domingo, 16 de octubre de 2011
Clases de semántica para el juez del Olmo
Hay que practicar con el diccionario y a ver si hablamos con propiedad...
Carta urgente al impagable juez Del Olmo. Me ha llegado anónima.
Estimado juez del Olmo:
Espero que al recibo de la presente esté
usted bien de salud y con las neuronas en perfecto estado de alerta como es habitual en Su Señoría. El motivo de esta misiva no es otro que el de solicitarle amparo judicial ante una injusticia cometida en la persona de mi tía abuela Felicitas y que me tiene un tanto preocupada. Paso a exponerle los hechos: Esta mañana mi tía abuela Felicitas y servidora nos hemos cruzado en el garaje con un sujeto bastante cafre que goza de una merecida impopularidad entre la comunidad de vecinos. Animada por la última sentencia de su cosecha, que le ha hecho comprender la utilidad de la palabra como vehículo para limar asperezas, y echando mano a la riqueza semántica de nuestra querida lengua castellana, mi querida tía abuela, mujer locuaz donde las haya, le ha saludado con un jovial "que te den, cabrito".
Como una hidra, oiga. De poco me ha servido explicarle que la buena de la tía abuela lo decía en el sentido de alabar sus grandes dotes como trepador de riscos, y que en estas épocas de recortes a espuertas, desear a alguien que le den algo es la expresión de un deseo de buena voluntad. El sujeto, entre espumarajos, nos ha soltado unos cuantos vocablos, que no sé si eran insultos o piropos porque no ha especificado a cuál de sus múltiples acepciones se refería, y ha enfilado hacia la comisaría más cercana haciendo oídos sordos a mis razonamientos, que no son otros que los suyos de usted, y a los de la tía abuela, que le despedía señalando hacia arriba con el dedo corazón de su mano derecha con la evidente intención de saber hacia donde soplaba el viento.
Como tengo la esperanza de que la denuncia que sin duda está intentando colocar esa hiena -en el sentido de que es un hombre de sonrisa fácil- llegue en algún momento a sus manos, le ruego, por favor, que intente mediar en este asunto explicándole al asno, expresado con la intención de destacar que es hombre tozudo, a la par que trabajador- de mi vecino lo de que las palabras no siempre significan lo que significan, y le muestre de primera mano esa magnífica sentencia suya en la que determina que llamar zorra a una mujer es asumible siempre y cuando se diga en su acepción de mujer astuta.
Sé que es usted un porcino -dicho con el ánimo de remarcar que todo en su señoría son recursos aprovechables- y que como tal, pondrá todo lo que esté de su mano para que mi vecino y otros carroñeros como él -dicho en el sentido de que son personas que se comen los filetes una vez muerta la vaca - entren por el aro y comprendan que basta un poco de buena voluntad, como la de mi tía abuela Felicitas, para transformar las agrias discusiones a gritos en educados intercambios de descripciones, tal y como determina usted en su sentencia, convirtiendo así del mundo un lugar mucho más agradable.
Sin más, y agradeciéndole de antemano su atención, se despide atentamente, una víbora (evidentemente, en el sentido de ponerme a sus pies y a los de su señora)."
El juez Del Olmo no superaría nunca la unidad uno de Lengua de 3. º de la ESO: la comunicación. El juez ha demostrado que no sabe interpretar una situación comunicativa como es debido. Quizá le convendría repasar los elementos que intervienen en un acto comunicativo, especialmente el papel que desempeña el contexto (circunstancias extralingüísticas) y la relación entre emisor y receptor (jerarquía maltratador contra víctima, distanciamiento afectivo) en la correcta decodificación de los mensajes. Cuando el ex marido (emisor) intimida (intención comunicativa) a su ex mujer (receptor) por teléfono (canal), con juicios como "eres una zorra" (mensaje), nadie en nuestro contexto sociocultural admitiría que la frase se ha usado en sentido positivo.
A su señoría habría que recordarle que las acepciones cobran sentido dentro de un contexto de uso y, en el caso que nos ocupa, no es otro que el de la violencia verbal intimidatoria.
Lourdes Doménech
Roberto González de Cuenca, El padre que escupía sonetos en un periódico
El viernes asistí conmovida a la presentación del libro de Roberto González de Cuenca El padre que escupía sonetos en un periódico. Él mismo afirma que lo escribió “ hastiado de las injusticias que está soportando nuestra sociedad e indignado del futuro rasgado que van a dejar a mi hija”. Me pareció que Miguel Hernández se reencarnaba en el físico y la voz de este poeta. El movimiento 15-M, verdadero viento del pueblo, ya tiene cronista. Os dejo aquí un soneto y el vídeo de la presentación como muestra de esta poesía necesaria. Y pretendo, si se deja, traerlo al instituto.
Revolución Democrática
Saltaron las alarmas con campana,
Donde se teje el kilómetro cero,
Donde se comen uvas con esmero,
Gente diversa, culta y campechana.
Indignados ante orden guardiana,
Les cayeron los golpes de aguacero,
Sus flores eran balas de artillero,
El día del santo, paz de mañana.
Propagaron las plazas, abolieron,
Traspasaron las fronteras, hermanos,
Les ningunearon, multiplicaron.
Marcaron ciertas cruces con sus manos,
El capital avaro sentenciaron,
Al corrupto le llenaron de granos.
Vídeo de presentación:http://vimeo.com/30693773
sábado, 15 de octubre de 2011
Antonio Miguel Carmona en la Asamblea de Madrid: este sí que sabe de educación
Desgraciadamente, no pudimos enterarnos de su intervención en la Asamblea de Educación por ningún medio de comunicación porque la atención la acaparó Esperanza Aguirre con sus absurdas críticas al "negociazo" de las camisetas.
miércoles, 12 de octubre de 2011
A Gallardón tampoco le gustan las camisetas verdes
Nunca tan pocas palabras dijeron tanto. Este es el relato de Olga Maccario, compañera de fatigas en el instituto y en esta guerra sucia por parte de los dirigentes políticos de la Comunidad de Madrid. Creo que deberíamos ir siempre con las camisetas verdes por la calle y dar las clases con ellas. Es más, deberíamos venderlas.
