sábado, 17 de noviembre de 2012

Me manda Stradivarius, Rodrigo Brunori


Me la regaló mi compañero Guillermo Cabañas. A ver qué te parece. Tardé en leerla. “Otra novela histórica, qué pereza”. No conocía nada de la obra ni del autor. A veces nos dejamos seducir por la publicidad. Pero en cuanto empecé a leerla no pude parar. La trama es mínima, el placer de su lectura, máximo. Relajación, tranquilidad, gusto por el trabajo bien hecho. Tres personajes solitarios: el luthier (envidioso de Stradivarius), el enigmático ayudante y el hijo, un poco autista y epiléptico. Un nexo común: el gusto por la música y, en concreto, por el violín en la Italia del siglo XVII. El deseo de construir un violín perfecto con pedazos de envidia, codicia, odio, amistad y solidaridad. Un escritor primoroso que busca en todo momento la palabra adecuada con el mismo esmero con el que estudia una partitura. Una obra poco habitual por lo bien escrita. Técnica y arte. “Me  parece genial, ahora háblame de su autor”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vale. He escrito un comentario GENIAL, pero he pinchao en "Publicar" y no tengo cuenta de Google, joé, voy patrás y se ha borrado todoooo. YO QUE ESCRIBO CON DOS DEDOS. Mecagüentóloquesemenea.
Bah, si total, la novela histórica es un camelo, Alatriste es un gilipollas y "los pilares de la tierra" se llama así de las veces que lo tirado al suelo, por malo.

Publicar un comentario