martes, 7 de septiembre de 2021

Erik Ravelo denuncia el maltrato infantil



La primera imagen se refiere al sacerdote pedófilo y la complicidad del Vaticano.

La segunda imagen se refiere al turismo sexual en los países asiáticos

La tercera imagen se refiere a las guerras.

La cuarta imagen se refiere al tráfico de órganos en el mercado negro, donde las primeras victimas son los niños de los países más pobres.

La quinta imagen se refiere a las armas libres en los Estados Unidos.

Y la sexta imagen se refiere a los enormes daños causados a los niños por las grandes cadenas de comida rápida.  

La obra se titula Los Intocables, realizada por Erik Ravelo, un fotógrafo artístico cubano al que le gusta impactar y provocar. Antes este artista  tuvo una gran repercusión con otros trabajos como la campaña Unhate que realizó para Benetton, en el que varios líderes políticos aparecían besándose a pesar de las enormes diferencias entre ellos.

https://www.xatakafoto.com/fotografos/los-intocables-de-erik-ravelo-un-provocativo-trabajo-de-denuncia

viernes, 3 de septiembre de 2021

Canciones de la prisión: Mikis Theodorakis y Georges Moustaki (1970)


Ha muerto el músico Theodorakis, un hombre indomable. Su claro compromiso político por la revolución y la libertad le hizo acercarse a los perdedores y a los perseguidos. Buen momento para recordar el documental de Roviros Manthoulis de 1970 ( "Nous sommes deux"). Mikis sale de la prisión de Oropos tras haber pasado años en las cárceles de la dictadura de los coroneles griegos y se exilia en Paris. Esa misma noche con George Moustaki (el último Ulises), traduce al francés las canciones que escribió en la cárcel. La sintonía entre ambos es total y fue el comienzo de una gran amistad. Aquí los tienes ensayando dos temas que Theodorakis había compuesto en la cárcel y que Moustaki popularizó en todo el mundo: “L´homme au coeur blessé” (El hombre del corazón herido), dedicada a sus compañeros de prisión e “Imaste dio”, un himno para todos los griegos que luchaban, y luchan, contra la dictadura que Moustaki tradujo por “Nous sommes deux”. El músico griego antes había colaborado con el cantante español Paco Ibañez, exiliado en París de la dictadura franquista.

 

¿Adónde fueron los compañeros

Con sus risas y canciones?

Las cuatro paredes de su casa

Solo abrigan la ausencia.

Día tras día pasan los días,

Dejando atrás la vida.

L´homme au coeur blessé, Moustaki-Theodorakis

domingo, 15 de agosto de 2021

Talibán, el grupo islamista, regresa al poder en Afganistán

 



Imagen que refleja un mundo al revés

martes, 3 de agosto de 2021

«Distinto», poema de Juan Ramón Jiménez

Los iguales son aquellas personas que piensan y actúan de un modo establecido (como pasa con el nazismo y el fascismo, y los radicales religiosos) y no admiten que otros sean y piensen de distinto modo. Los iguales son, por ejemplo, los machistas, los racistas, los homófobos y las personas autoritarias, que persiguen a quienes son distintos a ellos.

Si la naturaleza es variada y no hay monte o río que sea igual al de al lado, lo mismo pasa con con los seres vivos. Con los seres humanos: Todos somos distintos; y lo que nos diferencia a unos de otros es lo que enriquece las relaciones sociales. El poema, simboliza eso: el respeto, la tolerancia, la lucha por la libertad de pensamiento y de culturas. Que la cultura de paz sustituya a la cultura de guerra.

https://enunrincondelalmablog.wordpress.com/2014/10/14/distinto/

Comentario de texto: https://clublecturacastellnovo.wordpress.com/2020/07/14/guia-de-lectura-poesia-distinto-de-juan-ramon-jimenez/#:~:text=Lo%20quer%C3%ADan%20matar%20los%





viernes, 30 de julio de 2021

Antología de relatos 'De bares y mujeres' (ed. Pregunta)

De bares y mujeres (Editorial Pregunta) recoge relatos inéditos de 14 escritoras que reflexionan sobre la presencia social de la mujer en los bares a lo largo del tiempo: Marta Armingol, Olga Asensio, Laura Bordonaba Plou, Clara Castán Ibarz, Begoña Fidalgo, Paula Figols, Chusa Garcés, Magdalena Lasala, Elvira Lozano, Rosa Martínez, Angélica Morales, Eva Pardos Viartola, Clara S. Mendívil y Laura Serrano.

