a la Biblia un versículo adicional:
21. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.
22. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
http://latormentaenunvaso.blogspot.com.es/2012/04/el-abuelo-que-salto-por-la-ventana-y-se.html


No he podido leer muchas páginas de Ni siquiera los perros de  Jon McGregorLa novela con tintes negros nos narra la historia de Robert Radcliffe cuyo cuerpo aparece una fría noche de invierno en su miserable casa. Está muy bien escrita, pero la galería de personajes marginados que se mueven entre el alcohol, drogas, soledad, malos tratos y delincuencia no me interesa. 




En cambio he leído compulsivamente la Interesante, sobrecogedora y dura
novela  Purga que reflexiona sobre la condición humana, sobre la violencia, crueldad, el miedo y el afán de supervivencia.  En una despoblada zona rural de Estonia, en 1992, un año después de que la pequeña república recuperase la independencia tras la implosión de la Unión Soviética, Aliide Truu, una anciana que malvive sola junto al bosque, encuentra a una joven exhausta y desorientada en su jardín. Zara es una joven rusa víctima del tráfico de mujeres, que ha logrado escapar de sus captores y ha acudido a la casa de Aliide en busca de una ayuda que necesita desesperadamente. 
La historia es tremenda. Dos mujeres de generaciones muy distintas, pero unidas fatalmente y familiarmente  por los abusos y la explotación. Transcurre en Estonia durante la ocupación primero de los alemanes y luego de los rusos para terminar hablando de la explotación sexual por parte de los proxenetas de la mafia rusa, pero podría hacerlo también en otras partes del mundo.

Un libro más sobre la autobiografía de una niña judía polaca internada en un campo de concentración; lo novedoso es que en vez de acabar en Auschwitz,  lo hace en Siberia donde permanece cinco años. Fue publicado hace casi cuarenta años y ahora se ha traducido por vez primera al castellano. La estepa infinita se deja leer bien por su sencillez: la historia de la familia de Esther, gente acomodada que es sacada brutalmente de Vilna y llevados en vagones de ganado a Siberia con la única culpa de "ser capitalistas", es dramática, pero la propia Esther la relata con una visión optimista.  Recomendable para los alumnos de 1º ciclo de la ESO.  Al final del relato, cuando ya se termina el largo exilio de Esther, ésta resume así su aprendizaje: Bueno, me encantaba mi colegio. Y mis profesores. Y mis amigos. Y creo que en el fondo de mí había algo más: el grato orgullo de que aquella niña rica de Vilna hubiera sido capaz de soportar la pobreza como cualquier persona”.


Muerte en Estambul es la primera novela que leo del reconocido escritor Petros Márkaris y de su
comisario Kostas Jarito: una extraña mezcla de costumbrismo con pinceladas históricas, novela de detectives y vida matrimonial que se lee amablemente sin entusiasmar.  Esta vez la acción se desarrolla en Estambul, ciudad que el autor parece conocer muy bien por haber nacido allí, adonde han acudido el comisario y su mujer Adrianí tras la boda por lo civil de su hija Katerina. Junto a un policía turco de origen alemán Investigará  los asesinatos  de una anciana de origen griego que ha decidido tomarse cumplida venganza de los miserables que le hicieron daño por medio de una empanada de queso. A través de los asesinatos comprenderemos cómo han sido las relaciones entre los dos países históricamente
enemistados.

Si los muertos no resucitan de Philip Kerr es una novela negra que nos adentra en los secretos del nazismo y de la corrupción. El libro se lee bien, sobre todo la primera parte, que transcurre en Berlín en 1934,  no así la segunda, en La Habana veinte años después,  que resulta inverosímil de tantas vueltas de tuerca que da su autor.  Pero a mí me gusta más el  original que las copias. El protagonista, un Sam Spade berlinés,  que responde al prototipo del género (borracho, jugador, deslenguado, cínico pero con principios, duro, chulo, putero, violento, solitario y falsamente modesto) me resulta tremendamente antipático por su lenguaje vulgar (aunque es capaz de citar a Coleridge y leer a Montaigne)  y por su misógina, no sabe tratar a las mujeres a las que desprecia y es capaz de mirar con lascivia hasta a su propia hija, porque es tan torpe que no se ha dado cuenta de sumar diecinueve más uno. Una lectura de verano para pasar el rato.

