viernes, 12 de junio de 2026

¿Viva el papa?

La visita a España del Papa León XIV estos días de junio de 2026 se enfrenta, sin duda deliberadamente, a muchas lecturas. Quisiera detenerme en dos de ellas. Por un lado, destacan sus invocaciones a la paz, a los derechos humanos, la justicia, la protección a los inmigrantes y los débiles en general (los simultáneos ataques a la eutanasia y el aborto son “de carril” y eran esperables, sin ser, además, especialmente agresivos).

Aquellas apelaciones han gustado a la izquierda, que sonríe agradecida, como respirando un poco de aire fresco en medio de las nauseabundas emanaciones emitidas por la derecha en este país y en todo el mundo desde hace mucho tiempo; y las pestíferas ciénagas que a veces se descubren también en la llamada izquierda revelan precisamente que eso no es izquierda, sino otra forma de derecha más o menos disfrazada para hacer,con la coartada de llamarse izquierda, el juego sucio a las fuerzas dominantes.

Hago un inciso. En la Transición se oía hablar continuamente de “los Poderes fácticos”, en la prensa escrita, en la audiovisual, en las tertulias, lasfamilias, los bares, en el trabajo… Se aludía con ello a la Banca y al gran capital, al Ejército, tan franquista todavía, a la Iglesia tradicional, a las altasmagistraturas, a los dueños de grandes medios de comunicación… Pero a partir de cierto momento (¿cuándo fue?) se dejó de hablar de ello, como si no existiera, y ahora ni se menciona. ¿Ya no hay poderes fácticos?

¿Alguien se cree que todo lo que pasa depende sólo de la voluntad popular a través de sus representantes? Hay aquí un hilo del que tirar, si alguien seatreve.) La derecha más rabiosa truena que la visita del Preboste es para ayudar aun gobierno criminal, mientras la menos extrema (una cuestión de grado donde los límites son cada vez más imprecisos) pone cara de póker anteesto y declara con voz sorda y contenida su “total acuerdo” con las prédicasdel chicaguense. Y aquí puede estar la otra cara del asunto. Por hablar que no quede, mientras no se pase de ahí. Habla lo que quieras, dirá alguien, que yo también hablo, y, además, hago, y bien que lo sabéis todos. Yencima pago. Todo el mundo sabe que el Vaticano depende económicamente de la iglesia norteamericana.Dicen que aquel georgiano con bigote que oprimía a la URSS dijo sarcásticamente: “¿Cuántas divisiones tiene el Papa?” Y el Pontífice deentonces, bastante fino y algo nazi, respondió; “Decidle a mi hijo José Stalin que encontrará mis legiones en el cielo,” mientras susurraba por lobajini “y mis acciones en Wall Street”.

Elvira Lindo, Un León despedazado. Aplaudieron todos en el congreso pero no por lo mismo, contentos como niños con un trozo de Papa en la boca. 

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