Tradicionalmente, a las mujeres encerradas en casa con la pata quebrada y con poca vida social, los espacios públicos les han sido vedados. Siempre ha habido prejuicios sobre las que se saltaban las normas no escritas, sobre todo si frecuentaban los bares y lo hacían solas. La barra era la separación entre los dos mundos, se toleraba que estuviesen detrás pero no delante, sirvientas pero no clientas. ¿Qué hacía una mujer en un bar? Nada bueno, o buscar a sus maridos para que volvieran a casa. Ausentes en los casinos. Presentes en las cafeterías, de desayunos con las otras madres, de tortitas con nata por la tarde para recogerse pronto y cuidar de sus hijos. Ahora, los bares son espacios reconquistados a los hombres, pero me temo que son como los patios del colegio, donde permanecen arrinconadas por la testosterona y el fútbol. 



Buscando información me he encontrado con otro libro de relatos Mujer en el bar (2019) del escritor asturiano Ovidio Parades que nos presenta un mundo literario poblado de mujeres, casi todas de mediana edad, casi todas enfrentadas a situaciones difíciles, a las que amenazan la muerte y la enfermedad, la soledad o el conflicto laboral, pero también la vida, los deseos de vivir pese a todo, de reír y de hacer frente a la adversidad. Mujeres en estado puro, a la barra de un bar o en la terraza de un café.

La portada del libro recoge un fragmento del sugerente cuadro “Nighthawks” (Halcones de la noche) de Edward Hopper pintado en 1942. El título de la obra es metafórico, los halcones de la noche en realidad son las personas que se encuentran despiertas durante la noche deambulando por la ciudad, por eso en español la pintura también es conocida con el nombre “Noctámbulos”.

sábado, 24 de julio de 2021

La mala pata y la mala racha

Prefiero pensar, como Eduardo Galeano (El libro de los abrazos), que mi nueva caída es producto de una mala racha y no de la vejez o de alguien que me quiere mal. 


 *Gualicho: encantamiento.

viernes, 23 de julio de 2021

Muñoz Molina: Prosa de infamia y lenguaje del odio

 https://elpais.com/babelia/2021-07-23/prosa-de-infamia.html

La carta recibida es anónima, pero la prosa es del todo familiar. La originalidad no suele ser un rasgo en el lenguaje del odio.


(...) La carta es anónima, pero la prosa es del todo familiar. La originalidad no suele ser un rasgo en el lenguaje del odio. La prosa, la sintaxis, los lugares comunes, la chanza sobre los privilegiados que se declaran de izquierdas, es exactamente la misma que borbotea como un potaje inmundo en tertulias de radio, en columnas de periódico, en las ristras de comentarios a los artículos: y todo eso multiplicado en su furia y su toxicidad en las redes sociales, cañerías de basura que infaman el aire incluso de quienes se mantienen al margen de ellas. Si el objetivo de la cacería son dos personas juntas, la saña no se dobla, sino que se multiplica, así como las posibilidades de la burla, de la sórdida carcajada masculina española, la cuadrilla observando, quién sabe, por la cristalera, desde la barra de un bar, en este barrio en el que hay tantos, tantas posibilidades de cruzarse con nosotros, de saludarnos. Mucha gente lo hace, educada y cordial: un hombre o una mujer se acercan, dicen unas palabras amables, se alejan luego con mucha discreción. Cada cosa que nosotros escribimos lleva bien claro nuestro nombre. Nuestro espacio público es el de la libertad y el de la intemperie. Ni tiramos piedras ni escondemos la mano. Ponemos los cinco sentidos en cada frase que escribimos. Después de muchos años viviendo de nuestro trabajo y defendiendo en voz alta y clara los valores que nos parecen esenciales nos hemos llevado un cierto número de sinsabores, inevitables en un país tan bronco, pero también hemos recibido el afecto de personas que, siendo desconocidas para nosotros, nos han abierto un lugar en sus lecturas, y por lo tanto en sus vidas.

Yo recibí unas cuantas cartas llenas de odio cuando ingresé en la Academia, en 1996, con un discurso en el que vindicaba la figura de Max Aub y con ella la tradición política y cultural de la II República. Tantos años después, un encono semejante regresa, no sé si renacido o nunca apaciguado, igual que regresan los sobres sin remite y las cartas sin firma. La diferencia es que el lenguaje agresivo de ahora no es una bilis secreta, como la de entonces, sino una copia exacta de lo que se publica cada día en la plena luz del periodismo de insulto, sarcasmo y libelo: la prosa epistolar de nuestro valiente vecino sin cara la hemos leído mucho estos últimos meses, en particular desde que tuvimos el atrevimiento de solicitar el voto para la izquierda en las elecciones de Madrid. El estilo es el hombre y la estética es la ética. A la bajeza del anónimo nuestro merodeador añade la del plagio.