"Esta mañana salimos con las camisetas verdes, éramos 3. Estuvimos un ratito en el desfile de las fuerzas armadas y luego, como era jornada de puertas abiertas, quisimos entrar a conocer el palacio de gallardón. Una guardia nos dijo que “no se podía entrar con camisetas reivindicativas”. Protestamos, llamó a un superior, que dijo que nos apoyaba pero que tenía órdenes específicas del jefe de seguridad del ayuntamiento respecto a las “camisetas reivindicativas”. Protestamos un poco y le agradecimos que nos hiciese saber que las camisetas eran tan poderosas".
La falta de ciertas mayúsculas es intencionada.
Menos mal que a todo cristo sí le gustan las camisetas verdes.
Para finalizar, un karaoke para cantar en familia, con los amigos y con los alumnos:
Las mentiras de Figar y Aguirre
Visita el siguiente enlace:
http://zonaretiro.com/pizarra-digital/las-diez-omisiones-de-figar-y-aguirre/
Tu desprecio será mi fuerza
Sé que me desprecias. Siempre lo he sabido. Me lo decían tu mirada y tus falsas promesas. Cuando decías que yo para ti era una prioridad y que mi trabajo te importaba, sabía que me estabas mintiendo. Ahora, ya es público tu desprecio.
Creo que en realidad me tienes miedo. Sabes que soy quien enseñará a leer a Hanna para que pueda estudiar Derecho, quien ayudará a que Luis aprenda un oficio y quien procurará que el padre y la madre de José Ignacio se interesen por sus estudios para que no abandone el instituto sin acabar la Secundaria. Sabes que soy el ascensor y soy la puerta. Sabes que soy una amenaza para tu poder porque vengo cargado de ideas y de palabras y a ti te da miedo que se piense y que se hable.
También conozco tu estrategia: sé que intentarás enfrentarme con los padres y las madres de mis propios estudiantes. Usarás los lugares comunes para intentar que no me apoyen. Buscarás dividirnos, segmentarnos, fragmentarnos. Pero no lo conseguirás.
Tú quieres construir una sociedad de consumidores obedientes y pagadores devotos mientras que yo procuro una sociedad de ciudadanos libres. Tú buscar dominar a todos sometiéndome a mí; yo busco liberarlos a pesar de ti. Tú crees que estoy solo y, sin embargo, yo sé que somos miles.
Muy pronto saldrás a la calle a pedir mi voto. No te creeré, porque sé que me desprecias, pero sí te doy un consejo: cuando vayas por la calle, mira la cara de la gente. Podrás verme en cada rostro porque dentro de nosotros siempre vive la maestra o el maestro que nos hizo libres.
Publicado por Fernando Trujillo.
martes, 4 de octubre de 2011
Escritores delincuentes

Para saber más:
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/cultura/perjuro-homicida-borracho-o-estafador-escritores-antecedentes-penales-201110
Los escritores son tan humanos que se suicidan, se alcoholizan, defienden su homosexualidad contra viento y marea. Algunos pasearon al filo de la navaja (perjuros, homicidas, estafadores, con antecedentes penales).
Javier Marías, ¿Será buena persona el cocinero?
lunes, 3 de octubre de 2011
Caprichos de anciana
Leído en una crítica a la película ¡Feliz año, abuela!: "Cuentan que cuando se llega a la vejez y se vislumbra la cuenta atrás, personas que a lo largo de su vida han sido calificadas con eufemismos como difíciles, con genio, de carácter o muy suyas, se pueden convertir directamente en el demonio; que el reclamo de atención puede ir de la mano del fingimiento del dolor físico y la desolación mental; que son capaces de destrozar a toda una familia, acabar con cualquier afecto y que su cuidado deambule entre el viacrucis y el deseo de que todo acabe... como sea".
Relacionado con otra entrada mía:
http://bloggeles.blogspot.com/2011/04/titonismo-sindrome-de-titono.html
sábado, 1 de octubre de 2011
PEDOLATRÍA Y RECORTES
Desde hace bastantes años se viene produciendo en la sociedad española un proceso de verdadero culto a los niños que podríamos llamar pedolatría, o bien, si el término suena mal en oídos refinados, paidolatría, para evidenciar más su estirpe helénica. Es ya un tópico que se les mima en exceso, no se les niega nada en cosas y en acciones, y los tiernos infantes, ya desde muy pequeños, se creen con derecho a todo, se erigen en dictadorzuelos de sus padres y a veces llegan a la edad adulta convertidos en auténticos tiranos del entorno.
Este proceso tiene diversas causas que sería prolijo desgranar ahora en detalle. Basta recordar que desde máximas como la romana que dice “quien no pega a su hijo es que no le quiere” y nuestro “quien bien te quiere te hará llorar”, la situación ha llegado casi a invertirse.
A tal grado de desenfreno ha debido de llegar nuestra infancia y juventud, que las autoridades educativas han decidido atizarles un zurriagazo de tomo y lomo por medio de lo que más daño puede hacerles: empeorar su educación, para que se vayan enterando de lo que vale un peine. Han decidido acabar de un plumazo con la pedolatría para pasar a la pedofobia, olvidando que el punto justo está en otra máxima romana: “al niño se le debe el mayor respeto.”
sábado, 17 de septiembre de 2011
Lo que hay detrás de dos horas más
Interesante conversación con Cruz, profesora de inglés, en el IES Joaquín Araujo donde se explica claramente las horas que dedicamos a la enseñanza.
¿Dónde estudió el asesino de Sandra Palo? ¿Dónde estudian los alumnos recién llegados de Santo Domingo que no han estado escolarizados? ¿Dónde estudian los hijos de los traficantes de droga de la Cañada Real? ¿Dónde estudian los hijos de los rumanos que viven en condiciones infrahumanas? La respuesta la sabemos todos: en colegios e institutos públicos. La enseñanza pública nace con voluntad de servicio para llegar a las clases sociales que han estado tradicionalmente fuera del sistema escolar. De ahí que los gobernantes concienciados siempre hayan tratado de mejorar las condiciones laborales de los encargados de tamaña empresa. Además, los profesores de los institutos eran los encargados de controlar que el sistema funcionase sin enchufismos ni intereses creados.
Hay institutos muy buenos, regulares y malos en función del lugar en el que están situados. No es lo mismo dar clase en un instituto de Boadilla que en uno al lado de Pan Bendito. Por eso no es lo mismo dar clase en la enseñanza pública que en la privada. La privada selecciona a sus alumnos, les pone un uniforme, un ideario y unas cuotas y el que no se somete a esa disciplina es expulsado.
