domingo, 30 de marzo de 2025

La familia Cortés de Luis Carandell: Manual de vieja urbanidad (6)

Manuel de Blas, coleccionista y experto en el tema, ha elaborado una lista de los principales libros de Urbanidad y entre ellos destaca la novela de Luis Carandell La familia Cortés: manual de la vieja urbanidad (Aguilar, 2000) que es todo un ejemplo de instruir deleitandoEl periodista no desaprovechó la oportunidad que le dieron sus editores de publicar un libro lleno de humor sobre la vieja urbanidad.

 De lo que se trata, nos dice Carandell, no es de contar la historia de esta familia burguesa sino de imaginar como seria su vida si cumpliera a rajatabla con las recomendaciones de los Manuales de Urbanidad, es decir de las recomendaciones de los autores citados en la selecta bibliografía del libro “del barón de Andilla, del Rvdo. Codina, de doña Pilar Pascual de San Juan, de don Ezequiel Solana o, en fin, de los muchos autores españoles y extranjeros que cultivaron la delicada ciencia, el arte primoroso de la Urbanidad”. Por sus páginas discurren los avatares de la familia Cortés desde el despertar, la familia se levanta antes de que salga el sol, hasta el ocaso. Ya por la mañana aparecen los padres correctamente vestidos y los niños aseados. Todos se disponen a tomar el desayuno en el comedor. Los hijos besan la mano del padre “¿Ha dormido usted bien papa? ¿Tiene usted algo que mandarnos? Y cada uno se dispone a sus quehaceres. El libro, más que para contarlo, es para leerlo y disfrutarlo, las más veces con la sonrisa en los labios.) y en la que agudamente, haciendo gala del ingenio que le caracterizaba, el autor imagina a una familia de la clase media acomodada que viviera en cualquier ciudad española entre, más o menos, 1870 y 1920.

—La Urbanidad, querido Nicolás, es el arte de agradar, de tratar a todos con la debida consideración y en conformidad con las buenas costumbres del país en el que vivimos. Cuando seas mayor y estudies latín, aprenderás que la palabra viene de urbs, que quiere decir «ciudad» y se refiere a Roma, la capital del mundo en la Antigüedad. Decía Cicerón, el gran orador, que aquellas obligaciones que contribuyen a la conservación de la sociedad y unión de los hombres, se deben anteponer a las que provienen del conocimiento y la sabiduría. ¿Comprendes?*

Leer o descargar el libro aquí 

*http://manuelblascuatro.blogspot.com/2021/12/la-familia-cortes-manual-de-vieja.htm.


domingo, 23 de marzo de 2025

Leonor Serrano, Diana o la educación de una niña en tiempos de cambio (5)

 
Entre los libros de lectura publicados en la época de la República cabe destacar la obra Diana o la educación de una niña
: Libro de lectura escolar dividido en tres grados de la autora Leonor Serrano (1933) que presenta grandes avances en comparación con los publicados anteriormente. La autora, maestra, abogada e inspectora de educación, ejemplifica en sus textos las teorías expuestas en su obra La educación de la mujer de mañana donde hace exaltación de los nuevos principios entre los que destaca la coeducación, la autonomía y la igualdad de la mujer. Defiende la obligación del Estado de dar respuesta a las nuevas necesidades surgidas a raíz de la incorporación de la mujer al trabajo. Sostiene que el matrimonio no es una profesión sino un contrato entre iguales, de ahí que defienda el derecho de la mujer a tener un trabajo remunerado. Aboga por el derecho al voto de la mujer y su acceso a todos los cargos sin restricciones, y también por una ley de divorcio y la supresión de la pena de muerte.

