jueves, 2 de julio de 2026

Best seller de la ortografía del siglo XIX: la Miranda Podadera

Edición 1944
Durante los años treinta, cuarenta y cincuenta del pasado siglo, en aquella España en blanco y negro en la que, según sostienen algunos mentecatos, había más libertad que ahora, muchos españolitos aspirantes a un empleo público o privado, hacían sus prácticas de escritura con ayuda de los libros de don Luis Miranda Podadera titulados “Ortografía práctica de la lengua española” (1921, reimpreso y actualizado numerosas veces);  “Análisis gramatical de la lengua española”, “Prácticas de Análisis Gramatical” y “Curso de redacción” (1936). Su autor montó en Santander una academia de Lengua Española para opositores, con cuyo fin empezó a elaborar complejos y enrevesados libros de texto para la misma, tratados teórico-prácticos de ortografía, sobre todo, pero también de gramática y redacción, que conocieron un éxito y fama sin precedentes, haciendo rico a su autor ya antes de la Guerra Civil.

https://manuelblastres.blogspot.com/2019/10/luis-miranda-podadera-gramatico-y-autor.html

Edición 2006

La supervivencia de la Ortografía práctica nos recuerda que saber escribir marcaba fronteras entre las clases sociales y abría la puerta a los estudios superiores, se exigía en las pruebas de ingreso y reválida y en gran número de oposiciones. En aquellos años las faltas gramaticales, en especial las ortográficas suponían un inmediato suspenso. En su prólogo, el autor lo corrobora con palabras que todavía tienen sentido: “El correcto uso ortográfico da idea de la cultura del individuo; es, por así decirlo, el barómetro que marca el grado de ilustración individual […] Y, sin embargo, es tan poca la atención que, en general, se dedica a corregir la escritura viciosa y tan grande, comúnmente, el abandono en el dominio de la ortografía, de la acentuación y de la puntuación, que forzosamente hay que confesar que se reduce a un tanto por ciento muy limitado el número de personas que no cometen yerro alguno ortográfico".

De los dos ejemplares que había en mi casa, solo ha sobrevivido el de mi madre que data de 1944 y parece una reimpresión del de 1939. Puede decirse que este libro unió profundamente a mis padres cuando empezaron su relación epistolar, él estudiaba en Barcelona Exactas y mi madre Magisterio en Valencia. Ella le recriminó cariñosamente que se saltara algunas reglas ortográficas y este curso de redacción hizo que mi padre se convirtiera en un gramático extraordinario. Cuando yo estudiaba prácticamente no se usaba, pero me ya me habían inoculado el miedo a cometer una falta de ortografía.


Ortografía práctica de la lengua española: un manual clásico para aprender a escribir correctamente la ortografía

En 1921 apareció la primera edición de la Ortografía práctica, conocida como la Miranda Podadera, obra capital en la enseñanza de la ortografía en el siglo XX que, remodelada numerosas veces, todavía hoy puede adquirirse en una edición de 2006 en las librerías. Influyó de forma decisiva en generaciones de españoles. Basada en el aprendizaje memorístico de las reglas, el dominio de la ortografía se efectúa a través de los ejercicios. El manual contempla el uso de las letras, de la puntuación y de la acentuación, y se complementa con unas nociones de paleografía con el fin de ejercitar a los alumnos en la lectura de inscripciones, libros y documentos antiguos. El adjetivo “práctico” del título define a una colección de ejercicios para el dictado, cuya dificultad suele aparecer de forma escalonada, de lo más fácil a lo más complejo, hasta presentar todas las dificultades de los preceptos ortográficos. El problema radicaba en los textos propuestos, llenos de expresiones afectadas y relamidas que nunca se usarían en la vida normal, en lugar de ofrecer distintas tipologías textuales que reflejasen la lengua corriente hablada o escrita. Está claro que la ortografía no puede ser solo un añadido desligado de la actividad lingüística. ¿Quién, alguna vez, ha empleado términos o expresiones como horda de alarbes heterodoxos, holgorio —sin contar que la Academia acepta el término con j o h—, entibar, transverberación o transfixión, engarabitado, berroqueña, enjuto varón, ora. . . ora o yantar?

Además, la mayoría de los textos estaban marcados por un alto contenido ideológico que va desde la religión, la moral o la política. En la edición de 1939, añade nuevos temas en los ejercicios histórico-prácticos: El glorioso Alzamiento nacional español, José Antonio Primo de Rivera y Falange española tradicionalista y de las J.O.N.S., ¡Calvo Sotelo! ¡Presente!, ¡Franco, Franco, Franco! (Ejercicios XXXIII-XXXVI). Animo a investigar cómo los cambios sociales del siglo pasado se han visto reflejados en las distintas ediciones.



La cubierta del libro termina con la frase “UN TESORO PARA EL ALUMNO. EL MEJOR AUXILIAR DEL PROFESOR”. Ha tenido 85 años de vida útil, más que cualquier otro manual. No he podido reproducirlo aquí completo porque todavía tiene derechos de autor. A cambio, incluyo otro manual de 1938 Prácticas de análisis gramatical 

Para saber más:


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