Un viaje de novios (1881) supuso una primera aproximación de Emilia Pardo Bazán a los dominios

del realismo-naturalismo. A caballo entre la novela y el cuaderno de viaje, la obra narra las ingratas consecuencias del desatinado matrimonio entre un funcionario oportunista y cuarentón y una joven provinciana e inexperta, Lucía, quien, tras la unión, no tarda en verse sometida al creciente divorcio entre deseo y realidad.
Se inicia el relato con el viaje de bodas a Vichy de una joven provinciana (Lucía) hija de un acaudalado comerciante leonés (Joaquín González) y su reciente esposo (Aurelio Miranda). En Venta de Baños tienen que cambiar de tren, momento que aprovechan para cenar en una fonda. Con las prisas de facturar nuevamente el equipaje, Miranda olvida su cartera en la fonda, vuelve a recuperarla y el tren reanuda su marcha. Lucía duerme plácidamente en el compartimento por lo que no nota su ausencia. Un joven compañero de departamento, Ignacio Artegui, le prestará su ayuda cuando el revisor le solicita el billete y ella no lo tiene. Artegui asiste a Lucía durante todo el viaje hasta Bayona, se alojarán en la Fonda de San Esteban e incluso, convencido por Lucía, prolongará su estancia en esta ciudad a la espera del reencuentro con el marido. Ignacio se enterará allí de que su madre se está muriendo en París y tendrá que marcharse de Bayona, no sin antes hacerse cargo de  la deuda económica que Lucía ha contraído en la fonda, circunstancia que atacará directamente al orgullo de Miranda…
Aparecen como personajes secundarios Perico Gonzalvo y su enferma hermana Pilar que también marchan a Vichy para tomar las aguas termales y tratarse de su afección pulmonar. Entre Pilar y Lucía se establece una estrecha relación,  lo que servirá a la autora para describir crudamente la enfermedad de la tuberculosis.
La novela es original, engancha y a ratos aparece llena de sentido del humor; pero le sobran muchas descripciones detallistas que corresponden a los cuadernos de notas que tomaba la escritora.  Finalmente, los prejuicios religiosos hacen que su desenlace no sea moderno.  Me ha sorprendido sobre todo el vocabulario tan amplio y decimonónico  que se utiliza la autora.

Jan Costin Wagner es un escritor alemán de novelas policiales. El invierno de los leones está ambientada en Finlandia. La novela se lee con interés a pesar de estar escrita casi en su totalidad de forma dialogada. Su detective trata de reponerse de la muerte de su mujer cuando un frío día de Navidad,  el médico forense Patrik Laukkane aparece apuñalado en el bosque. Sus compañeros de la policía de Turku, entre ellos el agente Joentaa, comienzan a investigar su entorno, persuadidos de que su muerte está relacionada con su trabajo policial. Pero, pocas horas más tarde, aparece asesinado un modelador de muñecos anatómicos que participó en un programa de televisión en el que también tomó parte Laukkane. Entonces, todas las pesquisas se centrarán en la polémica emisión, en especial cuando sale a la luz el hecho de que el presentador que los había entrevistado ha escapado a duras penas de sufrir la misma suerte que ellos.

Una noche de abril de 1779 Martha Ray, la bella amante del   conde de Sandwich fue asesinada enJohn Brewer nos guía a través de la Inglaterra del siglo XVIII y nos da cuenta de este pequeño  hecho no para determinar lo que sucedió durante unos pocos instantes cruciales sino para comprender las relaciones entre los tres protagonistas y sus diferentes posiciones en la sociedad inglesa. Una forma de  valorar el equilibrio alternante entre la literatura y la realidad, el pasado y el presente, que es inherente a toda la Historia.  Ensayo literario tan bien documentado como aburrido que solo he leído por encima.
Londres de un disparo por un joven clérigo que después intentó en vano quitarse la vida. Mientras declaraba amor eterno a la mujer a la que había asesinado, fue arrestado, juzgado, encarcelado y ahorcado. 


La casa que amé es una novela romántica de estilo almibarado  con algunas gotitas amargas que se desarrolla en París a mediados del siglo XIX, cuando Napoleón III proyecta realizar grandes reformas urbanas y delega esta tarea en el barón Haussmann. El tema es interesante, pero el planteamiento y el estilo no tanto.  El libro se estructura con el formato de una larga carta fragmentada en capítulos que la protagonista dirige al marido fallecido en la que evoca su vida, incluyendo algún oscuro secreto, a la vez que narra lo que va sucediendo, también se intercalan cartas de otras personas.  Destacan los comentarios elogiosos que realiza la protagonista a las lecturas  de Madame Bovary, Poe, Baudelaire y Zola.  Perfectamente podría ser el guion de una de las películas de la tele después de comer.  No dan ganas de leer más de su autora, Tatiana de Rosnay.


Con esta novela pongo fin a las lecturas de este verano.
La introducción de El abominable hombre de Säffle (1971) corre a cargo de Jens Lapidus. El también autor sueco reconoce que tras su primitivo desprecio de la literatura negra ("no suficientemente sofisticada") cayó rendido ante la magia ("que aún resulta actual") de las novelas protagonizadas por el inspector Martin Beck en las que reconoce la calidad de su crítica social: la denuncia que se hace de los métodos policiales, del monopolio de la violencia y del uso y abuso que realizan los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. Esta serie de novelas escritas al alimón por Maj Sjöwall y Per Wahlö son el origen del desarrollo del género en el país escandinavo. La novela de trepidante acción y llena de cadáveres se lee con interés.