La imagen de la portada de los libros de Diana nos remite a la mitología romana y griega en la que Diana era la diosa de la caza, protectora de la naturaleza, vinculada a la luna y defensora de la maternidad y de la infancia y caracteriza por su belleza, fuerza y libertad. Las diferentes partes constituyen una narrativa biográfica del desarrollo de su protagonista a través de distintas formas narrativas, el cuento, el diario y el libro de viajes. Una niña para la que es tan importante el dominio de la máquina de coser como el de la de escribir,

El primer libro, correspondiente al Grado I, se estructura en trece capítulos; las narraciones nos muestran la vida de Diana y sus entornos formativos familiares, las lecturas y modelos de referencia, que transitan entre la reproducción del modelo de género femenino y las aventuras que le abren otras formas de pensar y proyectarse

El segundo libro, correspondiente al Grado II, narra la vida escolar de Diana, una escuela que, aunque muestra el modelo segregado de la época, en su interior se vive una educación abierta a la realidad, rompedora de jerarquías autoritarias, fomentadora del trabajo en equipo. Doce capítulos que nos muestran las relaciones entre la maestra y los alumnos y los valores de la amistad y el compañerismo. Defiende la coeducación como parte fundamental en la educación de la infancia, niños y niñas deben aprender juntos en la familia y también en la escuela, porque no solo les ayuda en su construcción como individuos, sino que les enseña el valor de la cooperación, superando la antigua idea individualista.

El tercer libro, correspondiente al Grado III, narra el camino formativo de Diana en su entorno social. Este libro se presenta dividido en dos partes. La primera, dedicada a la función de la escuela que debe permitir la participación económica de la mujer en la sociedad a partir de conocimientos técnicos. En la segunda, un libro de viajes por todas las regiones de España, Diana entra en contacto con los conflictos sociales de la época que le muestran la necesidad de introducir cambios que la llevarán a hacerse maestra. Explícitas son, en este sentido, las últimas palabras del libro:

"-Sí, señora,- continuó Don Luis. -Otros hacen edificios materiales. Yo quiero poner la primera piedra del edificio espiritual de la cultura patria. Que Diana enseñe lo que ha aprendido."

Para saber más: 

Leonor Serrano, educadora i feminista en temps de canvis (1890-1942).https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5639840.pdf

https://volveremosamacondo.blogspot.com/2014/07/la-lengua-de-las-mariposas.html


 



 


miércoles, 19 de marzo de 2025

Urbanidad en viñetas: Cartilla Moderna de Urbanidad (4)

La presencia de imágenes como instrumento pedagógico cobra una especial relevancia a
partir del s. XX, un ejemplo de ello son las 
viñetas ejemplificadoras que aparecen en las Cartillas Modernas de Urbanidad para niños y para niñas, editadas por los Hermanos Maristas en su editorial F.T.D. en 1927. Dos libritos muy cuidados en los que domina la imagen sobre el texto. El mensaje se transmite visualmente a través de una secuencia de viñetas en las que se emplean dos colores, que reflejan el comportamiento considerado socialmente adecuado valiéndose de un modelo y de un contramodelo. Cada viñeta viene acompaña un escueto pie de texto que explica y refuerza el mensaje visual. 

No cabe duda de que estas ilustraciones ejercen una función motivadora y complementaria en la enseñanza. "Estas viñetas, que recuerdan las estampas de aleluyas o aucas, donde bajo cada una de ellas aparece un dístico o pareado, muy conocidas dentro del ámbito popular catalán-valenciano, contraponen modelos de conducta mediante dibujos que refuerzan el modelo a seguir frente a su contrario en aspectos como lo considerado correcto de los gestos, acciones a seguir, valores o higiene. Todo ello sustentado bajo una ideología de clara diferenciación social entre un mundo urbanita y de posición acomodada frente a otro rural y de escasos medios. La censura social e ideológica, no solo respecto a las mujeres (cuyo papel se reducía a ser esposa y madre) sino también respecto a los criados o servidores domésticos"*.

*En enero de 1932, la Editorial FTD se constituyó como sociedad anónima pasando a denominarse Editorial Luis Vives S.A. (Edelvives).

*https://adarve5.blogspot.com/2021/06/codigos-sociales-de-urbanidad-y-de_14.html







viernes, 14 de marzo de 2025

El padre Codina: Urbanidad en verso (3)

 
La Urbanidad no solo 
es una disciplina que enseña a vivir en sociedad, sino también un modo de adoctrinamiento para salvaguardar el orden y la paz social que definía el modelo de hombre y mujer urbano de la época. Los autores de urbanidades escolares del XIX insisten en aclarar que se trata de un código social que “emana de la religión y la sana moral”La inclusión de la Urbanidad en las escuelas inculca valores, actitudes y conductas en los alumnos para que puedan transferirse al contexto familiar y social de los mismos. 