Un profesor de la pública pasa por un sistema de selección -imperfecto, mejorable, a veces injusto- pero que garantiza su idoneidad. Las oposiciones son muy difíciles porque se presentan muchos profesores muy bien preparados para muy pocas plazas. Todo profesor de la privada sabe que si quiere menos horas lectivas al mes debe pasar por ese requisito. Así pues, tenemos los mejores profesores para, a veces, los peores alumnos.
Una jornada de cuatro horas diarias de clase es agotadora. Los que las han dado lo saben. El desánimo llega al mismo tiempo que la afonía y muchos presentan los síntomas del profesor quemado. ¿Cuántos expedientes se tramitan por faltas leves y graves al año? Pocos alumnos disruptores estropean muchas veces al resto.
Por otra parte, la mayoría de los institutos del centro de Madrid están avejentados, los profesores tienen más de cuarenta y cinco años. La savia joven de los interinos ha desaparecido cortada de cuajo. La consejera de educación firmó jubilaciones anticipadas, que se están acabando, y reducción de jornada a los mayores de 55 años, que sigue en vigor pero que no se está cumpliendo.
Como nos gusta nuestro trabajo y nos partimos el alma por hacerlo bien, no exponemos nuestras miserias a la opinión pública, temerosos de que los alumnos buenos y excelentes que tenemos nos abandonen. En las entrevistas a los manifestantes sólo se oye que no hacemos la huelga por las dos horas. Decimos lo que es políticamente correcto. Parece que el discurso de Esperanza Aguirre ha calado también entre nosotros. Pues bien, dos horas más en el infierno de algunas clases es muchísimo trabajo (más alumnos, más asignaturas, más niveles, más correcciones, más juntas de evaluación, más pruebas iniciales) que cae como un mazazo sobre nuestros doloridos hombros.
No he oído nadie decir el problema legal que se plantea con esta ampliación de dos horas. La Ley indica que cada vez que nuestro horario excede una hora de trabajo, tiene que estar recompensado con dos horas (CHL), pero la Consejería por medio de una circular interna ha rebajado a una hora. Si se cumpliese la Ley, los profesores no tendrían horas para trabajar en el centro porque su jornada se vería reducida solo a las horas lectivas. ¿Cómo se le ha podido ocurrir a alguien semejante desaguisado? Al político que pretende acabar con la enseñanza pública estrangulándola, a quien le molesta que, a pesar de las dificultades, en los institutos se dé una enseñanza de calidad para todos.
Tampoco he oído a nadie referirse al agravio comparativo que hay entre los funcionarios del cuerpo A de la Administración. Los profesores (restemos a directores y jefes de estudios) ganamos entre seiscientos y mil euros menos al mes, no disponemos de espacio para trabajar en los institutos, ni ordenador, ni teléfono. Trabajamos en nuestra casa y el material (bolígrafos, folios, internet, tinta) corre de nuestra cuenta. Como no hay apenas personal de conserjería, también hacemos las fotocopias.
Por lo tanto, luchemos contra los recortes con lo que supone de pérdida de derechos para los más débiles y para la educación en general; pero luchemos también por nuestras condiciones laborales. Recordemos también que la ley está hecha para que la ampliación de horario sea una excepción y no una norma. Y no hagamos caso a aquellos que nos envidian las vacaciones, el horario y el sueldo, porque ellos no saben ni quieren saber lo que hay detrás de esas horas.
¿Dónde estudió el asesino de Sandra Palo? ¿Dónde estudian los alumnos recién llegados de Santo Domingo que no han estado escolarizados? ¿Dónde estudian los hijos de los traficantes de droga de la Cañada Real? ¿Dónde estudian los hijos de los rumanos que viven en condiciones infrahumanas? La respuesta la sabemos todos: en colegios e institutos públicos. La enseñanza pública nace con voluntad de servicio para llegar a las clases sociales que han estado tradicionalmente fuera del sistema escolar. De ahí que los gobernantes concienciados siempre hayan tratado de mejorar las condiciones laborales de los encargados de tamaña empresa. Además, los profesores de los institutos eran los encargados de controlar que el sistema funcionase sin enchufismos ni intereses creados.
Hay institutos muy buenos, regulares y malos en función del lugar en el que están situados. No es lo mismo dar clase en un instituto de Boadilla que en uno al lado de Pan Bendito. Por eso no es lo mismo dar clase en la enseñanza pública que en la privada. La privada selecciona a sus alumnos, les pone un uniforme, un ideario y unas cuotas y el que no se somete a esa disciplina es expulsado.
Un profesor de la pública pasa por un sistema de selección -imperfecto, mejorable, a veces injusto- pero que garantiza su idoneidad. Las oposiciones son muy difíciles porque se presentan muchos profesores muy bien preparados para muy pocas plazas. Todo profesor de la privada sabe que si quiere menos horas lectivas al mes debe pasar por ese requisito. Así pues, tenemos los mejores profesores para, a veces, los peores alumnos.
Una jornada de cuatro horas diarias de clase es agotadora. Los que las han dado lo saben. El desánimo llega al mismo tiempo que la afonía y muchos presentan los síntomas del profesor quemado. ¿Cuántos expedientes se tramitan por faltas leves y graves al año? Pocos alumnos disruptores estropean muchas veces al resto.
Por otra parte, la mayoría de los institutos del centro de Madrid están avejentados, los profesores tienen más de cuarenta y cinco años. La savia joven de los interinos ha desaparecido cortada de cuajo. La consejera de educación firmó jubilaciones anticipadas, que se están acabando, y reducción de jornada a los mayores de 55 años, que sigue en vigor pero que no se está cumpliendo.
Como nos gusta nuestro trabajo y nos partimos el alma por hacerlo bien, no exponemos nuestras miserias a la opinión pública, temerosos de que los alumnos buenos y excelentes que tenemos nos abandonen. En las entrevistas a los manifestantes sólo se oye que no hacemos la huelga por las dos horas. Decimos lo que es políticamente correcto. Parece que el discurso de Esperanza Aguirre ha calado también entre nosotros. Pues bien, dos horas más en el infierno de algunas clases es muchísimo trabajo (más alumnos, más asignaturas, más niveles, más correcciones, más juntas de evaluación, más pruebas iniciales) que cae como un mazazo sobre nuestros doloridos hombros.
