miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lo tuyo es puro teatro II


Artículo de El País Los oficios invisibles de la escena 




Existen unos libros de teatro para niños y jóvenes que, a la vez que te aportan un texto teatral ameno y divertido cuyo tema principal está relacionado con alguna materia escolar (lenguaje, manualidades, expresión corporal, segundo idioma…) están llenos de juegos e ideas para el profesor/monitor o director/actor.
“EL LADRÓN DE PALABRAS”
“Se trata de una obra de teatro muy divertida, que conjuga con maestría el texto teatral con juegos lingüísticos…”
“LA SOMBRA MISTERIOSA”
“Entretenida obra de teatro, con argumento de aventura fantástica, que explica además, con juegos relacionados directamente con la obra, técnicas básicas de teatro de sombras…”
“MI AMIGO FREMD HABLA RARO”
“Divertir, aprender, conocerse, respetar…”
Editorial: Ediciones de la Torre http://www.edicionesdelatorre.com
Autor: Antonio de la Fuente Arjona http://delafuentearjona.viadomus.comAquí podrás encontrar fotos, críticas y hasta fragmentos de estas obras

martes, 21 de diciembre de 2010

Valorar al profesor

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JOSÉ LÓPEZ FERNÁNDEZ
Cartas al director, El País 19/12/2010
¿Hasta cuándo aguantaremos los funcionarios de la enseñanza? Hemos visto cómo nos han rebajado los Gobiernos central y autónomo parte de nuestro sueldo y cómo los sindicatos se movilizaban tarde, desunidos y proponiendo medidas demasiado vistas e ineficaces. Esperamos que sean los de arriba los que nos saquen las castañas del fuego, resignados ante lo inevitable. Además de ense-ñantes nos hemos convertido en enfermeros, padres, policías, atendemos al público (padres), somos responsables del cuidado de los alumnos y lo que nos echen; todo en el mismo sueldo. Seguimos cumpliendo con nuestro trabajo, pero realizamos tareas que van más allá: participamos en concursos, grupos de trabajo, proyectos, certámenes, semanas de..., días de... Acompañamos en las vacunaciones, colaboramos con entidades privadas o públicas en múltiples actividades, controlamos el estado de libros de gratuidad, participamos en los consejos escolares y formamos profesores en prácticas. Y hacemos excursiones, viajes de estudio o intercambios de idiomas fuera de nuestro horario escolar sin ninguna compensación horaria o económica. Nada de todo esto es obligatorio, pero lo hacemos, siendo encima poco valorados y criticados por ser funcionarios. ¿Qué ocurrirá si como medida de presión empezamos a dejar de hacer todas o parte de estas funciones?

domingo, 19 de diciembre de 2010

Ángel Guinda premiado


Me produce una alegría inmensa saber que has sido reconocido y galardonado en tu tierra. Para todos los que te queremos y hemos trabajado codo a codo contigo no es ninguna sorpresa, sabíamos que tarde o temprano iba a suceder. Ahora esperamos que te concedan el Premio Nacional.
Maestro, tu corazón es aún más grande que tu poesía. Escribes como vives, con generosidad y pasión. Nos has enseñado que la poesía es un arte útil. El próximo 23 de abril tenemos muchas cosas que celebrar.

Cortafuegos


Acabo de leer la novela Cortafuegos (998) de Henning Mankell de un tirón. No es la primera que leo y he visto alguna de sus adaptaciones televisivas. Lo de menos es la intriga, siempre apasionante (aunque en este libro se dejen muchos cabos sueltos) que me hace olvidar los problemas cotidianos; lo más importante para mi es su protagonista que me resulta ya un viejo conocido.
Kurt Wallander es un amable cincuentón que soluciona todos los casos con gran inteligencia y que, sin embargo, es un anti-héroe en la vida cotidiana: amante de la ópera, melancólico, solitario, tímido, sin ningún éxito con las mujeres, con problemas en el trabajo, incapaz de comprender la nueva sociedad sueca. Lastrado por el sobrepeso, se alimenta de medicamentos, comida basura y alcohol. En esta entrega está cuidándose una diabetes incipiente, ha intentado contactar con una agencia de parejas y sigue enganchado a un antiguo amor que vive en Riga. Duerme mal y se sume en penosas reflexiones acerca de la vulnerabilidad de la sociedad y de su propia vida. Observa sin comprender a la gente joven que antes de terminar los estudios, ya ha perdido la fe en su propio valor cayendo en el consumo de drogas y el alcohol. En el trabajo le ponen zancadillas, poniendo a prueba su capacidad de adaptación y renovación...
En la novela se ponen cortafuegos informáticos a una amenaza terrorista con éxito; en su vida cotidiana él tiene también cortafuegos en su interior que no sabe como salvar. En fin, un magnífico perdedor.