Los preceptos de cortesía y decoro llegan a los escolares en forma de manuales, tratados o cartillas, o como complemento de los libros de lectura como hemos visto en entradas anteriores. Los libros presentan los contenidos de la disciplina bien por el sistema de pregunta-respuesta como en el catecismo. utilizado en Breve tratado de urbanidad para las niñas ( Paluzie,1884) de Pilar Pascual, bien a modo de máximas o preceptos, a veces en forma versificada y, otras veces, con viñetas ilustrativas que favorecen el aprendizaje. 

El presbítero y profesor de instrucción pública, D. José Codina redactó en la primera mitad del siglo XIX varios textos breves de urbanidad adoptando la forma versificada –un procedimiento didáctico muy adecuado para la memorización del texto– que gozaron de una gran aceptación a lo largo de muchas décadas con innumerables reediciones. El Tratado completo de urbanidad en verso para uso de los jóvenes, ilustrado con notas sobre el modo de producirse cortésmente (Barcelona, 1838), y el Tratado completo de urbanidad en verso para uso de las niñas (1838). Los dos tratados de unas 60 páginas sin grabados son obras breves escritas en octavas. Al final se incluyen unas 100 preguntas relativas al texto que precede. A pesar de que se dice que el texto está escrito en octavas, más parecen octavillas, la octavilla es una estrofa de ocho versos de arte menor formada por dos redondillas en la que una de las rimas se repite en la segunda de ellas (rima consonante -aab-ccb).

 


Tratado Completo de Urbanidad en Verso by Antonio Lorenzo

Paras saber más

Almanaque: Códigos sociales de urbanidad y de buenas maneras [I] (adarve5.blogspot.com) Un recorrido histórico por los libros de urbanidad.

sábado, 8 de marzo de 2025

La buena Juanita y Flora: adoctrinamiento para niñas (2)

La vida de los hombres y mujeres está condicionada por la procedencia social y familiar y por el contexto rural o urbano. Pero las mujeres nunca han tenido las mismas posibilidades de acceso a la educación que los hombres, lo que ha determinado su exclusión de la vida social y de las instituciones. La desigualdad manifiesta entre niños y niñas se perpetuaba en las escuelas segregadas por sexo amparadas por la iglesia católica. Hace aproximadamente siglo y medio se publicaban en nuestro país los primeros libros específicos para la enseñanza de la mujer.

En vista de la aceptación que tuvo el Juanito de Parravicini (1836), dos editores, Calleja y Faustino Paluzíe publicaron en el siglo XIX y la primera mitad del XX, libros de lectura con niñas de protagonistas cuando la ley Moyano de 1857 ordenó la creación de una escuela para niñas en toda población de más quinientas almas. Las niñas de las clases populares empezaron a asistir a las escuelas recibiendo una instrucción muy diferente a la de los niños: debían convertirse en buenas esposas y madres, además de ser excelentes hijas. Como afirma Pilar Ballarín la asignatura de «Ligeras nociones de higiene doméstica» junto con la reorientación que se dio a las «labores propias del sexo» hacia la utilidad familiar fueron los instrumentos clave para el alejamiento de las mujeres del mercado laboral y la devaluación de los trabajos que éstas desempeñan»