No he oído nadie decir el problema legal que se plantea con esta ampliación de dos horas. La Ley indica que cada vez que nuestro horario excede una hora de trabajo, tiene que estar recompensado con dos horas (CHL), pero la Consejería por medio de una circular interna ha rebajado a una hora. Si se cumpliese la Ley, los profesores no tendrían horas para trabajar en el centro porque su jornada se vería reducida solo a las horas lectivas. ¿Cómo se le ha podido ocurrir a alguien semejante desaguisado? Al político que pretende acabar con la enseñanza pública estrangulándola, a quien le molesta que, a pesar de las dificultades, en los institutos se dé una enseñanza de calidad para todos.
Tampoco he oído a nadie referirse al agravio comparativo que hay entre los funcionarios del cuerpo A de la Administración. Los profesores (restemos a directores y jefes de estudios) ganamos entre seiscientos y mil euros menos al mes, no disponemos de espacio para trabajar en los institutos, ni ordenador, ni teléfono. Trabajamos en nuestra casa y el material (bolígrafos, folios, internet, tinta) corre de nuestra cuenta. Como no hay apenas personal de conserjería, también hacemos las fotocopias.
Por lo tanto, luchemos contra los recortes con lo que supone de pérdida de derechos para los más débiles y para la educación en general; pero luchemos también por nuestras condiciones laborales. Recordemos también que la ley está hecha para que la ampliación de horario sea una excepción y no una norma. Y no hagamos caso a aquellos que nos envidian las vacaciones, el horario y el sueldo, porque ellos no saben ni quieren saber lo que hay detrás de esas horas.
Las horas de compensación horaria (CHL) por aumento de horas lectivas
Me ha llegado información de un sindicato sobre las horas de compensación lectivas:
http://www.csi-f.es/es/content/horarios-reclamaciones-de-horarios-que-no-cumplen-la-normativa. Como tengo un contencioso con la Administración, paso a resumirlo para que este atropello al que hemos sido sometidos sea entendido por todos.
1. El aumento de horario está contemplado por la ley (Orden ministerial) como una excepción y por eso está recompensado con dos horas libres (no complementarias en el centro) por cada lectiva de más. Incluso se dice que si algún profesor ha salido perjudicado en la distribución de horarios en el Departamento, al año siguiente será otro el que asumirá esas horas.
2. Posteriormente la Comunidad de Madrid envió una circular (con menor rango que la Orden) a los institutos donde rebajaba la reducción a una hora.
3. Los directores ante este hecho tomaron varias posturas:
a) Aplicar la Orden.
b) Aplicar la circular informativa, pero compensar a esos profesores con reducción de guardias.
4. Como algunos directores utilizaron esta arma para someter a los que no pensaban como ellos (es una forma de acoso laboral), algunos profesores, a los que se les asignó una tutoría después de haber asumido 18 horas en el reparto de asignaturas en el Departamento mientras otros tenían menos horas lectivas, han recurrido ante los tribunales. Hay sentencias ganadas donde las horas de más se han considerado como horas extras y por consiguiente se han abonado.
Hasta aquí parece fácil reclamar, pero no lo es. ¿Qué hace -o hacía- un profesor ante tamaño abuso? No firmaba el horario, se entrevistaba con el inspector, hacía un recurso de alzada y esperaba meses y meses hasta que la Administración le contestaba diciendo que su horario era legal.
La única salida es un contencioso-administrativo, procedimiento costoso (unos 600 euros si no se está sindicado) y largo (se tarda más de dos años; en total, 3 años). La trampa está en que mientras se hace la reclamación el horario, justo o injusto, hay que cumplirlo. Además como sabemos que la justicia es ciega, sorda y subjetiva, te puede tocar un juez que dé la razón a la Administración local.
La que se avecina
Lo que se esconde detrás de esta medida es que si el PP gana las elecciones, cambiará la Ley y esta situación extraordinaria se convertirá en normal con crisis o sin crisis. Todos los derechos que hemos ido adquiriendo con los años como funcionarios del cuerpo A de la Administración del Estado desaparecerán de golpe y porrazo.
Esta entrada se completa con la siguiente (17-11-2012)
Etiquetas:
Equipaje profesora,
I.E.S. Vista Alegre
domingo, 4 de septiembre de 2011
Indignados 15-M frente a “papillas”JMJ
La llegada de esta nueva estrella del rock, llamada Benedicto XVI, a un concierto que ha durado prácticamente seis días en diversos escenarios de Madrid, ha puesto patas arriba toda una ciudad, ha provocado el insomnio de miles de madrileños motivado por el ensordecedor ruido de los helicópteros y esto es lo peor: ha dado lugar otra vez a una muestra más de la división de las dos Españas.
Los seguidores del padre Peyton y su rosario en familia, los hijos y nietos de Viva la gente se nos han impuesto como modelo de juventud porque su reino no es de este mundo. Frente a ellos está la juventud madrileña del movimiento M-15 que lucha por conseguir un mundo más justo aquí y ahora. Están suficientemente preparados, pero sin recursos y sin trabajo, lanzados al paro por una panda de ineptos políticos, voraces empresarios y banqueros especuladores. Molestan a los políticos de la Comunidad de Madrid, porque van contra su forma de gobernar. La mayoría de estos jóvenes se ha formado y forjado en los institutos públicos donde se da una enseñanza laica y de calidad. Esa es la verdadera razón por la que quieren acabar con estos centros para que la enseñanza vuelva a manos de los curas y las monjas que son los que de verdad saben domesticar a los jóvenes porque llevan siglos haciéndolo. Además así se ahorran mucho dinero. Para ellos la educación pública es un gasto y la educación privada y concertada un beneficio.
Está claro que unos y otros tienen derecho a manifestarse, pero en igualdad de condiciones.
