viernes, 22 de abril de 2011

Primeras frases de obras literarias


¿Quién no empezó una vez un libro y lo abandonó a los pocos párrafos? Y, al revés, ¿cuántas novelas nos han cautivado desde el primer instante al punto de ya no poder dejarlas? Corto o largo, informativo o misterioso, clásico o informal, ¿cuál es el mejor modo de empezar un libro?
Íncipit es el nombre técnico de esas primeras palabras o primera frase de un texto (del latín incipio: empezar) a los que muchos atribuyen una importancia fundamental. Se trata, ni más ni menos, de seducir al lector, cautivarlo, intrigarlo, interpelarlo, hasta provocarlo -todo vale, con tal de que no deje de lado el libro, sobre todo en estas épocas de tanto estímulo audiovisual-.
Además nos pueden servir como taller literario para nuestros alumnos.

Aden Arabia, Paul Nizan: “Yo tenía veinte años; no permitiré a nadie decir que es la edad más bella de la vida.”
Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll: “Alicia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del río, sin tener nada que hacer: había echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía dibujos ni diálogos”.
Ana Karenina,León Tolstoi:"Las familas dichosas se parecen; las desgraciadas lo son cada una a su manera".
Cien años de soledad,G. G. Márquez, : “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Continuidad en los parques, Cortázar: “Había empezado a leer la novela unos días antes”.
Crimen y castigo, Fedor Dostoievski: “Una tarde extremadamente calurosa de principios de julio, un joven salió de la reducida habitación que tenía alquilada en la callejuela de S… “
David Copperfield ,Charles Dickens: “Si resultara que soy el héroe de mi propia vida, o si ese puesto lo ocupara otra persona, estas páginas lo dirán”.
Desayuno en Tiffany's,Truman Capote: “Siempre me siento atraído por los lugares en donde he vivido, por las casas y los barrios”.
El dinosaurio, Augusto Monterroso: “Cuando desperté. El dinosaurio todavía estaba allí”.
El extranjero,Camus: “Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé”,
El guardián entre el centeno, J. D. Salinger: “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí y demás puñetas , pero no me apetece contarles nada de eso”.
El hombre invisible, H. G. Wells: “ El desconocido llegó un día huracanado de primeros de febrero, abriéndose paso a través de un viento cortante y de una densa nevada, la última del año”.
El palacio de la luna, Paul Auster: “Fue el verano en que el hombre pisó por primera vez la luna. Yo era muy joven entonces, pero no creía que hubiera futuro. Quería vivir peligrosamente, ir lo más lejos posible y luego ver qué me sucedía cuando llegara allí”.
El perfume. Patrick Süskind: “En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales”.
El túnel, Ernesto Sábato:"Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona”.
En busca del tiempo perdido, Proust: "Durante mucho tiempo, me acosté temprano".
Harry Potter and the Deathly Hallows, J. K. Rowling: “Los dos hombres aparecieron de la nada, a pocos metros uno del otro, en el angosto sendero iluminado por la luna”.
Historia de dos ciudades, Charles Dickens: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”.
La metamorfosis,Franz Kafka.:“Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto”.
Orgullo y Prejuicio,Jane Austen: "Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa".
La Regenta, Clarín: “La heroica ciudad de Vetusta dormía la siesta”.
Lolita, Vladimir Nabokov: “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los diente”.
Los suicidas, Antonio Di Benedetto: “Mi padre se quitó la vida un viernes por la tarde.Tenía 33 años.El cuarto viernes del mes próximo yo tendré la misma edad.”
Memorias de África, Isak Dinesen:"Yo tenía una granja en Africa, al pie de las colinas de Ngong."
Moby Dyck, Herman Melville: “Llamadme Ismael. Hace unos años - no importa cuánto hace exactamente - teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo.
Rebeca, Daphne du Maurier: "Anoché soñé que volvía a Manderlay".
Pedro Páramo, Juan Rulfo,: "Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”.
El principito, Saint-Exupéry: "Todas las personas mayores fueron al principio niños. (Aunque pocas de ellas lo recuerdan)." .
Un mal principio, Lemony Snicket: "Si están interesados en historias con un final feliz, será mejor que lean otro libro. En éste, no sólo no hay un final feliz, sino que tampoco hay un principio feliz, y muy pocos sucesos felices en medio".
El museo de la inocencia, Orham Pamuk: "Fue el momento más feliz de mi vida y no lo sabía. De haberlo sabido, ¡habría podido proteger dicha felicidad? ¿Haría sucedido de otra manera?"
La sombra del torturador, Gene Wolfe: "Es posible que yo ya tuviera entonces cierto presentimiento de mi futuro. El portal cerrado y herrumbrado que se levantaba ante nosotros con hilos de niebla ribereña enhebrando las puntas de hierro como senderos de montaña, ha quedado ahora en mi memoria como el símbolo de mi exilio".

Ejercicio interactivo para ordenar comienzos de novelas famosas:
http://www.edu.xunta.es/contidos/premios/p2003/b/archaron9/GRAMATICA/comienzos_novelas/comienzo_12.htm
75 frases de grandes novelas:
http://gozaleer.blogspot.com.es/2011/11/75-grandes-frases-de-75-grandes-novelas.html
Para saber más:
http://es.wikiquote.org/wiki/Primeras_frases_de_obras_literarias
http://www.zonamoebius.com/Iepoca_2003-2007/2006/periferico/rpt_0206_30inicios.htm
http://www.edu.xunta.es/contidos/premios/p2003/b/archaron9/GRAMATICA/comienzos_novelas/comienzo_12.htmhttp://www.educared.org.ar/comunidades/tamtam/archivos/principios_de_novela/index.htm

2 comentarios:

Dionisio García dijo...

De mi cosecha, un principio y un casi final

Es muy conocido —y muy citado, aunque a veces mal— el comienzo del Juan de Mairena, de Antonio Machado:
«La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.
Agamenón.— Conforme.
El porquero.— No me convence.»

Y el casi final. Iba yo a citar el posiblemente más famoso inicio de una obra literaria, que no es otro que el del Quijote, pero he optado por un párrafo del final de la obra que siempre que lo he leído me ha emocionado. Aunque algo extenso, lo copio literalmente. Es este [habla Sancho a don Quijote]:
«No se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo, y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora Dulcinea desencantada, que no haya más que ver.»

Mª Ángeles Cuéllar dijo...

Gracias por tus aportaciones. He visitado tu interesante blog.

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