La buena Juanita

La buena Juanita, 1876
El educador italiano Pasquale Fornari en 1874 publicó El buen Juanito educado e instruido, y dos años más tarde La buena Juanita educada e instruida. Este último libro llamó la atención del editor Saturnino Calleja, que lo adaptó para las niñas españolas con el título de La buena Juanita, en su doble vertiente de libro escolar de lectura y de buenos modales. De 1890 a la de 1940 se hicieron numerosas ediciones, pero las lecciones de urbanidad permanecieron inmutables, se trataba de transmitir a las niñas los recios principios de la sociedad burguesa. Juanita era la “buena” niña, complemento del “buen” varón, adornada con grandes cualidades y virtudes. Recibe lecciones por partida doble, pues además de las que aprende de la maestra, en casa su madre comienza ya a instruirla sobre los quehaceres del hogar para que llegue a ser también una modélica ama de casa. Así se perpetuaba el patriarcado en la escuela como centro formador de madres de familia al cuidado del hogar, el marido y los hijos. La urbanidad femenina era por tanto mucho más estricta que la masculina, debido al papel ejemplarizante y formativo que se esperaba de unas esposas sin tacha que ya desde pequeñas debían comportarse como pequeñas damas angelicales que tienden a desvalorizar sus propias necesidades y deseos por los de las personas cercanas a las que cuidan. 

En el preámbulo se afirmaba que: “Juanita es una niña que aún no ha cumplido los ocho años. Es muy cariñosa con todo el mundo, y, por lo mismo, todos la quieren y le desean mucho bien. Y además de ser muy buena, es muy estudiosa. Su mamá va enseñándole poco a poco los quehaceres de la casa. También va a la escuela, y escucha con respeto y atención las explicaciones de la Maestra, se fija mucho en lo que ésta le dice, y lo conserva en la memoria para practicarlo. No cabe duda de que, siguiendo así, Juanita llegará a ser pronto una mujercita de su casa”.

 El librito formaba parte del método de lectura Lecciones de una madre que consta de cuatro partes: 
- Primera:  Ejercicios preliminares y fugas de palabras. 
- Segunda: La buena Juanita, nociones de urbanidad y cortesía en forma de 20 narraciones breves.                   
 En el capitulo VIII encontramos otro ejemplo del enseñar asustando como ya hemos visto en JuanitoNo os metáis los alfileres en la boca relata la historia de Casilda, una amiga de Juanita, muy hábil confeccionando ropa para sus muñecas que al coser se mete los alfileres en la boca para tener las manos libres. La imprudencia de esta niña se verifica cuando un día de improviso entra un perro y por el susto se traga dos agujas y un alfiler que le provocan la muerte entre atroces dolores. "Llorando, acompañó Juanita al féretro al cementerio, y se acordó siempre de tan triste ejemplo".
Este es el epílogo del libro:
Juanita conservó siempre en la memoria estos cuentecitos de su abuelita y las lecciones morales que de ellos se desprendían. De este modo, queriendo mucho a su mamá y a su papá, respetando a los ancianos, mirando a su  maestra como a su segunda madre, no deseando mal a nadie, haciendo todo el bien que podía, como manda nuestra santa Religión católica, apostólica, romana, y estudiando mucho, llegó a ser considerada como modelo de niñas y querida por todo el mundo. Niñas, imitad siempre a Juanita, y sed buenas y aplicadas si queréis ser felices.

-Tercera: Vocabulario caligráfico ilustrado
- Cuarta: Recuerdos históricos que tienen una finalidad pedagógica. 

Lo puedes leer o descargar aquí 

Flora o la educación de la niña

Paluzie encargó la redacción del libro Flora o la educación de una niña (1881) a la escritora Pilar Pascual de Sanjuán que definía el modelo de mujer convencional, basado en la diferenciación y en la exclusión, al que hay que imitar, pero intentando mejorar algo la autoestima y las condiciones de vida de las mujeres. 

Flora es una niña de clase media ilustrada, una familia de orden; el abuelo era militar retirado y el padre abogado; vivía con sus padres y sus abuelos paternos. La autora va describiendo la vida de Flora y refleja algunos tópicos acerca de las clases populares que reflejan el sentido paternalista propio de la épocaCon un estilo especialmente florido se la compara con un pequeño y delicado capullo que se convertirá en una fragante flor y con un fruto excelente cuya dulzura deleitará a todos los que alcanzan a probarlo. 