Que no apaguen el SOL
Los seguidores del padre Peyton y su rosario en familia, los hijos y nietos de Viva la gente se nos han impuesto como modelo de juventud porque su reino no es de este mundo. Frente a ellos está la juventud madrileña del movimiento M-15 que lucha por conseguir un mundo más justo aquí y ahora. Están suficientemente preparados, pero sin recursos y sin trabajo, lanzados al paro por una panda de ineptos políticos, voraces empresarios y banqueros especuladores. Molestan a los políticos de la Comunidad de Madrid, porque van contra su forma de gobernar. La mayoría de estos jóvenes se ha formado y forjado en los institutos públicos donde se da una enseñanza laica y de calidad. Esa es la verdadera razón por la que quieren acabar con estos centros para que la enseñanza vuelva a manos de los curas y las monjas que son los que de verdad saben domesticar a los jóvenes porque llevan siglos haciéndolo. Además así se ahorran mucho dinero. Para ellos la educación pública es un gasto y la educación privada y concertada un beneficio.
Está claro que unos y otros tienen derecho a manifestarse, pero en igualdad de condiciones.
Que no apaguen el SOL
sábado, 3 de septiembre de 2011
La educación no es un gasto, es una inversión para el futuro
Fábula de Aguirre
CUENTAN de una Raposa
que astuta y rica vivía
y sólo condescendía
a hablar de unas cuantas cosas.
De nombre, aunque no era
verde pero verde se ponía,
fuera de esperar templanza,
aunque Esperanza, decía:
“¡Ay, que no quedan dineros
en mis arcas capitales!”
Pues busquemos animales
a quien quitárselos quiero.
Habló primero al banquero,
amigo suyo querido:
¿A quién miraré que pueda
darme con qué gobernar?
Al burro no, que cocea.
Al gallo no, que pelea.
Al jefe, que no es león,
mas de León sigue siendo.
No, que es otro sin razón
con el que ando discutiendo.
¿Al topo que es muy gallardo,
hace hoyos y tunela;
aquel que vive en mi casa,
aunque en mala relación...?
No, pues que suelo insultarle
y, más que llamarle alcalde,
yo le llamo so... cavón.
Está, además, fastidiado,
pues en tan alta belleza
quiso poner su ciudad
que, yendo aún por la mitad,
anda bastante endeudado.
Ya sé qué es lo que yo haré,
dijo gritando triunfante,
del Holgazán Enseñante
mi ruina subsanaré.
¿Acaso no es un mangante
con tan poco trabajar
y decir que es importante
la tontuna de enseñar?
Que está sólo algunas horas
y no es trabajo esforzado
y, total, si hay más parados
qué pudieran enseñar...
¿a quién ello ha de importar
si, en poniendo dos horitas,
que ni ponen, que ni quitan,
muchos puestos me he de ahorrar?1.
¿O, acaso, es que puede haber
labor menos productiva?
¿Fabrican algo importante:
dinero, joyas, comida...?
¿Comemos fiIosofía?
¿Números primos cobramos?
¿Qué más me da a mí saber
si el pesao de Saramago
era un señor portugués
o una Sara de 'Bilbado'?”
“Mil contratos, que no haré,
irán a la papelera
y que encima no se quejen,
que enseñar puede cualquiera”.
Y así, el pobre enseñador,
que maestro era llamado,
encontróse harto insultado
por tan ilustre orador.
“Que trabajen –dicen muchos-,
que hacen grandes vacaciones”.
Y no saben los gritones que,
en materia de trabajo,
el que enseña a los de abajo
debe mucho cavilar
y, aun en casa descansando,
está siempre preparando
y no deja de pensar.
Por eso, señora Aguirre,
déjese usted ya de ultrajes,
diga pronto otras lindezas,
piense más con la cabeza
y estudie más personajes.
Escriba usted
y sepa que está muy feo
criticar si no se sabe
y robar si uno es banquero.
Jose Luis Povedano
Blog A pie de aula
domingo, 28 de agosto de 2011
Inés y la alegría, Almudena Grandes
He leído de un tirón, en mi huerto debajo de una higuera en las tediosas tardes de verano, la última novela de Almudena Grandes, Inés y la alegría, pero no sé si me ha gustado. La obra está bien escrita (la autora cada vez escribe mejor) y es de lectura fácil (incluso algunos datos se repiten demasiado ) aunque le sobren bastantes páginas, sobre todo las del final que sintetizan de una forma muy rápida los últimos años de la clandestinidad. La historia, interesante, era para mí desconocida: no sabía que en 1944 un grupo de soldados republicanos quisiera invadir España a través de los Pirineos para derrocar a Franco. Tampoco sabía que Pasionaria hubiese tenido un amante. Pero la novela parece un episodio más de la serie televisiva Amar en tiempos revueltos, una unión perfecta, y a veces tediosa, de datos históricos con historias sentimentales en la línea de los agilísimos Episodios Nacionales de Galdós. Y es que Inés, el personaje principal que, a través de su comida infunde valor y sensualidad a los soldados necesitados, se convierte al final de tantas peripecias y tanta lucha contra los prejuicios en un arquetipo de lo más convencional, el reposo del guerrero: madre amantísima, mujer de la limpieza, cocinera exquisita, amiga del alma, prostituta en la cama. Eso sí, feliz.
sábado, 27 de agosto de 2011
Cazadores de letras, Ana María Shua
Ana María Shua es una escritora argentina especializada en microcuentos, que publicó el año pasado una rcopilacion con el título Cazadores de letras. Como ella misma afirma, escribe para descubrir, para ser feliz, para viajar, para volar.
Los microcuentos se diferencian del cuento porque desarrollan en 25 líneas, como máximo, chispazos de ingenio. La autora usa los conocimientos del lector para seducirlo y para que sea él mismo quien complete el significado.
Recomiendo leer estas minificciones en pocas dosis, dos o tres al día aportan vitaminas al espíritu y a la imaginación.
Aquí dejo algunas de mis favoritas:
103
La vida es sueño , reflexiona el desengañado Segismundo. Como si no tuviera, precisamente él, pruebas de lo contrario.
154
Del salón en el ángulo oscuro , por su dueño tal vez olvidada , silenciosa y cubierta de polvo , releyendo las rimas de Bécquer, una tía lejana.
204
Lo malo del alcohol es que se me sube enseguida. Y continúa subiendo sin encontrar freno ni tope hasta que yo mismo comienzo a preguntarme dónde, pero dónde, estará mi cabeza.
235
Entre las formas del suicidio: retroceder en el tiempo hasta el momento de su propia concepción, impedirla.
