martes, 2 de febrero de 2016

Desmontando los refranes: Antirrefranero español

No me puedo resistir a la tentación de hojear los libros que se ponen a mi alcance. Este jueves en la Cruz Roja habían donado un libro de impecable hechura: Antirrefranero español (Turpin editores, 2006). Inmediatamente me lo traje a casa.
Apoyándose en sabrosas citas literarias, Miguel Ángel Mendo nos ofrece un riguroso e insólito análisis (semántico, simbólico, psicológico) de cuarenta populares refranes españoles, donde desvela los sutiles mensajes morales e ideológicos que cada uno de ellos esconde, y propone como antídoto un antirrefrán (El buen paño en arca se pudre; la caridad empieza por entender bien a los demás; La letra con cariño entra; Aprendiz de todo, futuro maestro; Casa con dos puertas, buena es de ventilar; Cuando el río suena, el agua es buena; cuando las barbas de tu vecino veas pelar, ponte a pelear; El exceso de confianza da asco). Para él, la gran mayoría de los refranes fueron diseñados con las más afinadas técnicas de comunicación propias de la cultura oral de cada época y con un objetivo muy concreto: el control de los pensamientos, actitudes y hábitos de las gentes iletradas, siendo el púlpito de las iglesias su principal foco de difusión. Los refranes son relatos breves y fácilmente memorizables;  escuetos y concisos, compuestos con palabras sencillas, y han sido considerados erróneamente como  parábolas comprimidas, saetas afiladas, chispazos del entendimientos, fuente de saber. Porque no son dogmas de fe, favorecen la pereza mental, controlan el pensamiento, no son espontáneos, buscan la complicidad social.
Me gusta el tono combativo del autor que con encomiable entusiasmo se niega a aceptar que la sabiduría popular este representada en el refranero: "La mayor parte de él es de una naturaleza invariablemente conservadora, clasista, sexista, racista, paternalista, egoísta, desconfiada, pesimista". Y que le da la vuelta al calcetín afirmando que el verdadero pueblo, el que debería servir de modelo no es así: "Su tendencia innata es la de ser generoso, tolerante, participativo, confiado, optimista y valiente". En un anexo recopila  refranes sobre el dinero que reflejan envidia permanente y soez picardía. Sobre la mujer, los hijos y la educación que denotan brutalidad, ausencia de respeto, prepotencia; Sobre la muerte, cargados de pesimismo, codicia, cinismo y chabacana metafísica de barra de bar.
Estoy de acuerdo con todo lo que dice el autor, pero me temo que yo he sido educada en ese control del pensamiento con principios insolidarios y vengativos, que reproduce el ideario del refranero. Cuando me he salido del tiesto por mi pensamiento singular y a contracorriente, solo he recibido palos.
Miguel Ángel Mendo es un afamado bloguero al que recomiendo visitar:
http://www.cavernasonora.blogspot.com.es/

2 comentarios:

Almanaque dijo...

Pues tiene una pinta excelente. Gracias por su 'visibilidad' (como se dice ahora para casi todo de forma un tanto pedante).

Mª Ángeles Cuéllar dijo...

Gracias a ti y a tu blog

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