Las características principales de Flora eran la bondad, obediencia, prudencia, humildad e inocencia. A lo largo de la obra se ve cómo va desarrollando virtudes y conductas siguiendo las enseñanzas que su madre y su abuela le ofrecen en todas las ocasiones que se presentan. El padre también aparece como educador, pero se centra más en las cuestiones intelectuales que se consideraban imprescindibles para una niña de su época.
El libro se divide en tres partes, Flora párvula, Flora niña y Flora adolescente, que giran en torno a sus vivencias; contiene ilustraciones que representan escenas que se describen en el texto o que muestran lo que se está explicando, siendo la mayoría de Historia natural (elefante, abeja, cascada, volcán, barómetro, la Luna…). 

Este es el final del libro que termina con Flora felizmente casada: 

     Ya veis, queridas lectoras, el fruto de la esmerada educación que vuestra amiguita ha recibido. Os la he presentado en la cuna, hemos presenciado su desarrollo, la hemos visto iniciarse en los secretos de la naturaleza y adquirir los conocimientos útiles a la mujer, corregir los defectos que se insinuaban en su corazón de niña, robustecerse en la virtud con el apoyo de sus prudentes y sabios educadores y llegar a ser, después de una hija tierna, obediente y respetuosa, una esposa modelo y excelente madre". 

   Os he ofrecido un modelo, el imitarle no es difícil. ¡Dichosas vosotras si podéis superarlo!

Superarlo he dicho, porque con buena voluntad todo es posible, y así como en el corazón humano hay a veces insondables abismos de perversidad, que contrastan y aterran al que los profundiza, hay también tesoros de virtud, cuyo germen colocó en él la Providencia, y que convenientemente desarrollados convierten a los niños en ángeles de inocencia y de candor, al hombre y la mujer en seres, privilegiados que derraman la dicha en su familia y en su patria, y que honran y enaltecen la humanidad.


Lo puedes leer o descargar aquí

Otros libros didácticos para las niñas

A la buena Juanita Flora le siguieron otros libros didácticos destinados a la educación de las niñas, solían titularse con los nombres más utilizados de mujer: Carmencita, Flora, Juanita, Diana, Mari Sol. Eran modelos a imitar, un espejo en el que se miraban las pequeñas lectoras. A la niña de la época se la adornaba con metáforas botánicas (un “pensil” o “florilegio” de plantas delicadas, coloristas y perfumadas), como acompañamiento a su condición de “perla” o “ángel” del hogar. La higiene y la economía determinaban el gobierno de la casa, en el que la mujer también se aplicaría a las “labores” que aprendió en la escuela. En la calle, acomodará su conducta a las reglas de cortesía, recato y pudor. Mientras que al varón se le asignaba un carácter “viril”, procreador de la especie, y una “rosa de los vientos”, que le permitiría elegir el mejor camino hacia estudios o profesiones más en consonancia con su superior estatuto antropológico*. 

Las imágenes de anatomía que circularon en las escuelas en los siglos XIX y XX trataron de ocultar los órganos sexuales externos del hombre y de la mujer en la iconografía hasta hacerlos prácticamente invisibles. Cuando estas anatomías muestran el feto de la mujer embarazada lo hacen sacándolo fuera del cuerpo de la madre, a fin de ocultar la procedencia “natural” de los recién nacidos, y de salvaguardar de este modo la doctrina de la Iglesia en la materia. El pudor y el recato eran fundamentales: "Los modales de las niñas bien educadas deben ser como las tapias del jardín del cura: flores y no espinas. Es un jardín hermoso, niñas, el alma, y el cuerpo es el cercado que la resguarda. Guardad el cuerpo, y guardaréis las flores que tiene dentro" .

Para saber más

* Pág. 71  Agustín Escolano Benito, Flora o la educación de una niña  un estudio sobre la formación de la mujer en la sociedad tradicional, basada en la diferenciación y en la exclusión, categorías y valores que dominaron la educación de la “preciosa mitad del género humano”- https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/13326/1/Feminismos_13_05.pdfhttps://www.museoandaluzdelaeducacion.es/la-buena-juanita/

jueves, 6 de marzo de 2025

Juanito de Parravicini: adoctrinamiento para niños (1)

                                    Paluzie editores (Facsímil, 2019)

Los contenidos de los libros de lectura afectan positiva o negativamente a sus lectores por lo que siempre ha habido un gran interés en controlar su utilización en la educación infantil. A lo largo de la historia las diferentes ideologías dominantes los han utilizado como medio de adoctrinamiento. Un ejemplo de ello son los libros de buenas costumbres y urbanidad que se leían en la escuela para fomentar el interés por la lectura y aleccionar a los niños, inculcándoles las ideas propias del sistema en el que vivían, muchas veces acompañados de cuentos y narraciones breves. Recordemos que el modelo que debían seguir los niños y las niñas, segregados en la escuela, era diferente y claramente discriminatorio para las mujeres.