242
Los hombres salen del salón y se enfrentan en la calle polvorienta, bajo el sol pesado. El más joven y apuesto defiende a los colonos agricultores y la ama. El mayor, que usa bigotes, ataca en nombre de los ganaderos y solamente la desea. Ella se llama solitaria, y es la yegua más hermosa del condado. También hay una mujer, pero no tiene importancia..
Sádicos
Para aquellos que se complacen en el sufrimiento o en la humillación del prójimo, se propone una dominación de estímulos placenteros de los que no se excluyen ciertos programas de televisión.
Cuatro paredes
Siempre encerrada entre estas cuatro paredes, inventándome mundos para no pensar en la rutina, en esta vida plana, unidimensional, limitada por el fatal rectángulo de la hoja.
Prejuicios
Las mujeres hermosas son tontas o brujas, aunque haya también tontas malas, brujas feas, estúpidas, horrendas, aunque todas ellas quepan en una sola frase que se podría borrar, haciéndolas desaparecer (pero solo a las hermosas) de la faz de la tierra.
Poesía eres tú
Tu presencia y tu voz lo invaden todo, constantemente, ya no te escucho pero aun así te oigo, ese sonido discordante convertido en la música de fondo de mi vida, esa masa compacta de ruidos de la que por momentos mi mente extrae algún sentido, en la que me muevo pesadamente, como un buzo agobiado por las muchas atmósferas que presionan su cuerpo contra el fondo del mar. Tal vez por eso, amor mío, me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Los microcuentos se diferencian del cuento porque desarrollan en 25 líneas, como máximo, chispazos de ingenio. La autora usa los conocimientos del lector para seducirlo y para que sea él mismo quien complete el significado.
Recomiendo leer estas minificciones en pocas dosis, dos o tres al día aportan vitaminas al espíritu y a la imaginación.
Aquí dejo algunas de mis favoritas:
103
La vida es sueño , reflexiona el desengañado Segismundo. Como si no tuviera, precisamente él, pruebas de lo contrario.
154
Del salón en el ángulo oscuro , por su dueño tal vez olvidada , silenciosa y cubierta de polvo , releyendo las rimas de Bécquer, una tía lejana.
204
Lo malo del alcohol es que se me sube enseguida. Y continúa subiendo sin encontrar freno ni tope hasta que yo mismo comienzo a preguntarme dónde, pero dónde, estará mi cabeza.
235
Entre las formas del suicidio: retroceder en el tiempo hasta el momento de su propia concepción, impedirla.
242
Los hombres salen del salón y se enfrentan en la calle polvorienta, bajo el sol pesado. El más joven y apuesto defiende a los colonos agricultores y la ama. El mayor, que usa bigotes, ataca en nombre de los ganaderos y solamente la desea. Ella se llama solitaria, y es la yegua más hermosa del condado. También hay una mujer, pero no tiene importancia..
Sádicos
Para aquellos que se complacen en el sufrimiento o en la humillación del prójimo, se propone una dominación de estímulos placenteros de los que no se excluyen ciertos programas de televisión.
Cuatro paredes
Siempre encerrada entre estas cuatro paredes, inventándome mundos para no pensar en la rutina, en esta vida plana, unidimensional, limitada por el fatal rectángulo de la hoja.
Prejuicios
Las mujeres hermosas son tontas o brujas, aunque haya también tontas malas, brujas feas, estúpidas, horrendas, aunque todas ellas quepan en una sola frase que se podría borrar, haciéndolas desaparecer (pero solo a las hermosas) de la faz de la tierra.
Poesía eres tú
Tu presencia y tu voz lo invaden todo, constantemente, ya no te escucho pero aun así te oigo, ese sonido discordante convertido en la música de fondo de mi vida, esa masa compacta de ruidos de la que por momentos mi mente extrae algún sentido, en la que me muevo pesadamente, como un buzo agobiado por las muchas atmósferas que presionan su cuerpo contra el fondo del mar. Tal vez por eso, amor mío, me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Un matrimonio de provincias, Antonietta Torriani
Un matrimonio de provincias es una deliciosa novela decimonónica, escrita por una de las pioneras del feminismo italiano Maria Antonietta Torriani (1840-1920), que nos presenta un certero estudio psicológico de los protagonistas y un expresivo cuadro ambiental de la época donde el único objetivo de las mujeres era casarse para que les sacase de la rutina de la familia y así evitar quedarse para vestir santos. La autora con una gran dosis de humor consigue dar una imagen burlesca del amor romántico. Su estilo no puede ser más rápido, enérgico y actual.
El comienzo es impactante:
“Es difícil imaginar una juventud más monótona, más sórdida y más carente de toda alegría que la mía. Al evocarla al cabo de tantos y tantos años, vuelvo a sentir el inmenso tedio de aquella tranquilidad muerta que se prolongaba, se prolongaba inalterable, durante el largo período de tiempo que discurría entre los poquísimos acontecimientos familiares.”
El final lo es más:
"El caso es que estoy engordando".
La obra la recomiendo para todos los lectores de cualquier edad y condición, les divertirá y les hará reflexionar.
El comienzo es impactante:
“Es difícil imaginar una juventud más monótona, más sórdida y más carente de toda alegría que la mía. Al evocarla al cabo de tantos y tantos años, vuelvo a sentir el inmenso tedio de aquella tranquilidad muerta que se prolongaba, se prolongaba inalterable, durante el largo período de tiempo que discurría entre los poquísimos acontecimientos familiares.”
El final lo es más:
"El caso es que estoy engordando".
La obra la recomiendo para todos los lectores de cualquier edad y condición, les divertirá y les hará reflexionar.
martes, 23 de agosto de 2011
BREVEÑAS III - Stéphane Hessel: ¡Comprometeos!
Stéphane Hessel: ¡Comprometeos! Barcelona, Destino, 2011. 95 págs. El casi centenario autor de ¡Indignaos! vuelve con una obrita algo más extensa y estructurada, en forma de conversaciones con el joven escritor Gilles Vanderpooten y publicada este mismo año en Francia. El subtítulo Ya no basta con indignarse expresa claramente la intención del autor: tras la inicial y necesaria indignación por las grandes injusticias del mundo actual, se impone el compromiso concreto, sobre todo para los jóvenes que van a heredar una situación insostenible. Para ello se dan varias pistas en que pueda plasmarse la acción: desarrollo sostenible, ecología y política; actuación frente a las instituciones internacionales; creación de alternativas; preocupación por el mañana de la sociedad y del planeta. En este sentido destaca una de las últimas frases con que S.H. cierra el librito: ¡cuidado con el futuro y vive el futuro! No subestimemos los peligros, dice Hessel, pero sabiendo, a la vez, que se pueden superar. No es lo menos interesante que las páginas finales están ocupadas por la Declaración universal de los Derechos Humanos, en la que él mismo intervino y que sigue teniendo validez, pese a estar algo desfasada en algún aspecto que el propio S.H. resalta y complementa.
Recomendado: para todos los públicos.
Apostillas En esta y en otras obras recientes sobre los mismos temas, así como en los debates y tertulias, se echan de menos algunos puntos que nos parecen pertinentes:
- La llamada crisis financiera, que lo es, y seria, es de risa, por ahora, si la comparamos con la situación de muchos países del 3er mundo (véase lo que pasa ahora mismo en el llamado Cuerno de África).
- Buena parte del problema general es un conflicto entre ricos y pobres, aunque con muchos grados.
- Los más ricos parecen ser los mercados, que disponen de dinero contante y arruinan a millones de personas pulsando una tecla. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Quién lo gestiona? ¿Dónde tributa? El mercado es inevitable y necesario, pero debe ser regulado, como ha ocurrido desde los albores de la sociedad. La desregulación salvaje que empezó en los 80 con Reagan y Thatcher nos ha traído, en buena parte, a la actual situación.
- La coartada que subyace es el llamado darwinismo social, por el que de modo natural se producirá la supervivencia de los más aptos, pero es una teoría tan desmoralizadora que se procura encubrirla y maquillarla ante el conjunto de la población. Aquí hay un punto de cinismo en la derecha política, que actúa bajo esos principios pero a la vez se alía con la Iglesia, que se supone debe defender el amor evangélico como norma suprema. Parece que el calvinismo, con su teoría de la predestinación, se ha impuesto en el cristianismo, continuador en su momento de la filantropía helénica.
- La ausencia de los intelectuales, cuya misión debería ser el desvelamiento de las mentiras del poder y la desfascinación de las masas. Menos mal que quedan algunos como Hessel, Sampedro y otros (y no precisamente de los más jóvenes) que nos animan con su ejemplo y su vitalidad a sacudirnos el muermo que nos ha hecho caer en esta crisis.
Sobre todo ello hay algunos breves informes de interés: Las manos que mecen los mercados, de David Fernández (El País, 4-8-11); Las tretas de los especuladores, de Miguel Ángel García Vega (El País-Negocios, 14-8-11); y las intervenciones radiofónicas del economista Paco Álvarez, así como sus páginas web La bolsa y la vida y No le digas a mi madre que trabajo en bolsa.
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Emilio García Ruiz,
Lecturas recomendadas
jueves, 4 de agosto de 2011
1er Concurso Internacional de Poesía Hispano-Francesa Antonio Machado
Días azules y sol de mi infancia de Isabel García Viñao de Jaca (Huesca) ha sido la ganadora del 1er Concurso Internacional de Poesía Hispano-Francesa Antonio Machado convocado por Roberto González de Cuenca. Una vez más un profesor de la enseñanza pública dedica su tiempo y su interés a la enseñanza de la literatura sin que le apoye ninguna institución. Ha sido un placer ejercer de jurado en el concurso.
martes, 2 de agosto de 2011
BREVEÑAS-II
Elvira Lindo, Lo que me queda por vivir (novela). Barcelona, Seix Barral, 2010. 267 págs. Un reaccionario de mediados del XX, Camón Aznar, escribió en sus Aforismos del solitario: “Contra Schopenhauer: veo en el mundo no una gran voluntad, sino una gran resignación”. Y 20 años antes D. José Ortega cerraba La rebelión de las masas declarando que el papel de las masas era la obediencia y, también, la resignación. (El pensamiento raccionario del XIX y del XX está en la base de buena parte del mundo actual) La novela de Lindo está “bien”: bien escrita, bien construída (o casi), bien llevada para enganchar (casi siempre)... y es bien triste. No una gran tristeza de esas trágicas que ahora no se llevan, una tristeza pequeña y un poco cutre, con personajes menos que mediocres, empezando por la protagonista (una veinteañera separada con un niño en los años ochenta). Y el regusto (casi mensaje) final es de resignación: parece que no hay manera de romper los moldes sociales y psicológicos. El periplo de los personajes acaba por no interesar gran cosa, todo suena un poco a déjà vu, déjà entendu. La época ambiental (incluídos los saltos atrás) es de las más narradas en la España actual y el trasfondo futuro que insinúa una especie de happy end sigue rezumando el mensaje que Lindo y otros compañeros de grupo mediático repiten a menudo: el amor es tóxico, y más vale un plácido acomodo. Todo está aplastado por la grisura conservadora reaganiana-thatcheriana de aquella época, o aguirre-merkeliana de ahora.
Recomendado: ni se sabe; quizá para jóvenes (raros) que quieran saber algo sobre la generación de sus padres.
José Carlos Llop, El informe Stein (novela). Madrid, Anaya&Mario Muchnik, l995. 128 págs. Una novela corta en formato bolsillo, cuyo autor se consagró antes como poeta y ensayista que como narrador. Situada en la Mallorca de los 60 (nada que ver con las grandes novelas mallorquinas de Llorenç Villalonga), narra la vida de unos adolescentes acomodados en un colegio de jesuítas, entreverada con una leve intriga casi policíaca, que luego se revela más bien política, con los antecedentes y consiguientes de la guerra civil. Algunos tipos bien caracterizados, y un estilo que retiene al lector, quizá por una concisión que recuerda un poco a Umbral en sus obras “de iniciación”, especialmente Memorias de un niño de derechas. Obra menor, pero estimable.
Recomendado: para jóvenes que necesiten aprender a valorar lo que tienen; pero también para todos aquellos lectores que gusten de un respiro, un agradable intermezzo entre cosas mayores, pero más fatigosas; los poetas pasados a narradores suelen, al menos, escribir decentemente.
José Luís Sampedro – Olga Lucas, Cuarteto para un solista. Barcelona, Plaza Janés, 2011. 206 págs.