Urbanidad para niños y para niñas. Ed. Calleja (1890)
A mediados del siglo XIX llegaron a la escuela los libros de buenas costumbres, donde se dictaban la moralidad, las virtudes y algunas reglas de protocolo e higiene necesarias para desenvolverse en la vida cotidiana basándose en los conceptos de armonía, equilibrio y aseo. Estos tratados de urbanidad siempre habían existido para las clases pudientes, pero la construcción de la sociedad burguesa exigió entonces que esas reglas entraran también en la escuela al mismo tiempo que el Estado extendía la educación a clases menos favorecidas. Docilidad, sumisión, respeto al orden social eran los valores que había que inculcar a los niños. La desigualdad entre niños y niñas se manifiesta en aspectos como la vestimenta, códigos de comportamiento (verbal y no verbal) sobre el saludo, el trato y la conversación, la higiene, los modales en la mesa, el aseo o la regulación de las necesidades fisiológicas.

El paradigma fue Juanito de Parravicini (1837) traducida al español en 1848 que gozó de un enorme éxito y sirvió de referencia a muchas publicaciones posterioresLa literatura infantil italiana gozó de gran predicamento en la España del XIX y comienzos del XX, siendo sus máximos exponentes el conocido Corazón de Edmundo de Amicis (1886) donde se inculcaba a los jóvenes italianos el amor a la patria, el respeto a la autoridad y a los padres, el espíritu de sacrificio, el heroísmo, la caridad, la piedad, la obediencia y también el mejor modo de soportar las desgracias de la vida. También fue muy popular el libro de Silvio Pellico Los deberes de los hombres (1832) A principios del siglo XX, se tradujeron: Deberes del hombre de Mazzini, El Amigo de Pazzi y ¡Casa mía! ¡Patria mía! de Fabiani. 


Juanito 

Se hicieron muchas ediciones de Juanito, lectura e instrucción moral de los niñosdel milanés Luigi Alessandro Parravicini, traducción del original italiano “Giannetto”. El libro estuvo presente en nuestras escuelas hasta mediados del siglo XX. Yo desconocía la existencia del manual, pero un amigo más versado en estos temas que lo tuvo como lectura obligatoria en su infancia, me lo recomendó prestándome una edición facsímil de Paluzie. Su lectura no me ha sorprendido, esa era la educación que recibieron mis abuelos y mis padres y que me transmitieron tanto en casa como en mis primeros años de escolarización. 

Las cuatro eses del hombre: santo, sabio, sano y social 
Básicamente, "el Juanito" era el manual del niño modelo de la época, es decir, un niño burgués, conservador y cristiano,
 hijo de un modesto comerciante y de una madre analfabeta. Un libro de adoctrinamiento para niños, escrito con la intención de perpetuar un orden social impuesto por las clases privilegiadas de acuerdo con las buenas conductas cristianasUna mezcla de enciclopedia infantil abreviada y manual de educación escolar en la que se entremezclan pequeños cuentos que encierran una lección moral. Además, el autor nos expone conocimientos, al nivel de la época, de anatomía, geografía y ciencias naturales, zoología, botánica... 

Está dividido en cuatro partes:
- Primera parte. El cuerpo del hombre. Distinción entre las necesidades y las comodidades     de la vida. Deseos inmoderados y pasiones. Deberes del hombre. 
- Segunda parte: El origen de las artes y y de los oficios
- Tercera parte: Sistema planetario. Geografía física y política. Los tres reinos de la naturaleza
- Cuarta parte: La familia de Juanito.