El joven nonagenario Sampedro sigue produciendo todo tipo de obras, y esta vez con su esposa nos ofrece una “novela de ideas o ensayo novelado” (como lo presenta el editor) donde el personaje de un viejo profesor es ingresado en un psiquiátrico por asegurar que mantiene contactos con figuras imaginarias: los cuatro elementos de la naturaleza, Fuego, Tierra, Aire y Agua, que dialogan entre sí, con el profesor y con Vida, otro personaje alegórico al que es preciso salvar. El libro discurre entre la tensión del protagonista con su entorno familiar y psiquiátrico y la relación superreal que sostiene con sus interlocutores, siempre en torno a los grandes desastres que afligen al mundo actual y la necesidad de actuar de inmediato para evitar el desastre total. Estamos, pues, en la línea de combate que sigue manteniendo Sampedro desde hace mucho tiempo. Novelita fantástica, alegórica, filosófica, provocativa, revulsiva, incitadora... todo ello servido en una buena escritura, con algún ligero galicismo nada frecuente en el autor (pero Olga Lucas nació en Toulouse).
Recomendado: para jóvenes de 10 a 100 años que quieran volar unas horas en alas de la fantasía para aterrizar de vez en cuando en las más duras realidades de este mundo.
Recomendado: ni se sabe; quizá para jóvenes (raros) que quieran saber algo sobre la generación de sus padres.
José Carlos Llop, El informe Stein (novela). Madrid, Anaya&Mario Muchnik, l995. 128 págs. Una novela corta en formato bolsillo, cuyo autor se consagró antes como poeta y ensayista que como narrador. Situada en la Mallorca de los 60 (nada que ver con las grandes novelas mallorquinas de Llorenç Villalonga), narra la vida de unos adolescentes acomodados en un colegio de jesuítas, entreverada con una leve intriga casi policíaca, que luego se revela más bien política, con los antecedentes y consiguientes de la guerra civil. Algunos tipos bien caracterizados, y un estilo que retiene al lector, quizá por una concisión que recuerda un poco a Umbral en sus obras “de iniciación”, especialmente Memorias de un niño de derechas. Obra menor, pero estimable.
Recomendado: para jóvenes que necesiten aprender a valorar lo que tienen; pero también para todos aquellos lectores que gusten de un respiro, un agradable intermezzo entre cosas mayores, pero más fatigosas; los poetas pasados a narradores suelen, al menos, escribir decentemente.
José Luís Sampedro – Olga Lucas, Cuarteto para un solista. Barcelona, Plaza Janés, 2011. 206 págs.
El joven nonagenario Sampedro sigue produciendo todo tipo de obras, y esta vez con su esposa nos ofrece una “novela de ideas o ensayo novelado” (como lo presenta el editor) donde el personaje de un viejo profesor es ingresado en un psiquiátrico por asegurar que mantiene contactos con figuras imaginarias: los cuatro elementos de la naturaleza, Fuego, Tierra, Aire y Agua, que dialogan entre sí, con el profesor y con Vida, otro personaje alegórico al que es preciso salvar. El libro discurre entre la tensión del protagonista con su entorno familiar y psiquiátrico y la relación superreal que sostiene con sus interlocutores, siempre en torno a los grandes desastres que afligen al mundo actual y la necesidad de actuar de inmediato para evitar el desastre total. Estamos, pues, en la línea de combate que sigue manteniendo Sampedro desde hace mucho tiempo. Novelita fantástica, alegórica, filosófica, provocativa, revulsiva, incitadora... todo ello servido en una buena escritura, con algún ligero galicismo nada frecuente en el autor (pero Olga Lucas nació en Toulouse).
Recomendado: para jóvenes de 10 a 100 años que quieran volar unas horas en alas de la fantasía para aterrizar de vez en cuando en las más duras realidades de este mundo.
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Emilio García Ruiz,
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viernes, 15 de julio de 2011
BREVEÑAS (breves reseñas) I: Reacciona
A.A.V.V., REACCIONA. Madrid, Aguilar, 2011. 169 p. 9,50 €.
Se trata de una de las secuelas del ya famoso pliego “¡Indignáos!” del casi centenario Stéphane Hessel, que prologa este otro libro. Una docena de personas que trabajan en diversos campos, algunas tan conocidas como Baltasar Garzón y José Luís Sampedro (otro hombre-siglo), analizan los principales problemas de la sociedad actual.
Federico Mayor Zaragoza, por ejemplo, hace una presentación tan demoledora de las grandes injusticias de nuestro mundo, que de momento le entra a uno tal depresión que sólo dan ganas de meterse bajo el edredón, si es invierno, o frente al ventilador, si verano, a esperar el fin del mundo (a ser posible en buena compañía), o bien echarse a la calle con un cartucho de dinamita entre los dientes y no parar hasta tirar por la ventana al último banquero de Wall Street. Don Federico, mayor en edad, saber y gobierno (ha sido ministro y director de la UNESCO, entre otras cosas), es un hombre ponderado e incluso pío (dicen que del Opus), y al presentar tales atrocidades de los poderes mundiales deja la impresión de que no es que el río lleve agua, sino que la riada y la inundación ya nos han anegado y estábamos en la inopia.
Pero el resto de las aportaciones no desmerecen de las mencionadas. La intención de todas ellas es suscitar, como dice el título, la reacción de la gente ante los desmanes de las fuerzas financieras, industriales y políticas, entre otras, y hacer tomar conciencia de que la población pasiva, si está informada y organizada, puede revertir la tremenda situación actual de crisis económica y social. Publicado en abril de este año, es decir, días antes del estallido del 15-M, este libro puede ser uno de los síntomas, o causas, de los movimientos sociales que ahora presenciamos.
Recomendado: para jóvenes que necesiten ponerse las pilas ante el mundo que les está tocando vivir y en el que son, a la vez, víctimas principales de una situación injusta, e igualmente principal esperanza de cambio; pero también para viejos carcas, a los que se les cae la baba, y hasta el moco, de emoción ante las retrógradas arengas de los mismos que les están recortando las pensiones, destruyendo la sanidad y la educación, dejando sin futuro a sus hijos y nietos; a ver si se les cae alguna venda de los ojos. Ya era hora de ver en la plaza pública a los intelectuales, como aquellos tan añorados que hasta la mitad del siglo XX denunciaban las falacias del poder.
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