Las reglas de urbanidad son normas básicas de los usos sociales, basadas en las nociones de orden y respeto. Sobre todo, respeto a Dios, a los padres y a los maestros. El trato con los padres está marcado por una mezcla de distancia y sumisión no exenta de amor. Los maestros son los segundos padres a los que se les debe también respeto, obediencia y agradecimiento. Finalmente Juanito logra por su buena conducta casarse con una mujer rica y virtuosa.


Las lecturas de los cuentos pretenden enseñar deleitando, pero más bien se enseña asustando. Veamos un ejemplo: Juanito comete un pequeño pecado al robar una pera a un vecino y su padre no cesará de recordarle el delito hasta que, para que no vuelva a repetirlo y rectifique su conducta, le llevará a conocer la miseria de la cárcel donde encontrará preso a un antiguo compañero de juegos, un niño malo convertido en delincuente..

A partir de la moralidad cristiana se condiciona y regula la conducta física y la actitud corporal. El cuerpo seguía considerado como una fuente potencial de corrupción y desorden. Además de prescindir de descripción del aparato reproductor, en el libro encontramos ejemplos de misoginia, clasismo y racismo. Misoginia porque refleja una diferenciación social y educadora entre niños y niñas. Clasismo porque se da por supuesto que ricos y pobres pertenecen a esferas distintas porque Dios así lo ha querido y que ser pobre no te hace infeliz si cumples con los deberes con la sociedad y con Dios, y te esfuerzas en trabajar. Racismo porque al describir a los orangutanes los compara con los negros africanos*. 

No me extiendo más sobre esta lectura decimonónica que se perpetuó en las aulas y que  dejó un poso inolvidable en algunas personas. Recomiendo leer el artículo del blog de Manuel Martínez Bargueño "Juanito de Parravicini" que incluye esta valoración: "hoy nos parece oprobioso e injusto impuesto por las clases privilegiadas"

 Aquí lo puedes leer o descargar.


Tesoro de las escuelas 
Calleja, 1890

Existe una secuela de Juanito llamada Tesoro de las escuelas que contiene una selección ampliada del texto original con otras muchas materias: historia sagrada, historia de España, conocimientos útiles e inventos modernos, realizada por S.C. Fernández y editada por Calleja en 1890. El famoso editor, pedagogo y escritor, difundió las tendencias pedagógicas europeas llenándolas de didácticas ilustraciones realizadas por afamados dibujantes. Su labor editorial estuvo orientada hacia dos frentes. El primero a la edición de cuentos infantiles y el segundo a la edición de libros escolares. Su filosofía consistía en abaratar el precio final del producto y publicar un mayor número de ejemplares.

Aquí lo puedes leer o descargar.

Para saber más:

- Antonio Lorenzo, Códigos sociales de urbanidad y buenas maneras: 
 https://adarve5.blogspot.com/2021/05/codigos-sociales-de-urbanidad-y-de.html. Un pequeño recorrido sobre el contexto histórico-social de estos códigos de buenas maneras.


lunes, 24 de febrero de 2025

El secreto de la juventud: la curiosidad por aprender


                                      Señores y damas, en toda edad

                                          se puede aprender,

                                  con la condición sola y pura 

                                 de no saber; y mientras sigáis

                                          aprendiendo, jamás

                                     temáis la vejez ni la tumba.

                                 Ese es el secreto de la juventud...

 

                                                                            A. Gª Calvo, Ismena


El secreto de la juventud, como afirma García Calvo, es seguir aprendiendo. Yo añadiría que el motor que mueve el aprendizaje es la curiosidad por nuestro entorno que nos devuelve a la niñez y nos mantiene la mente activa.

El texto pertenece al coro final de la tragedia musical Ismena (1980). Agustín García Calvo la recitó en los estudios de Radio la UNED, la grabación se tomó como guía para los textos y coros de la obra en el intento de representación que Ester Bellver y un grupo de actores trataron de llevar a cabo en el año 2005. 

https://bauldetrompetillas.es/agustin-garcia-calvo/del-teatro-2/ismena/